Fue el 20 de
agosto de 1983, cuando los dos diarios de Huelva recogían la polémica
pretensión de la empresa de Rio-Tinto Minera de suprimir el transporte por el
ferrocarril hasta la estación de las Mallas en el empalme de Niebla.
Dentro del proyecto
de reestructuración que se está negociando entre la dirección de R.T.M. y el
comité de empresa que se haya compuesto por las centrales sindicales, ha
surgido un tema que parece convertirse en el más importante de dichas
negociaciones, como es la citada supresión del ferrocarril, donde se espera que
esto producirá serios conflictos si no se llega a un acuerdo que, actualmente
solo en la Cuenca Minera se debate en muchos rumores.
El proyecto
empresarial de este ferrocarril de Huelva a Ríotinto se comenzó el 11 de junio
de 1873, alcanzando una longitud de 84 kilómetro dentro de la conocida vía
estrecha de anchura inglesa, cuyo trabajo termino el 28 de julio de 1875, la
fecha en que viajó el primer tren.
Por donde
después de ciento ocho años de su inauguración, el 8 de junio de 1983, la
empresa Río Tinto anunció su intención de suprimir el transporte de mineral por
ferrocarril, creyendo acabada su rentabilidad debido que les sale demasiado
caro, lo que motivará la reducción laboral de sus muchos empleados que
supondría rebajar a 120 aproximadamente de los 140 que cuenta actualmente.
Todo ello se debe
en parte a la evolución del mercado de la pirita que se encuentra en recesión.
Quedando al final la presentación de un estudio por parte de la empresa, donde
expone que la rentabilidad de esta empresa pasa por el transporte en camiones
hasta Huelva.
Quedando expuesta
una posibilidad, que era el incremento del recorrido del ferrocarril minero de
Río Tinto a Huelva capital, dado que actualmente sólo llega hasta Las Mallas,
Niebla, para que, desde allí continuar el transporte mediante trenes de RENFE y
camiones hasta la zona de Polvorines, con transbordo de nuevo a los citados
camiones para ser transportados hasta las fábricas, ya que llegar a ellas con
el propio ferrocarril sería muy complejo y caro su inversión en el proyecto.
(Pero solo quedó en lo expuesto, sin prestarle la mayor atención).
Quedando por
parte del comité de esta empresa, oponiéndose rotundamente al cierre de este
ferrocarril, dado además que ha comenzado la concienciación de los diferentes
pueblos a través de sus Ayuntamientos, los de Ríotinto, el Campillo, Beas y San
Juan del Puerto, han hecho públicas sus oposiciones a tales pretensiones
empresariales, dado que consideran que el proyecto de cambiar el ferrocarril,
significaría un flujo de 240 viajes diarios con camiones de 25 toneladas, desde
las Minas de Ríotinto hasta Huelva y viceversa, con el consiguiente peligro
para los habitantes de esas localidades y del resto de la Cuenca Minera que
circulan por esas carreteras.
Días después, a
raíz de un escrito de la Asociación de Vecino de Nerva, el Ayuntamiento de
Niebla cuyo Presidente don Eduardo González se reunió en Pleno extraordinario
para discutir la posibilidad de que la empresa Río Tinto suprima el transporte
de mineral por ferrocarril, ya que cree que está acabada su rentabilidad.
El Ayuntamiento,
tras la reunión, acordó remitir su disconformidad sobre el cierre a los
organismos competentes, entre ellos la Dirección General de Río-Tinto, el
Gobierno Civil de la Provincia y a la Presidencia de la Junta de Andalucía.
La foto expuesta en la portada en la estación de Las Mallas, es la locomotora "Gilda" nº 201, con fecha del año de 1971, del libro "El ferrocarril Minero de Río Tinto". La segunda es propiedad de Manuel Gonzáles Flores donde vemos el mantenimiento de los railes.
Resaltamos los
puntos importantes por los nueves miembros que compartes esta nueva Corporación
que fueron acordado por su mayoría, declarando que la medida de cerrar el
ferrocarril y utilizar la carretera como medio de transporte para el mineral
podría tener consecuencias nefastas para los vecinos de Nerva. Por otra parte,
la supresión de tal medio de transporte afecta directamente a los técnicos y
trabajadores perteneciente a la plantilla del Parque de Minerales de “Las
Mallas” y en su empalme con la línea con RENFE.
Asimismo,
repercute negativamente en el transporte por carretera hasta Huelva que
realizan en su mayoría camiones de la localidad y de la zona, que, son por lo
general obreros autónomos propietarios de vehículos para este trabajo.
Teniendo en cuenta
la medida adoptada por la empresa Río-Tinto Minera, es crear un cambio de
ubicación del trabajo, por las jubilaciones anticipadas o por amortizaciones en
cada puesto. Si esto ocurriese, los conductores de camiones se verían obligados
a buscar otro tipo de cargamento y esto podría ser muy difícil dada la
situación de mercado, altamente competitiva, y teniendo en cuenta los escasos
márgenes de beneficios por la carestía de los combustibles, lubricantes y
piezas de repuestos. Esta situación, comentada en el Pleno del Ayuntamiento,
podría rayar la quiebra de la patronal.
Otro argumento tratado en esta reunión, fue
que el ferrocarril, por las acciones de trabajos indirectos de mantenimiento de
la línea férrea y por las vigilancias de estaciones próximas, podía propiciar
un gran progreso dado su potencial de recursos.
Meses después, la centenaria
línea quedó completamente cerrada, para quedarse como un viejo recuerdo. No
faltaron publicaciones por parte de personas de gran sentido común, donde
recomendaban a las autoridades mantener este viejo ferrocarril desde las Mallas
de Niebla hasta el pueblo de Ríotinto, como labor turística por su gran
potencial que representaban sus paisajes; pero este citado proyecto no llamó la
atención a nadie que se complicasen en él.
José García Díaz.