miércoles, 17 de junio de 2026

La 3º Reforma Agraria en este pueblo.

                                                                                 


     

       Fue el jueves día 27 de diciembre de 1985, cuando la Junta de Andalucía aprobó varios decretos declarando la zona del Condado de Niebla, incluirla dentro de la Reforma Agraria para que entrara en vigor el 4 de febrero de 1986.

         Ya este pueblo, en que aquellos años estaban pareciendo las crisis de las fábricas de ladrillos, metidos en los cultivos tradicionales que seguían aguantando como era las viñas, los olivos, cereales etc. junto con los huertos en declive, mientras otros pueblos vecinos como Lucena, Moguer, Palos ya llevaban tiempo que su agricultura introducida en el mundo de las fresas, estaban cambiando sus economías locales debido a la gran rentabilidad que ofrecían estos cultivos, en aquellos momentos.

      Es por donde esta Alcaldía, supo en aquellos momentos la importancia de la labor del Servicio de Extensión Agraria, estaba prestando a los campesinos locales, sobre todos a los mayores que seguían sometidos a la agricultora tradicional y no apostaban del todo por el cambio de cultivo como sería la siembra de las fresas, pero si aceptada por los más jóvenes, que fueron los más emprendedores y así lo demostraron.

       Este servicio prestado por estos peritos, son los que propusieron a este Ayuntamiento la necesidad de disponer de tierras adecuadas, contando para ellos con unas instalaciones provistas de gran cantidad de agua, que conlleva las explotaciones de estas características freseras.

     Esta Alcaldía tomó todas las notas necesarias para comprometerse en este proyecto que podía ofrecer la inclusión de este pueblo en la Reforma Agraria, impulsando la creación de una agrupación de agricultores interesados en el proyecto de desarrollar dentro de una agricultura de riego, que en principio contaron con la oposición inicial del Instituto Andaluz (I.A.R.A.), sobre disponer de terreno agrícola municipal que, en su día fue de uso forestal y actualmente se encontraba abandonado formando unas 30 hectáreas, en los parajes de Cabezo de Elvira y la Grajera, para parcelarlas en superficie de 1 hectáreas, que recomendaron los peritos como suficiente para colocar invernaderos, capaces de mantener una casa familiar.  Dado que uno de ellos que ejercía como técnico del Servicio Agrícola fue la persona líder que impulsó todo este gran proyecto, era el moguereño Antonio Flores, quien afirmaba en aquellos días, que en una hectárea del terreno señalado podían albergar para su siembra unas 46.000 plantas de fresas, que es lo que conllevaba este nuevo cultivo de riego.

       Las parcelas nombradas fueron cedidas a los vecinos agricultores que las pidieron, sobre todo aquellos más necesitados para dicha labor, pagando un canon de 7.000 pesetas anuales por cada parcela bajo criterio del Ayuntamiento, que no faltaron críticas sobre algunos favoritismos, ya que fueron denunciados en sus momentos. Contando con un total en aquellos momentos de 58 hectáreas entregadas a 41 vecinos agricultores.

                                                         


         La finca Coto del Fraile, en 1988, y abajo la misma finca 20 años después, en su repoblación forestal organizada por Gen Madroño.

                                                             

                                                


                      

     Mientras, la Alcaldía notifica que se va a proceder a mantener y actualizar aquellas parcelas agrícolas que eran de propiedad municipal que la forman un total de 20 de ellas, existente como tal desde la Segunda República española, hasta del día de hoy.

      Este nuevo sistema agrícola de riego bajo abrigo, marcó una nueva etapa económica para este pueblo, donde se hizo correr dinero en abundancia, para dejar en parte al olvido, las viñas, los olivos y los huertos en labor de bajo rendimientos, para mantenerse con los cereales, que gozaban de buenas subvenciones europeas, que le hacían atractiva las siembras a sus propietarios.

       Para el comienzo de la recepción de la campaña fresera, junto con la recogida de las brevas y demás frutas para su manipulación y su envío para sus ventas a los mercados, en su mayor parte a Mercamadrid, se contó en principio con la cesión gratuita de las instalaciones de la Cooperativa del Campo “Santa María Salomé” contando que la mayor parte de los nuevos emprendedores eran socios o hijos de ellos.

    Poco tiempo después, la Consejería de Agricultura notifica un nuevo Decreto de Actuación de la Reforma Agraria en la Comarca del “Coto del Villar”, donde se podrán disponer en poco tiempo, puesto que se ha realizado unas perforaciones subterráneas abiertas que arrojan, según estudio realizado, sobre 20 litros por segundo lo que le hacen bastante rentables para el sembrado del cultivo fresero. Este terreno era de propiedad en aquellos días de la Junta de Andalucía, que sólo lo dedican al cultivo que soporta, es del eucalipto, que ofrece poca rentabilidad económica, contando además la poca ayuda que presta al ecosistema establecido.

    Años después en mayo de 1995, este Ayuntamiento comienza la petición sobre la famosa finca “Coto de Fraile”, que la forman 239 hectáreas de tierra de secano, cultivadas de viñas y olivos. Que en octubre de 1982 fue adquirida por la S.A.T. Antiscal para destinarla a siembra de las citadas fresas, disponiendo para ello 46 hectáreas de regadíos, y el resto para la siembra de cereales.

    Pero al cabo de pocos años esta sociedad quedó en la mayor quiebra, pendiente de plantearse varias soluciones, es por donde este pueblo hace la petición citada anteriormente a la Consejería de Agricultura, sin tener noticias sobre ello. Teniendo que esperar hasta el día 2 de abril del 2006, para dar comienzo un convenio de colaboración para poner en marcha este proyecto, que cuenta con cuatro pozos y dos sondeos.

    Pero solo en dos años después, el 30 de noviembre del 2008, la finca del Coto del Fraile, es recuperado como monte púbico por los Ecologistas en Acción de Bonares, que como cada año dedican una jornada a la reforestación dentro de la campaña andaluza, un “Arbor. Por cada andaluz”.

     El tercer proyecto de la Reforma Agraria en este pueblo, sirvió para realizar el cambio que tanta falta hacía que, en aquellos momentos de una agricultura tradicional centenaria, pasarla a la regadío que tanto aportó a la economía local.

José García Díaz.

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