jueves, 25 de junio de 2026

El aucaliptar de El Villar, protegido como espacio natural.

                                                                             



El sábado 14 de octubre de 1995.

      El Parlamento andaluz ha aprobado recientemente una proposición no de ley, por la que se declara parque periurbano el antiguo vivero de eucaliptos El Villar, situado en el término municipal de Bonares, que cuenta con la mayor variedad de especies de este árbol que existe en Europa y se encuentra actualmente en estado de abandono.

    La propuesta fue presentada por el Partido Popular a instancias de la asociación ecologista bonariega El Madroño y contempla la restauración del citado arboreto, formado por unas cincuenta especies de eucalipto.

      Los diferentes puntos fueron aprobados por mayoría por todos los grupos políticos, excepto el PSOE, que se mostró en contra de la declaración del arboreto como parque periurbano, quedando así para la historia local.

       La propuesta parlamentaria recoge además un convenio con el Gen El Madroño, por el que esta asociación se compromete a trabajar en la recuperación de este antiguo vivero. Para ello, cuenta con una subvención de 500.000 pesetas, de aquella época.

      El parlamentario del Partido Popular, Juan Luís Muriel manifestó a la periodista Lola Roldán de la Voz de Huelva que El Villar “es un tesoro de la biodiversidad botánica y hay que hacer inversiones para mantenerlo a todo pesar” y añadió que la recuperación de este vivero de eucaliptos podría ser “un factor más de desarrollo sostenible para la zona, así como una contribución para fomentar el turismo rural.”

      El arboreto de El Villar se creó en la década de los años cincuenta del siglo pasado, como vivero destinado a suministrar especies de eucaliptos en la masiva repoblación que se llevó a cabo en aquella época, mediante la que se retiraron las especies de monte mediterráneo –alcornoques y encinas- para plantar eucaliptos, que resultaban más rentables desde el punto de vista del aprovechamiento de la madera.

   El abandono en que se encuentra desde hace años. El Villar ha propiciado la pérdida de numerosos ejemplares de gran valor ecológico.

    Este vivero contaba en sus inicios con 75 especies diferentes de eucalipto, de las que ahora sólo quedan unas 50. Los ecologistas de la de asociación bonariega El Madroño emprendieron hace dos años una campaña de recuperación de este paraje, para lo cual acudieron a distintos organismos no siendo del todo bien recibidos.

      Finalmente, una vez aprobada la propuesta en el Parlamento andaluz, los ecologistas se han ofrecido voluntarios a cabo la restauración del eucaliptal, que engloba el saneamiento de caminos y puentes, además del tratamiento de algunos árboles, que están atacados por los insectos.

   Uno de los más destacado de los miembros de El Madroño, es sin duda, Juan Francisco Pérez, comenta que “en principio pensábamos que la Administración se iba encargar de los trabajos de recuperación de El Villar, pero, en vista del panorama, hemos presentado un proyecto de voluntariado para hacerlo nosotros”.

     El Coto del Villar, según presentamos en su historia, ha estado en propiedad privada de los señores de este pueblo casi un siglo, en 1932 lo hereda don Andrés Prieto, y de ahí pasa a su yerno Agustín Velo, para ser expropiado por embargo. Rescatado por la Junta de Andalucía es incluido en el Plan de Reforma Agraria de este pueblo. Donde es alquilado a la empresa lucenera dedicada al cultivo de las fresas, llamada el “Lentiscal”. Terminada esta, de nuevo la Junta le encuentra una nueva actividad, que es la de rescatar los caballos marismeños de “La Retuerta”, del Coto de Doñana para su investigación veterinaria por parte del (CSIC), debido que, durante la pandemia equina africana en 1989, estos animales salvajes quedaron inmune ante esta enfermedad.

                                                         


            

       Para terminar este coto de nuevo, el domingo 14 de enero del año 2004, el grupo Ecologista en Acción reivindica la finca El Villar, para que niños y adultos siembre en ella 600 plantones de diferentes especies, para demostrar que se puede frenar el uso agrícola del entorno de Doñana, y de esta manera una forma más de proteger el lince.

     Por donde este año el tercer consecutivo, la organización Ecologista en Acción ha organizado una siembra reivindicativa con el objetivo de proteger el lince ibérico, una especie cuya supervivencia está en grave riesgo y que tiene en el entorno del Parque Nacional de Doñana uno de sus principales habitas.

      Esta elección desarrollada en la finca del Fraile, no fue causal. Esta zona, ubicada en el término municipal de este pueblo, es una de las áreas de dispersión de la especie felina y, de hecho, está calificada como de especial protección por su importancia para la conservación del lince.

      Sin embargo, según el portavoz de los conservacionistas, el entrañable luchador, Juan Francisco Pérez, la Consejería de Agricultura de la Junta, propietaria de los terrenos, tiene la intención de parcelar de nuevo la totalidad de la finca y explotarla para uso agrícola, lo que consideró como “una auténtica barbaridad”.

      Juan Francisco Pérez subrayó la “gran contradicción” existente entre los distintos departamentos de la Administración andaluza ya que, indico, mientras desde la Consejería de Medio Ambiente se ha hecho una apuesta por la conservación del felino, con participación en el proyecto de recuperación del lince, el departamento andaluz de Agricultura “quiere explotar unos terrenos de alto valor ecológico y de enorme importancia para el lince, lo que pone de manifiesto su escasa sensibilidad”,

    Con este acto, los ecologistas pretenden dar un nuevo toque de atención a la Junta de Andalucía para que renuncie a la conversión de la finca uso agrícola, como está ocurriendo en otras zonas del entorno de Doñana y, por el contrario, promueva su reforestación para garantizarla como zona de dispersión para el lince ibérico.

    Según el portavoz ecologista, la Administración “arranco” los árboles que se plantaron en la última siembra reivindicativa y advirtieron de que, en esta ocasión, la organización “no lo vamos a consentir".

           Meses después, en primero de diciembre recogemos otra curiosa noticia, por donde un buitre leonado colisionó con una avioneta que sobrevolaba la zona conocida como El Coto de Villar.

   El buitre, que volaba dentro de una bandada del alrededor de 20 ejemplares, cayó herido como consecuencia del golpe y fue recogido por agricultores de la zona, que lo entregaron al Gan. Madroño de Bonares. Dos miembros de esta asociación ecologista trasladaron al animal al centro de recuperación de aves del Parque de Doñana. (L.R.)

            Notas: Para que antes de terminar este blog debe quedarse en el recuerdo de la gran labor desarrollada, por los Presidentes de El Madroño, Juan Francisco Pérez, y el entrañable Francisco Morueta (q.d.e) que han sido verdaderos quijotes en esta labor ecologistas local.

  José García Díaz.

 

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