La noticia llegó
a este pueblo, de sorpresa para los vecinos locales, ya que para mucho era como
si un premio de la lotería del Gato Negro en la calle Boca de Huelva, les
podían haber caído encima de sus cabezas.
Fue el diario ABC,
del día 27 de mayo de 1988.
Cuyo corresponsal Manuel Barba escribía el siguiente
artículo:
Bonares: Una factoría de fresas atomizadas creará seiscientos
puestos de trabajo. Contará con una inversión inicial de 1.200 millones
pesetas.
El Ayuntamiento
de Bonares ha conseguido la “pronta instalación” en la localidad de una
factoría, con tecnología punta para procesar veinte millones de kilos de frutas
–fresas principalmente –por campaña, que creará cien nuevos puestos de trabajos
fijos y quinientos indirectos. La inversión total aproximada es de mil
doscientos millones de pesetas en su primera fase, y está previsto que comience
a funcionar en los primeros meses del año que viene de 1989.
La nueva
sociedad, Bonares Berry, S.A. (International), se constituirá en el día de hoy
viernes en la capital onubense, con un capital social de doscientos millones de
pesetas. Estará asistida técnicamente por Foods Development Research, S.A., que
dispone de un laboratorio de investigación de nuevo procedimiento e innovación
de alimentos en Bellaterra (Barcelona), que se ocupa de dar aplicación a
productos autóctonos de la zona como pueden ser las brevas, higos, etc., para
rentabilizar los rendimientos del agricultor bonariego.
Esta industria será
ubicada en Bonares en la zona denominada los montes de “Los Llanos”, pegando con la
carretera de la localidad de Lucena del Puerto, y, según el Alcalde de este
pueblo, “en primero de julio se comenzará a construir en este terreno citado,
que abarcará cuatro hectáreas de terreno municipal que han sido adquirida según
precio establecido por el I.A.R.A.,”; informando al periodista de sentirse muy
satisfecho por traer a este pueblo esta firma catalana, “porque, además de
crear puestos de trabajo –dijo-, será un proyecto muy importante tanto para la
economía local como la comarcal”.
La
técnica que se aplicará en esta empresa se basará en la obtención de extractos,
partiendo de la atomización combinada con la sublimación continua bajo vacío,
con aplicación calorífica selectiva por D.T.X., sistema I.G.R., que es
descubrimiento y patente del grupo empresarial.
Los extractos
conseguidos por medio de estas técnicas combinadas son posteriormente
pre-elaborados, mediante la adición de aditivos básicos pectinados naturales,
que permiten su posterior utilización instantánea en mermeladas, jaleas, cremas
para helado, yogures y zumos.
Los promotores
catalanes pretendieron desde el principio, que este Ayuntamiento junto con la
Cooperativa Hortofrutícola de Bonares, fuesen socio inversores, quedando la
repuesta pendiente de un tiempo para decidirla en Pleno Extraordinario, hasta
que viera el transcurrir el citado proyecto se conociera como sería su
verdadera financiación, al mismo tiempo se le comunicó a la Cooperativa
Hortofrutícola que, si de parte de ellos tenían interés en participar como
accionistas tomaran la misma actitud.
Fue mucha la presión
expresada desde el principio de este proyecto, por parte de un Concejal de la
oposición que, afirmaba que tan solo hace tres años de la estafa por parte de
un catalán, en el diseño y propósito del “Biscuter”, donde consiguió vender
miles de acciones de 25.000 pesetas a los vecinos de la Palma y sus
alrededores, para culpar el desastre al ingeniero mecánico tras haber fallecido
en aquellos días, mientras el dinero robado marchó para México.
Esta simple expresión,
vino en su momento a apaciguar los ánimos empresariales que ya se había quedado establecido en este pueblo.
Lo que motivó que, el Ayuntamiento se viera en
la obligación de obtener mayor información a un gabinete de asesoramiento empresarial
en Barcelona, sobre la implantación de los promotores y financiación que ellos
habían presentado en una Notaría en Moguer, donde le explicaron que estos
personajes metidos en este proyecto no eran del todo fiables para cometer este fin.
Donde quedó demostrado,
a la vista de lo sucedido que los inversores catalanes lo que buscaban era
comprometer a este Ayuntamiento, Cooperativa Hortofrutícola y la Consejería de
Industria con buenas aportaciones, para que dado el momento oportuno se
marcharían llevándose el dinero que pudiesen y dejando la Empresa Bonares Berry
S.A. (Internacional), en un sueño empresarial.
José García Díaz,