Pinceladas de la historia de Bonares
jueves, 10 de septiembre de 2026
miércoles, 9 de septiembre de 2026
-Aquellos bichos raros en nuestras playas.
Corría el año
de 1951, cuando el diario Odiel el día 5 de junio, recogía la curiosa noticia
sobre un monstruo marino capturado por un pesquero, que medía cinco metros y
medio y su peso se calcula en 800 a 1.000 Kilos.
La noticia, como el
pez, es las que entran “pocas en libra”. Ahí es nada capturar un bicho de esta
clase. El hecho es auténtico cierto, (comenta el periodista Antonio Octavio) y
se ha registrado en Huelva. O lo que es lo mismo por gente de “la mar”,
radicada aquí, tripulantes además de un pesquero de nuestra matrícula, el
“Arena del Mar”, del que es armador don Pedro Pelayo.
Colosal la
presa, informa la montaña que representa, los pescadores vulgarizan su nombre
como el de elefante de la mar porque su tamaño se asemeja mucho a la morsa de
los mares árticos. Le faltan, al contrario que aquellas, los dos caninos o
colmillos que se prologan más de medio metro, partiendo de la mandíbula
superior. Y tal vez provenga el nombre –usual entre nuestros marineros- en
razón de su hocico picado casi en forma de trompa.
Aceptado el animal
como elefante marino a los efectos periodísticos, por cuanto que no existe
coincidencia para determinar su especie, ni entre la inmensa variedad de la
fauna marina es posible hallar su exacta definición, quede así constancia
noticiera y aclaremos pronto a los lectores que es rarísimo y extraordinario
ejemplar ha sido subastado en nuestra Lonja de pescados, luego de haber sido
limpiado de despojes; y que dividido en dos mitades, la una de ella quedó para
la venta de nuestro mercado y la otra para destinarla a la exportación.
La información no
la ha servido un azar fortuito; ya que el mismo que nos lleva a la Pescadería
en hora de la media tarde en que el popularismo centro de contratación más
parece una torre de babel; mucha gente para la cotización, cientos de cajas de
gambas; de jureles o sables; brecas y pescadillas; cazones o rapes, corvinas,
pargos y, que se yo, en diversidad tal, que el gusto más exigente y el bolsillo
mejor dispuesto, pueden encontrar amplia satisfacción a poco que se lo
propongas…
Pues bien, Allí
conocemos de la captura extraordinaria. Fue efectuada por la tripulación del
pesquero “Arena del Mar”, dotada de una tripulación de catorce hombres, y del
que es armador don Pedro Pelayo. Sabido sus proporciones son más que
suficientes para atribuirle la condición de monstruo marino, concretamos que su
peso bruto se calculó en una tonelada y en canal limpio dio 550 kilos. Esta
ilustración nos la hace el autor del pasaje el citado señor Pelayo, hombre
amable y atento a la tarea colaboradora con este diario, a nuestras preguntas.
--Además de la
cualidad propia de esa bestia marina, ¿ofrece alguna otra característica
especial?
--Que media
cinco metros y medio y de que su buche se le extrajo gran cantidad de peces
denominados padres. Es ahora cuando un muchacho moreno, curtido por los “por
los soles” y de los aires del mar quien, solicito, intervienen afirmando:
---Lo despojé yo, y
con los peces que le sacamos, llenamos tres cajas que pesaron noventa kilos. La
digestión de este bicho, es decir su “bocadillo”, se lo cortaron los hombres
del pesquero del “Arenas del Mar”, del que es director de pesca Martín
Hernández Montoya, avecinado en Punta Umbría y el patrón de cabotaje Francisco
Sosa Tierra, que lleva un mes en este barco y cinco años de marino en esta
Casa.
Entrevistado
con el señor Sosa Tierra, nos refiere que esta especie suele darse
espontáneamente por las costas de Huelva, Cádiz y contornos próximos, no obstante,
lo cual, en sus cuarenta años de trajín marinero, sólo vio este y otro.
--¿Qué impresión
causó en ustedes la vista de este monstruo marino?
---Figuresé. En
la tripulación provocó la natural inquietud, por cuanto desconocían esta
especie y hasta que no estuvo a bordo no se quedaron tranquilos.
---¿Y su carne cómo
es?
--- Es muy blanca y
sabrosa al paladar. Puedo asegurarlo porque la comimos a poco de ser apresado,
bien muy parecida al pez espada.
Luego entra en el
turno de las preguntas don Carmelo Pelayo, el cual nos aportó otros
interesantes detalles, tales como los de que había sido pescado a la altura de
la Barra de Huelva frente “El Picacho”, y que entró en el aparejo sin que nadie
se apercibiera.
----Pues así
fue. Claro que antes había sido observado en aquellas aguas por otros barcos
nuestros de Huelva, pero nadie pudo pensar que entrara en la red cuando menos
se esperaba.
---¿Se ha dado
alguna otra vez esta clase de pesca?
----De este
tamaño, no; se han apresado algunos “bajamares” que son tiburones de gran
tamaño de cien a doscientos kilos –en Pescadería vimos uno también del último peso-,
pero ninguno como aquél.
----¿Es peligrosa
su captura?
No; y contando
por otra parte como la red es tan fuerte –nos muestras una que está tendida en
el saladero--, no hay el menor que la parta. Luego la operación de izarlo a
bordo, es bien sencilla. Basta con emplear la maquinilla. Si constituyó un
problema su “alojamiento”.
---¿Y eso?
---Porque no cabía
en la bodega, y hubo necesidad de descuartizarle.
Y
como aquí termina la presente historia, real y verdadera, que por otra parte es
ya objeto de los más curiosos comentarios en los medios marineros, dejamos a su
consideración y al “se dice” el resto, mientras el hecho se agiganta de esa
manera propicia que por si demanda todo aquello que se estima extraordinario…
Con la afirmación,
de nuestra parte, de que esta pesca lo ha sido por añadidura, donde por ahora
ya ha reportado cerca de 300 pesetas de beneficio.
José García Díaz.
-
lunes, 31 de agosto de 2026
El curioso caso de una ballena.
Corría el día 18 de mayo de 1912,
cuando entró de nuevo otro cetáceo despistado por la ría cerca de la barra de Huelva. La
pobre ballena se encontraba perseguida, sin el menor descanso por los cazadores
profesionales de estos animales, que la emprendieron a tiros con el cetacéo, el
cual con una maniobra desapareció por la mañana del lugar en donde la dejaron
los pescadores.
La noticia corrió
por toda la población, y lugares de los alrededores mediante, las informaciones que
mantenían los dos periódicos rivales como eran “La Provincia” y el “Diario de
Huelva”, donde quedaban en apuesta, quien daban las mejores informaciones, sobre
este acontecimiento, que permaneció para el recuerdo durante muchos años.
También era sabido que no faltaron vecinos locales que, cogieron el tren con
destino a la capital, para probar suerte al dirigirse al puerto y contemplar
semejante monstruo marino, ya que era el comentario en aquellos días por toda la capital, pero que nadie ha llegado a verla, excepto un vigía de la barra y un
carabinero.
En el día citado 18
de mayo, los dos diarios coincidía con la misma noticia sobre la cuestión de
horario que. “a la hora de cerrar esta edición llega a nosotros la noticia de
haber aparecido en las inmediaciones de la barra una ballena de unos 20 metros. Un remolcador de la Junta del Puerto ha
salido a la mar con objeto de recogerla y conducirla al puerto”.
El día siguiente, uno de los diarios se
atreve publicar el siguiente artículo titulado “El timo de la ballena.” “Que
como vino se fue. No ha querido más divertirnos”. Manteniendo ambos periódicos
una guerra envidiosa e informativa, motivado todo porque las informaciones
sobre la ballena, apareció por las calles de Huelva de boca a oreja, ya metida
la tarde cuando comenzaban el cierre de estos dos enemigos diario. Que incluso
bromeaban publicando uno de ello que no era una ballena, ni un ballenato, ni un
tiburón peregrino, era un submarino alemán, que por fallo técnico había venido
a pedir auxilio mecánico a este puerto.
En el otro decía que, nuestro diario el deseo
primero es de informar al público sobre la noticia que, circulada ayer, sobre
la ballena aparecida en la barra, que nos obligaron a investigar la fuente
fidedigna sobre la aparición de este animalito, por lo cual deducimos lo
siguiente:
En la tarde de
ayer sobre las 6 de la tarde, el vigía de la barra y los carabineros de guardia
en aquellos lugares, advirtieron un animal monstruoso que se encontraba a poca
distancia de la barra y que en sus movimientos levantaba grandes cantidades de
agua revuelta con arena.
Inmediatamente el vigía telefoneó de la
aparición a las oficinas de Obras del Puerto, por donde gran número de señores
de ésta se dispusieron a emprender un “viajecito” con objeto de contemplar de
cerca y en su salsa al “extraño visitante”, que sin “anunciar su llegada previamente”,
había aparecido.
Pronto
estuvieron los preparativos y como no se encontraron “balleneros con
experiencias”, con los excursionistas marcharon “dos ordenanzas de Obras del
Puerto” “un camarero del Casino de Huelva y “un lanchero”.
¿Instrumentos para
la pesca? Un bote y un cabo algo estropeado, por cierto.
Una
vez en la playa pudo los improvisados visitantes admirar el cetáceo. Los
improvisados pescadores, consiguieron atarle un cabo a la cola. Los momentos
eran solemnes.
Una, dos, tres…. El vapor de la máquina
avante y cuando todo el mundo creía que el “bicharraco” venía “tranquila y
plácidamente” para camino de Huelva, viese con decepción que el cabo se
escapaba y el animal quedaba en el mismo sitio “indiferente” a todo, motivado
por la influencia del oleaje.
Horas después del
regreso de los excursionistas, se prepara la segunda expedición, a bordo del
vapor Rábida, que ya era más técnicas por los miembros que la componía don
Guillermo Duclós, el ingeniero señor Morales, el inspector provincial de
Sanidad, el presidente de la Diputación y el de la Junta de Obras del Puerto,
etc. Al llegar cerca del cetáceo advirtieron que estaba muerto y pensaron en
sacarlo de su líquido sarcófago, pero el enorme peso de la ballena les impidió
toda maniobra, aunque también de que su corrupción natural, inminente por el
calor que hacía, produjera sus lógicos efectos y creara una atmosfera
nauseabunda e irrespirable, a consecuencia de la cual se originara la espantosa
epidemia de la “peste verde”.
Pero un miembro del grupo recomendó, el
inspector de Sanidad que después de la observación mantenida sobre el animal,
afirmó que este no ofrece peligro para la salud pública, entonces que la remolquen
si quieren, pero ya mi responsabilidad está salvada.
Se decidió, por
fin, soltar el remolque, quedando el cetáceo amarrado de la boya nº 6. Mientras
otros lamentaban en esos momentos, que las gentes del pueblo pudieran satisfacer
su curiosidad y más de uno expresó su opinión de que debería aprovecharse por
lo mismo el esqueleto del cetáceo.
El presidente de la Diputación, don Manuel Molini Lancha también se mostró de los más entusiasmado con la idea expuesta sobre la conservación del esqueleto para que estos sirvieran de estudios a los alumnos del Instituto.
Lo mejor que
produjo la ballena, fue que el negocio siempre es dinero cuando se produce un
espectáculo de esta categoría, lo que motivó que este animal fuera sacada del
agua mediante varias grúas mecánicas. Así, en el Parque del Muelle, en la zona
de la derecha, según se entra por la plaza XII de octubre, le pusieron una lona
a una alambrada que ya existía desde tiempo atrás. Se podía pasar al interior
previo pago de una “perra gorda”. Testigos presenciales dicen que a aquel
improvisado recinto acudió media Huelva, y muchos forasteros de los pueblos
cercanos y que la citada ballena “un reguero de líquido y aceite”, cosa muy
cierta ya que se desperdició 500 kilos de aceite en el tiempo que estuvo
flotando y durante su exhibición en el muelle. No obstante, la sociedad explotadora
de los productos del cetáceo consiguió extraer 4.200 kilos que lo vendieron con
la mayor facilidad, ya que muy apreciado para la fabricación de jabones y como
combustible para las lámparas.
Dejando también constancias por medio de uno
de estos diarios, cuando casi 15 días después hacía mención de otra curiosa
noticia el día 30 de mayo, “cuando los viajeros llegados a bordo del vapor “Onuba”
dieron cuenta de haberse cruzado el buque, a la altura del cabo San Vicente,
con una enorme ballena.
Según
cuentan fueron despertados por la marinería, sobre las primeras horas de la
mañana, y cuando pidieron explicación sobre las causas pudieron observar el
enorme cetáceo que nadaba tranquilamente a corta distancia del buque, dejando
un espectáculo digno de ser contemplado.
José García Díaz.
sábado, 29 de agosto de 2026
Notas sobre la playa por los 40 del siglo pasado.
.
La foto que exponemos arriba, es sacada de la
red, sin saber su propietario observamos cómo era la casa de los pescadores en
aquellos años. Donde la gente de mi edad, las conocimos siendo de las últimas
cuando nos dejaron las autoridades poner los ranchos en la zona de “La
Redonda”, a partir por los años de 1962, chozas parecidas a estas estaban
alojada en la entrada de las montañas de lo que fue en su momento el camping
“Fontanilla”.
Las informaciones sobre esta costa por los 40, fue muy poca y
escasas en incidencias recogidas por el único periódico que, en aquellos días
existía; haciendo la función informativa de la Falange como medio de propaganda
del régimen franquista. Que, en aquellos años se encontraban metido de lleno
diariamente en el transcurrir de la segunda guerra mundial.
Se encuentran en
varios Archivos Estatales, que en Mazagón contaban en sus playas como
veraneantes espontáneos en busca de la buena pesca que ofrecía estas costas en
aquellos años, una colonia de pescadores portugueses, donde se recogen registrada
infinidad de delitos y peleas entre ellos y con nuestros vecinos jabegotes, con
entrada en la cárcel provincial y en los Juzgados de Primera Instancia de
Moguer, multitud de incidencias procesales.
En el año de
1946, fue bastante caluroso, puesto el día 6 de agosto se marcó las
temperaturas más alta del todo siglo pasado, quedando en este pueblo con 46
grados de temperatura media, pero ya hacía un mes que los vecinos locales
estrenaran de nuevo los ranchos en la zona del “Picacho” estaba declara como
zona militar desde el inicio de la “Guerra Civil”. Donde de nuevo la camioneta
alemana Busising que, ya era propiedad de la Empresa Damas, conducida por el
señor Cristóbal Pérez Feria, portaba para la playa a unos 35 viajeros.
Pero por todo lo
bien y esperado los baños playeros por
todos los vecinos locales, terminó esta temporada bastante desgraciada, ya que
la mar se llevó la vida de tres jóvenes bonariegos, estos ahogamientos perdurando
con los años en el recuerdo de todos los vecinos.
Aunque el diario
Odiel, ya hablaba de los vecinos locales más influyentes que, tomaban los baños
en las conocidas casas de Bonares desde el año de 1942. Las demás zonas se encontraban
completamente desierta, y fuertemente vigilada por varias compañías del
Ejército por donde dos jóvenes de Bonares prestaban servicio, uno de ello el
Matías Chico se encontraba en un nido de ametralladora en la orilla, de lo que
fue luego la Redonda, y se da comienzo la construcción de los bunkers antes el
temor que tenía Franco, que las fuerzas aliadas les dieran por desembarcar en
estas olvidadas playas, metido de lleno en la segunda guerra mundial.
Se da una curiosidad en las fotos de aquellos
años, cuando los viajeros de la camioneta para la playa marchaban con prendas
de los domingos, porque, aunque los pantalones estuvieran remendados y los
pelados de los hombres eran corto y otros a rape, antes de subirse al coche
deberían estar todos los viajeros bien aseados. Una sana costumbre que empezó
como Ley.
Corría el año de
1942, cuando el día 7 de abril, se publica esta Información de parte del
Gobierno Civil de Huelva y su Provincia.
Haciendo saber: Para obtener un billete de
ferrocarril, subir a auto de línea, otro medio público de locomoción, dentro de
esta provincia, todas las personas SIN EXCEPCIÓN, irán provista de un volante
de higiene personal acreditativo de su limpieza, y que no son portadores de
parásitos, ni enfermos febriles sospechosos.
Este volante será
gratuitamente facilitado por los Inspectores Municipales de Sanidad, cuando se
vaya a buscar al despacho o domicilio de los mismos. Tendrá una validez de una
semana y nadie tiene derecho a reclamar a los señores médicos fuera de las
horas de servicio que en cada pueblo fije la Alcaldía, en Bonares será de dos
horas al día.
Al día siguiente,
con solo un día después del aviso, en la estación del tren y de las camionetas
fueron multadas, 12 personas con cincuenta pesetas por no portar el
correspondiente SALVOCONDUCTO. Cuando el salario de un jornalero era de 6
pesetas por peonadas diarimente.
Teniendo en cuenta que, con la cartilla nº 42
del racionamiento, se podría comprar por persona una pastilla de jabón lagarto
de 250 gramos a setenta y cinco céntimos cada uno. Donde se podía conseguir
todos los lunes portando la cartilla citada en la tienda de Salvador, que
gozaba de tener este permiso.
Y todo motivado a una
pandemia de sarna y de piojos que, se dio en muchos pueblos de los alrededores,
dentro de aquellos difíciles años de hambres y de ropa de luto, pero que en
poco tiempo se corrigió esta epidemia y sus contagios con excelentes
resultados. Quedando esta sana costumbre durante muchos años en el recuerdo
popular.
Mientras el día 14
de abril de 1943, desde el Puerto de Huelva informando que, ha comenzado la
extracción del vapor “Roberto R” hundido por la escuadra roja en la entrada del
canal, aunque en la actualidad no constituye peligro para la navegación, pero
podría provocar la formación de una manta de arena. Quedando pendiente para el
mes próximo 30 abril, la subasta de la extracción de los restos del vapor
inglés “Serastones” que se encuentra junto la barra.
Un mes después estas
Playas de Castilla, que vio que años pasados se les llenaron de huevos, en esta
ocasión y motivado por la voladura de un buque alemán por un submarino inglés,
el amanecer del día 21 de este citado mes, la playa de Matalascaña apareció
cubierta de cajitas de pastillas caloríficas, para destinarlas al frente, estas
pastillas de combustible sólido, podían calentar las comidas durante un tiempo,
dejando algunos miembros de la Guardia Civil que la encontraron en la más
grande de los desconocimientos.
1945.- Es cuando se publica el 17 de octubre, el siguiente EDIPTO:
Por parte de don
Diego Díaz Hernández, Juez Instructor de esta Comandancia de Marina de Huelva,
que instruye el supuesto salvamento del pesquero “Miramar”, por el vapor “Sac 4”.
Que se encontraba
fondeado en una profundidad de 19 brazas frente la Torre del Oro, a unas seis
millas y medias; por tener roto la horquilla del timón rota, y encontrarse sin
gobierno por si hay algunas alegaciones pendientes.
Mientras el 21 de septiembre de 1946, se
destinan para Huelva Tropas de Aviación, para todo personal del Ejército, cuyo
Destacamento se encontrará en la Punta del Sebo. Mientras el 10 de diciembre,
el Regimiento de Infantería nº34 se encuentra destacado en el Puerto Pesquero.
De
nuevo la playa de Mazagón, “se cobra otro ahogado” una maldita leyenda popular,
en esta ocasión ocurrió el día 20 de agosto de 1947, sobre la 1 del mediodía,
un joven de este pueblo de apenas 15 años cumplidos, hijo del conocido
transportista José Martín Perea, falleció cuando el chico perdió pie estando
bañándose.
1950.- El día 9 de
junio, del diario Odiel, informando que el buque sardinero matrícula de Huelva,
“Santa Magdalena” ha llegado a el puerto de Casablanca con una vía de agua,
que le produjo en su casco una ballena. Mientras el barco se encontraba
pescando sardina, donde apareció de repente en la superficie del agua y entre
las redes una ballena de unos 15 metros de larga, que dirigiéndose al pesquero
lo embistió; después se sumergía de nuevo llevándose las redes.
Mientras el día 20,
se informa por parte del Plan de Ordenación Económica, cuyo responsable provincial
es el Ingeniero de Minas Don Ildefonso Prieto, declarando que las turbas de las
Madres de Palos, pueden producir excelentes abonos de primera categoría.
Mientras el día 5 de
agosto, por parte del diario Odiel, en un artículo algo curioso que, en el
paraje playero del “Picacho” es el preferido por la gente de Bonares para pasar
el verano.
José García Diaz.
jueves, 27 de agosto de 2026
Incidencias playeras desde 1930.
A pesar que la
foto que exponemos es de la revista Blanco y Negro, del ABC. Publicada el 15 de
marzo de 1932, ya que algunos vecinos de este pueblo fueron a verla, llegaron a
bautizarla con el nombre de la “ballena del Oro”, porque según se decían se encontraban de
cerca de media legua de esta conocida torre. No era una ballena según este diario, sino
un “cachalote” que medía más de 20 metros de longitud que, cuando apareció varado en la orilla ya estaba muerto por
disparos de gran calibre. La foto fue realizada por el fotógrafo de Huelva, el
conocido “Foto Báez” dueño de estudio más importante e histórico que por aquellos
años había, alojado en la calle Concepción. Los subidos en el citado cachalote
era el Ingeniero del Puerto, el adjudicador y comprador del animal y una
ordenanza que conducía el velero.
Comienza el año de
1930 cuando el día 4 de abril, encontramos en el Diario de Huelva afirmando
que, en la tarde de hoy ha sido inaugurada el camino o bien la pista hecha por
el oficial del faro del “Picacho” y conocido mecánico don Manuel Maresca
Rosado, pista que sale desde Palos, atravesando un monte hasta el faro de la
barra de Huelva.
El recorrido en un
automóvil Ford lo ha hecho en treinta minutos, recorriendo trece kilómetros,
que antes a causa de un sitio llamado Las Madres y arreglado por él no podía
pasar ni los pájaros. Nuestra enhorabuena al señor Maresca y a los jefes de Obras
públicas de esta provincia, que viendo la gran iniciativa que prestaba este
hombre, acordaron apuntarse a colaborar en esta gran labor que los momentos
presentaban la comunicación con esta playa.
Mientras los
vecinos de este pueblo pernoctaban en verano en los ranchos enclavados en la
zona del “Oro” diariamente salía de Bonares la camioneta Chevrolet H.1617,
propiedad de don Luís Cintado, conducida por el señor Cristóbal Pérez Feria,
haciendo con sus correspondientes permisos unos 40 kilómetros, para recoger a 15 viajeros entre aquellos de Lucena del Puerto, Moguer y Palos de la Frontera, para de allí coger
la bajaba en busca de la orilla por los Caños del Morro, con destino a la “Torre
del Oro”.
En este mismo citado
año de 1930 el 22 de abril en la prensa de Huelva, hace información sobre la
muerte de un hombre aplastado por dos vapores. Ocurrido sobre las doces y media
del día de hoy, tuvimos noticias que cuando se encontraban pescando dos vapores
tarrafas, un marinero había sido aplastado al chocar dichos barcos.
Inmediatamente la
noticia fue confirmada por la Comandancia de marina. Al mismo tiempo estos
centros oficiales nos dijeron que nos podían dar amplios detalles de lo
ocurrido, hasta que no compareciera el señor juez, el cual se encontraría
practicando las diligencias de rigor.
Solo sabemos que
cuando se encontraban en el mar los dos barcos haciendo tarrafas de la
matrícula de Ayamonte en las faenas propias de la pesca, un marinero pretendió
saltar de un barco a otro, cayendo al agua, en el momento en que dichos vapores
chocaron de costado, aplastándole.
Recogiendo nuevos
datos ofrecido por la Comandancia de Marina, sacamos la información más
completa. Confirmando que sobre la cinco y media de la madrugada, encontrándose
el barco pesquero de la matrícula de Ayamonte "General Francisco San
Martín", con el motor auxiliar "María" propiedad de don Pascual
Gil de la Rosa, en el sitio llamado "Matalascaña", en las faenas de
pesca, cayó al agua el marinero Juan Ramírez Martínez, en el momento en que
ambos barcos se unían de costado.
Al chocar, el
infeliz, que quedo entre las embarcaciones, fue horriblemente aplastado.
1930.-- El día 11
de agosto en La Provincia sobre un individuo conocido como el nombre el Paco el
Feo, en el sitio conocido como "Mazagón" término del pueblo de Palos,
amenazó de muerte con un revolver al dueño de la "pesquera" allí se
encuentra establecida de Fidel Suarez García. Enterada de la amenaza la guardia
civil, detuvo al sujeto en cuestión, siendo intervenida el arma citada.
El responsable de este suceso, contaba con 21
año de edad, de estado soltero y vecino de Punta Umbría.
1931.-- El 27 de octubre.
En el día de hoy martes, sobre las dos de la tarde, en un barco propiedad de
don Félix García Ruíz, llegó a Huelva el cadáver del patrón de pesca Juan López
Castillo, víctima de la desgracia ocurrida, el pasado sábado en la barra de
este puerto.
Desde Moguer el 7 mayo de 1932.
Notificación del
primer jefe de la Comandancia de Carabineros de Huelva, el Teniente Coronel don
Rafael Cerdán, con todo respeto: Hace
unos años, el Delegado Regio del contrabando en Andalucía, propuso a la
Dirección General del Cuerpo, el traslado a la sierra de la sección de
Carabineros de Caballería destacada en Moguer desde hace varios lustros, por
considerar allí su actuación más eficaz o eficiente.
El entonces
primer jefe de esa Comandancia, don Ricardo Almoquera, basándose en un criterio
lógico del que usted en su clara inteligencia y conocimiento perfecto de todo
lo que afecta a esta sección, no dejará de participar, fue opuesto a aquella
resolución, informando a la Superioridad en sentido negativo, toda vez que la
necesidad de sostener dichas fuerzas en Moguer es todo punto imprescindible,
por justificados motivos que él exponía detalladamente, y cuyas apreciaciones
coincidimos.
Las llamadas Playas de Castilla, dilatada, y en parte desiertas e inhospitalarias, dejan a la infantería que presta servicios en la línea en un total aislamiento y desamparo, que la Caballería de este puesto, con su oportuna presencia, y frecuentes partidas, evita como así mismo la posibilidad del contrabando, toda vez que sus excursiones por las playas y zonas inmediatas, hacen imposible el pensar en alijos por sorpresa, ante el temor de encuentros de deplorables consecuencias para los contrabandista.
Esto que pudiera
ser considerado por alguien hipotético, no deja de ser una realidad, argumento
lógico, pues alejando el fraude, ha hecho que racionalmente haya podido
perdonar este puesto a través de una media centuria.
Es una retaguardia,
un servicio integral complementario, que garantiza la línea.
Cuando en las
noches invernales algún enfermo grave perteneciente a los que custodian la
línea o a sus familiares, requieren la presencia del médico, los vemos salir en
ocasiones a varios kilómetros de distancia, - y esto es frecuente, - acompañado
al facultativo que generalmente, desconoce los terrenos, no siendo extraño
verlos regresar para volver otra vez con los medicamentos y accesorios
prescritos, con lo que prestan un servicio obligado y humanitario a sus
compañeros.
Frecuentemente,
realizan servicios de inspección y vigilancia de lo que les están encomendados
a los pueblos limítrofes, siendo su sola presencia suficiente para garantizar
los derechos de la Hacienda, en todos los órdenes.
Nosotros, que
lógicamente pensando creíamos que en breve sería reforzado este puesto con
nuevas unidades; nos enteramos de que nuevamente se trata de trasladar, y en
bien del pueblo, que ve segregarse poco a poco a aquellos organismo que les
prestaron durante muchos años importancia y vida; del Estado, de la Hacienda
misma, y en particular de aquellos que abnegadamente, con la resignación de los
esclavos del deber, y viven apartados en las lejanas playas y con inopinada
supresión o traslado, se verían privados del beneficio que por muchos conceptos
les prestan a sus compañeros del Cuerpo, nos atrevemos respetuosamente a
dirigirnos a usted en la confianza de que conocedor de todo los expuestos y
dada su rectitud y claro juicio, ha de informar favorablemente nuestra
petición, pues al trasladarlos de aquí, no podrán seguramente prestar
seguramente prestar mejores servicios en sitios agrestes y accidentados, donde
se hace casi inaccesible del tránsito de las caballerías.
De V. muy
atentamente s.s.
Notificaciones
de algunas incidencias por parte Del Gobierno Civil, sobre el sitio denominado
como Playa de Castilla.
En 6 de abril se
encontraba mendigando por las calles del pueblo de Palos de la Frontera el joven de 21
años Juan Coronel Pérez, natural de Cartaya, que,
presentanba una heridas contusas en la cara, y demás parte del cuerpo, fue
requerido por la Guardia civil, para presentar declaración de lo ocurrido.
El joven declaró
que días atrás se encontraba trabajando en la "pesquera" del Río de
Oro, cuando requirió salario que le debían, el dueño y el cuñado les
emprendieron a palos con él. Estos dueños tienen precedentes en varios delitos,
sancionados por los carabineros de la Playa de Castilla.
El 30 de mayo, en el término de Palos de la
Frontera, riñeron Emilio Breñero Abad, Fidel Suarez García y José Cordero
Martín, los tres mayores de edad, toda gente dedicada a la vida de la mar. En
la refriega resultaron con varias heridas de navajas, considerada de pronóstico
reservado los primeros.
Los contendientes
fueron separados por la pareja de carabineros que prestaban servicio cerca del
mencionado lugar que pudieron llegar a tiempo evitando que las desgracias
fueran a mayor.
Los heridos fueron
auxiliados recibiendo asistencia facultativa. De la citada reyerta se ha
formalizado el correspondiente atestado.
1935.-- El 21 de mayo, en el Diario de Huelva: En la paya de
Castilla y en el punto llamado "Matalascaña", han obtenido una buena
pesca la barca llamada "Santa Adelina", propiedad de nuestro amigo
Joaquín Suarez García, habiendo cogido dicha barca 300 corvinas.
1936.-- El 7 de mayo en la Provincia, nos comenta que esta
mañana sobre la seis de la mañana en el paraje del Loro en la playa de
Castilla, donde tres hombres entraron en una reyerta donde terminaron con
diferentes heridas.
Fueron trasladado
en bestia hasta el pueblo de Rociana, donde fueron atendido por el médico de
guardia donde fue atendido, Diego Martínez Contreras de 46 años de edad, de una
herida incisa en la cara anterior del tercio inferior del antebrazo derecho,
otro individuo llamado Fernando Acosta, soltero natural de Almonte, de 20 año,
con herida incisa con desgarro en el ojo izquierdo y último Antonio Valladolid
Jiménez de 39 años, portaba una herida de unos 12 centímetros con sección de
piel y tejido celular en la cara posterior del muslo izquierdo.
El 30 de agosto de este año en Mazagón, ya hacía una semana
que por motivo del Alzamiento Nacional en la parte del Loro se habían venido al
pueblo, donde que parece que a muchos bonariegos les fue mucho peor.
Este mismo día cargado de noticia de Mazagón, en La provincia nos encontramos con la detención por parte de un grupo de falangistas venido de Huelva de la detención de Teniente Coronel don Julio Orts Flor (abuelo de un adoptivo bonariego) y de un Diputado de Palos, cuando se encontraban en los alrededores del Picacho entre el Faro y el cuartelillo de carabineros.
En donde todo el
servicio efectuado se llevó a cabo entre la Barra y la Torre del Oro,
efectuándose sin la menor resistencia por parte de los detenidos. Estos fueron
detenido traídos al Gobierno civil y de allí a la cárcel vieja, para luego llevarlos días después al Conquero donde los fusilaron.
1937.-- El martes día 23 de febrero en el diario Odiel.
Don Benito
Domínguez, militar con el grado de teniente de Navío, Juez Instructor de la
Comandancia de Marina de Huelva.
Hago Saber:
Que el día 31 de enero
del mes pasado, fue arrojado por el mar, en el sitio llamado "El
Asperillo". En la playa de este distrito, un bidón de zinc con gasolina,
el cual tiene ochenta centímetros de largo y cuarenta de grueso; tiene ambos
fondos pintados de rojo, y en uno de sus extremos una letra P. de dicho color.
Lo que se hace
público por medio del presente, y otros de igual tema a fin de que la persona
que se considere dueño del bidón de referencia, que comparezca en este juzgado,
sitio en la Comandancia de Marina, en el término de los treinta días siguiente
de la publicación de este edicto; como apercibimiento de que si no lo que le
parará el perjuicio a que hubiera lugar.
1937.-- el 31 de julio en el Diario de Huelva.
Notificación de parte del Gobierno Civil.
Aunque se trata de un caso aislado, estimo
conveniente ponerlo en medio de la prensa.
En la playa de
Mazagón del término de Moguer existe un patrono, dueño de un buen número de
barcas de pesca, que viene actuando tiránicamente en aquellos parajes,
vendiendo comestibles a sus operarios a precios fabulosos, desoyendo las
reclamaciones de los obreros españoles y portugueses que tiene a su servicio y
encimas le paga a menos precio que el estipulado, imponiéndose violentamente a
cuantos pretenden defenderse de sus abusos.
Como primera
determinación se le ha impuesto una multa de unas mil pesetas, ordenando
enseguida al alcalde de Moguer para abra urgente información para acreditar la
infracción de estipulaciones de trabajo, y obligándole que si no modifica su
conducta será entregado a la autoridad militar para que, previa incautación de
sus bienes, les exija la responsabilidad penal en que haya incurrido.
Es inconcebible que
los que disfrutan de la paz de la retaguardia vivan de espaldas a la guerra.
Por lo visto, esas gentes consideren la santa cruzada de liberación española,
como una serie de operaciones guerreras para rescates del territorio. Y en su
miopía espiritual no pueden ver, que cuando llegue la definitiva victoria habrá
que implantarse una justicia serena, viril y cristiana, en la que los derechos
de propiedad y de iniciativa seguirán respetados, pero garantizados también,
por considerarlos como básicos, el derecho al salario vital y el derecho a los
frutos del propio esfuerzo.
Todos los que
disfrutamos de la paz debemos residenciar a los que se acomoden a esa norma de
justicia, sin las cuales serían imposible el resurgimiento social y económico
de España.
El Gobernador civil
interino. F. Benavides.
José García Díaz.
lunes, 24 de agosto de 2026
En los años de 1920 y su incidencia en sus playas.
El refrán popular
“lo que la mar da, la mar quita” es un antiguo dicho de los pescadores y de la
gente de la costa, para expresar lo bueno y lo malo que ofrece el océano en la
vida diaria por aquellos años.
Siendo el día 24
de febrero de 1920, encontramos una hoja en el Diario de Huelva con el título
un bergantín embarrancado. En la playa de Castilla, próxima a la de
Matalascañas, el fuerte temporal, embarrancó a este bergantín-goleta, quedando
completamente destrozado.
Según informes
adquiridos hasta ahora, parece que la tripulación, que se componía de ocho
marineros y un niño se ha salvado.
Dos días después,
marcharon para Bilbao, los náufragos del citado bergantín goleta llamado
"Bilbataia" de la matrícula de la citada capital, cuyo barco
embarrancó entra la playa de Castilla, en el paraje conocido como "Las
Atarazanas" junto a Matalascaña, en ocasión de venir de arribada a este puerto,
a consecuencia del fuerte temporal reinante aquellos días.
El barco
procedía de Bilbao, con cargamento de lingotes y ladrillos para Sagunto, y
últimamente también tuvo necesidad de refugiarse en Rivera (La Coruña), a causa
del temporal. El patrón ha quedado en Huelva, por tener que prestar declaración
en el expediente instruido en la Comandancia de Marina.
El pailebot
pertenece a la casa armadora de Bilbao, de los señores Hijos de Mendiguren. Desplazaba
125 toneladas.
De nuevo por
parte del diario La Provincia con fecha del 14 de junio confirma la siguiente
noticia: En el amanecer día de ayer, fue recogido de la playa del Picacho, el
cadáver de un joven completamente desnudo, que se supone que el desgraciado
marino se despojó de las ropas para poder salvarse a nado, fue enseguida
identificado por su hermano del ahogado, resultando ser el de Juan Chávez, hijo
del patrón del desgraciado velero.
El Juzgado de esta
comandancia de Marina, se constituyó esta mañana en la playa mencionada
"El Picacho" donde se dio orden de sepultura al cadáver después de
practicarle la autopsia correspondiente.
1920, En
septiembre estuvo por todas las Costas de Castilla, haciendo camping, el
arqueólogo Jorge Bonsor, donde describió el mejor itinerario costero escrito
hasta en esos años, con todas sus características puesto que este trabajo fue
todo un referente durante muchos años, para aquellos interesados en el estudio
de esta zona playera.
1920, el jueves día
15 de diciembre. A través del diario "La Correspondencia de España". Sobre el naufragio de una goleta, con cuatro
muertos y un marinero muerto sobre la cubierta. Siendo las 2´30 del día de
ayer, frente la zona conocida como "El Picacho" de la playa de
Mazagón, cerca de la Barra del puerto de Huelva. La Goleta "Pilar" de
unas 300 toneladas, procedía de Faro y se dirigía Tarragona, encontrándose con
un fuerte temporal trató de buscar refugio en este citado puerto, pero no
pudieron entrar debido al fuerte y bravo oleaje.
1921.-- El día 27 de Julio, es donde aparece por primera vez
en prensa sobre lo de tomar los baños en la Playa de Castilla, los pudientes de
los pueblos cercanos.
Los bonariegos nos
íbamos al paraje conocido como "Las Tarazana" pero por motivo de un
fuerte incendio producido por una hornilla que se encontraba alojada en la
pared de la barranca de los médanos, fue la responsable de la destrucción de
casi toda la zona rancheras junto con sus enseres, lo que tuvieron que
trasladarse a la zona de la Torre del Loro, mediante ordenanza del municipio de
Almonte.
1921.-- El día 18 de septiembre, en La Provincia donde los
pastores Antonio Robles Hernández y Antonio P. M., hallaron muerta una vaca en
el sitio llamado la "Torre del Oro" de la ganadería de José Sanz.
El animal presentaba
una herida producida por un arma de fuego que le provocó la muerte, sin saber quién
pudiera ser el sospechoso hasta ahora.
1923.-- El 29 de diciembre. Entre el día de ayer y el de hoy
se ha desencadenado en la barra de este puerto un gran temporal fortísimo, como
desde hace mucho tiempo no se conocía.
La mar presentaba
aterrador aspecto, produciendo oleaje gigantesco, acompañado de vientos
huracanados que ponen en peligro las embarcaciones.
Esto hizo que, a las siete de la tarde de
ayer, en el lugar conocido por "Mazagón", zozobró un barco de
Sanlúcar, el cual iba tripulado por siete hombres. Estos, a costas de grandes
esfuerzos, luchando gran tiempo con los elementos, pudieron llegar a tierra,
prestándole auxilio en el puesto de Carabineros del Picacho.
Mientras a las doce
de la mañana, naufragó otro barco de Sanlúcar, pudiéndose la tripulación.
Desde dicha hora a
la cinco de la tarde, han naufragado entre "El Picacho" y "
Mazagón" tres barcos más de pesca de Sanlúcar, y según las últimas
noticias, todos los tripulantes de dichas embarcaciones lograron a nado ganar
la tierra.
Las comunicaciones
de nuestro puerto con la Barra que estaba interrumpida desde ayer, no siendo
restablecida hasta esta tarde.
1924.-- Del libro Tartesos de Schulten Pgna.180.
Donde
otro arqueólogo esta vez alemán hace reflexión sobre esta zona playera. El
Cerro de los Asperillos, domina la comarca y sirve al navegante, hoy como
antaño de señal costera.
El año nuevo de 1925, quedó marcado para la
Historia pesquera de Huelva, dado que el día 1 de enero de este año citado, la
revista El Fomento industrial y mercantil, hacía público esta curiosa noticia
dedicada a la pesca de esta provincia:
.
La factoría flotante
de aprovechamiento de ballenas quedará para realizar la campaña de invierno,
que duraría en Huelva casi un año empezando muy rentable en los primeros tres
días pescaron seis ballenas, algunas de 25 metros de largo. Pero pasaron los
meses, y agotaron los caladeros del Estrecho junto con las búsquedas por las
aguas de las Azores, donde ya dejaron de su rentabilidad provocando que en el
mes de noviembre dieron por cerrada esta actividad, cuando ya habían capturados
cerca de cien cetáceos.
Por aquellos
años, hablar de las ballenas era como comparar este animal con el cerdo no
tiene desperdicio, hasta sus huesos proporciona grasa, albúminas, gelatina y
cola ya que últimamente triturados se emplea como excelente abono, contando que
Huelva tiene una de las cinco fábricas más importante de Andalucía en el barrio
del Matadero, que perduró hasta los años cincuentas del siglo pasado. Mientras
lo más importantes y caro eran los miles de litros de aceite que se les
extraían para el alumbrado público y doméstico derritiendo sus tejidos.
Lo componía
cinco barcos destinados en esta estación de pesca de cetáceos, el “Corona I,
II, III, y el IV” Además de la citada nave flotante de 8.000 toneladas con
fondeadero en la ensenada de la Barra, en las proximidades del “Cabezo de los
Prácticos”, que disponen de máquinas, calderas, tanques y demás elementos para
el aprovechamiento de estos animales. Junto con los demás barcos, que son de
grandísima resistencia, destinados a la caza de ballenas. Esta nueva industria
ha de proporcionar grandes beneficios a esta región, pero lo resultados como se
han comentado no fueron así.
1927.-- El día 10 de enero en el diario La Provincia. El
servicio de Carabineros de Moguer.
Hemos comentado
que este servicio no se limita a solo a esta población, si no fuera de ella. La
importancia de tal servicio, reconocido esta por el teniente coronel-Jefe. Por
donde la sección de Caballería de Carabineros, la van a suprimir. Para pedir
que esto no suceda, ha llegado hoy a Huelva una comisión de personalidades del
pueblo mencionado, precedida por aquel alcalde, don Francisco López Borrero,
para entrevistarse con el gobernador civil señor Pedrero Beltrán.
1928.-- El 28 de septiembre, en el D. de H. en la Barra, un
pailebot en situación comprometida debido al fuerte temporal procedente de
Galicia que venía a Huelva con cargamento de madera, al llegar al sitio
conocido por "El Picacho", el navío embarrancó, poniendo en peligro a
toda la tripulación.
Esta la
componía cuatro hombres y un niño, que se encontraba desesperados pidiendo
auxilio antes la grave situación que se presentaban, fue escuchada por una
lancha que pasaba por aquellos lugares. Inmediatamente se pusieron a socorrer
al pailebot, que era zarandeado furiosamente por el oleaje, pero poniendo todo
el esfuerzo en empresa, consiguieron rescatarlos y traídos a Huelva.
1929.-- El día 28 de octubre. En el diario la
Provincia:
En el sitio
conocido por Mazagón, ha sido hallado por la tripulación de un barco pesquero,
el cadáver de un hombre ahogado. Del macabro hallazgo se dio cuenta a la
Comandancia de Marina donde por el juez correspondiente se están practicando
las diligencias propias del caso para la identificación del muerto, cosa que no
se ha podido llevar a cabo hasta la hora presente.
Según noticias
particulares divulgadas en los primeros momentos, se decía que el cadáver
pertenece a un hermano de uno de los marineros que lo descubrieron.
Pero esta
información resultó ser negativa. Por lo cual se pide colaboración para
reconocerlo e identificarlo puesto que hasta ahora ha sido imposible, ya que es
de estatura regular, pelo castaño, bigote rubio recortado, varias cicatrices
pequeñas en distintas partes del cuerpo y una grande en la rodilla izquierda.
Representa tener
unos 28 o 30 años, vestía calzoncillos azules con listas blancas, clásico
interior con las iníciales A. R. marcado con hilo rojo y camisón blanco con
lista moradas.
José García Díaz.
viernes, 21 de agosto de 2026
Notas sobre los varamientos en las costas de Huelva.
Y otros sucesos
análogos que han sucedidos en nuestras costas de Huelva, cuando esta pertenecía al
Departamento de Cádiz, que contaban con 324 kilómetros, comenzando desde la desembocadura
del río Guadiana en la frontera portuguesa, hasta el estrecho de Gibraltar, que
contaba con tres Comandancias: las de Cádiz, San Lucas y la de Huelva.
De las primeras
informaciones serias conseguidas, sobre este asunto de los varamientos en nuestras playas fue la publicada en el año de 1844, el día 12 de junio en el diario La
Posdata de Madrid.
Donde encontramos un
artículo publicado por un periodista de Sevilla desde el pueblo de Almonte (Huelva):
“En esta abandonada costa entre la Torre de los Asperillos, y la otra conocida
como La de Higuera, ha sido encontrado un pez disforme arrojado por la mar que
ha llamado mucho la atención, a todos aquellos que han ido a visitarlas antes
el espectáculo que ofrecía al contemplarlas”
“Tiene más de
treinta y seis varas de largo, desde el hocico hasta el nacimiento, diez varas
de ancho y seis de altura; las barbas y la cola son a proporción. Generalmente
se cree sin la menor duda que es una ballena. Muchas gentes de este pueblo y de
las inmediaciones han ido a verlo. Cuentas algunos testigos presenciales, que
salió a la playa dando unos bramidos tan espantosos, que dicen que se oyeron a
dos leguas de distancias.”
Hasta
aquí la carta de cuya autenticidad respondemos. Sería desear que el Señor Jefe
Político o algunas corporaciones científicas como hay en la capital sevillana,
para que enviasen alguna persona inteligente a reconocer y clasificar a este monstruoso
habitante de los mares que, acaso perteneciera a alguna clase muy extraña en nuestras
costas, o talvez a una nueva familia no descrita por la ciencia actual.
Mientras sobre el cometido que estamos tratando
de aquellos varamientos en nuestras costas, tenemos que destacar la información
que, fue la publicada en el año de 1863, por parte del Catedrático de Historia
Natural de la Universidad de Sevilla, don Antonio Machado, (Padre de los
ilustres dramaturgos, los hermanos Machado), nos dice en su Catálogo de los
mamíferos de Andalucía, poseen un esqueleto de ballena, que fue cogida en la
costa de la Higuerita en Isla Cristina. (también dispone esta universidad de
los primeros fósiles catalogados de Bonares).
En el BOP.
Encontramos algunas curiosas informaciones, entre ella:
Que el día 10 de
noviembre de 1882, desde la Comandancia de Marina de Moguer, que hace público
el siguiente Edicto: Habiéndose solicitado por el señor don Eugenio Schemeltz
de Kehz la concesión de para establecer un criadero artificial para la
propagación y aprovechamiento de mariscos, en el puerto llamado “Rio del Oro”
del Distrito de Moguer, que se encuentran recogido por las Leyes actuales.
Pero no fue hasta
en mayo de 1886, cuando esta citada Comandancia de Marina de Huelva, piden que se
acredite la aparición de ballenas en su litoral, sin época fija, creyéndose
accidental, no conociéndose las causas que la determinan. Es por donde la
Comandancia de Huelva, señala las apariciones en nuestras costas se
produce desde principio de mayo hasta fines del mes de septiembre, atribuyendo
la causa a la abundancia de pescada o merluza que se encuentra en los mismos
sitios; además, que se le vez unas veces aisladas y otras acompañadas.
Sobre los
varamientos espontáneo en nuestras playas, se queda en manos de los periódicos,
sin poder juzgar los criterios de veracidad que, se realizaban sobre ellos. Ya que
por aquellos años eran muy raro las arribadas de ballenas en nuestras playas huelvanas,
debido a las pocas que el azar quiso que llegasen, casi siempre solas o media
muerta, que según se decía no podían entrar cerca de Huelva, por el poco calado
que ofrecía el Canal del Tinto ni en el Odiel, además que nuestras aguas son
más templadas de las que ellas habitan.
Los hechos
demostrados por los pescadores de estas zonas, es que cuando las ballenas se
dan cuenta que son vista, salen huyendo a toda prisa a los mares articos que les dan
más confianzas para sobrevivir. También han servido para cubrir algunas inocentadas
como la del 28 de diciembre de 1892, cuando media Huelva se fueron a ver si era
verdad al Puerto, y de algunos pueblos que no faltaron a la broma gastada por
el diario La Provincia.
De hecho, dos años
antes, en el periódico La Provincia el día 24 de mayo de 1884, recogía unos
hechos ocurrido en la playa de Punta Umbría, a lo pasear un joven vallándose
hasta las rodillas, les llegó un escualo e intentó derribarlo de un coletazo y
con la misma violencia de la cometida perdió fondo y quedó en seco.
A las voces de socorro del zagal dos ingleses que se había adelantado de la temporada de baño, y otra persona más, y consiguieron sacar el escualo hacia la orilla donde lo dejaron, este es conocido vulgarmente como lobo de mar o como foca común.
Al mes siguiente,
el 24 de junio en el mismo diario, comenta que una jábega que pescan en la
costa de Castilla, en el sitio conocido por el de Morla, que se encuentra a
poco más de una legua de la barra, cogió en días pasados una monstruosa tortuga
que hizo grandes daños a las redes. Su diámetro no era menos de dos metros y su
peso de 16 a 18 arrobas. Los pescadores la ataron a un cabo sacándola a la
playa, donde algunos marineros de los botes de Obras del Puerto, que se
encontraban en aquel punto, la mataron con el fin de ofrécele la concha al
Ingeniero inspector de las obras don Amós de Lázaro, que mostró interés en
tenerla. La citada concha se asemeja por su forma y dimensiones a una lancha
patera.
Esta tortuga
debe ser la que en Zoología se conocen con el nombre de coriáceas,
perteneciente a la familia de las quelóridas, que son de mayor tamaño, pueden
llegar a pesar unos 500 kilos y a medir hasta unos 2´50 metros. Es muy
conocidas por los pescadores de zona, donde se les conoce con el nombre de
“vaca marina”.
Metido en
este año que fue muy positivo sobre noticias de animales marinos, cuando días después,
el mismo diario La Provincia comentaba con muy corta noticia, que días atrás
encalló en la playa del Morro en esta ría, frente al sitio conocido los faroles,
un cetáceo de 14 metros de longitud, ya que era una cría de ballenato donde la
citada playa estaba pegando años después fue en donde se colocó el monumento a
Cristóbal Colón, que con los años esta playa pasó a llamarse la de la “Ballena”.
En el año de 1893, en el diario citado de La Provincia, hace un comentario sobre la pesca en este año, donde los bancos de sardinas han huido de las costas de Huelva y Portugal dejando a multitud de padres de familia en las más grande de las ruinas
En el diario La
Provincia de 1895, el día 18 de agosto la barca de Juan Bravo pescó hace pocos
días en el mar enfrente del paraje conocido como de la “ Torre de la Higuera”, una “lija” o
tiburón de gran tamaño, con un peso de unos 400 kilos.
En 1903, el 20 de marzo donde aparece en la prensa nacional el incendio
de las chozas de la Playa de Castilla, saliendo la noticia por donar un
donativo de ayuda por parte del Rey que se encontraba cazando en el coto de
Doñana.
Por el año de 1905, el Día 14 de agosto, en el diario La Provincia, una
noticia que fue muy comentada en aquellos días, donde este producto se vendía
en casi todas las farmacias de esta provincia.
Para contener los
efectos de las descomposiciones de las carnes y del pescado, los vendedores
abusaban de un componente químico, conocido con el nombre de nievelina que fue bastantemente
prohibido su uso por Real Orden del 26 de enero de 1878, ya que en parte
ingerido provocaba cólicos y diarreas frecuentemente, siendo normal en aquel
tiempo encontrase familia entera infectada sin saber la causa de ello.
El
día 6 de febrero de 1907, La Capitanía General de Marina del Departamento de
Cádiz, ha fijado el día seis del presente mes, a las doce de la mañana, para la
celebración del usufructo de la Almadraba "Las Torres" que se cala en
el distrito de Moguer.
En 1908, En agosto aparece documentado por
medios de periódicos sevillanos la temporada de baño en la playa de Matalascaña,
donde la mayor parte de sus visitantes son de origen del pueblo vecino de
Pilas.
El 13 de septiembre de 1910, aparece en la
prensa dentro de la playa de Mazagón, el Arroyo del Gato, pegando cerca de las
paredes del cuartel de los carabineros, donde han recogido un jaulón arrojado
por la mar.
1911.-- El 24 de
abril, a través del diario "El Día de Madrid".
Ha sido aprobado el
presupuesto de la caseta de carabinero del puesto de Mazagón de una cuantía de
1930 pesetas. Puesto por encargo a los fondos asignados para estas atenciones
por el Ministerio de Hacienda.
En el mismo año en el Diario de Huelva, el 30 de agosto se nombra como nuevo Torrero del faro del Picacho, al señor Luís Maresca y Parra.
En 1913, siendo el día 27 del mes de agosto, cuando se encontraba, el pescador Antonio Martínez y Martínez, faenando cerca de la costa al coger una "araña de mar" fue mordido en la mano derecha. Al llegar a Huelva, se trasladó a la Casa de Socorro. donde se le curaron sus heridas ponzoñosas en el dedo pulgar derecho, calificada de leve, salvo complicaciones.Meses después, siendo el día 9 de Diciembre. En el medio día de hoy ingresó en la Casa de Socorro, otro sujeto de oficio pescador, llamado José M. Rodríguez Díaz, que tuvo también la desgracia de ser mordido de nuevo por otro pescado en la cara, en esta ocasión de devió al tropiezo con una "morena" cuando trataba sacarla de las redes.
En 1914,
el día 5 de mayo, y a través del diario "La Provincia" y por conducto
de la empresa de pescado, don José Medel, hemos tenido conocimiento de un caso
en extremo curioso, como en que, dentro de un barril, había una corvina.
La
tripulación de la barca de pesca de Lepe, denominada "Adelina",
propiedad de Antonio Suarez apodado El Niño, se encontraba en la playa de
Mazagón, entregada a las faenas de la pesca.
Entre las
diversas clases de pescado, "salió" un barril que al pronto fue
mirado con la natural diferencia, ya que esta clase de "pescado", no
es nada "comestible".
Pero pronto la
indiferencia se convirtió en curiosidad al notar que, dentro del barril, había
algo que se movía. Rotas algunas tablas pudo verse que la "cosa" no
era tan despreciable como parecía, ya que en el interior del
"barrilito", había una enorme corvina.
Esta fue conducida
a Huelva, donde se ha vendido, alcanzando el precio de 108 reales, lo que ha de
suponer que pesaba un buen número de kilos.
Es de creer que la
corvina se introduciría en el barril apenas comenzaba a dar sus "primeros
pasos", y no encontrando después la salida, se "resignó" a vivir
en su improvisada cárcel, de la que ha salido para pasar a las cocinas y
después a los estómagos. El caso relatado, ha llamado mucho la atención entre
los pescadores de tan singular caso.
1919, de que
hace referencia a un desagradable suceso:
En la costa de "Doña Ana"
enfrente del paraje de la Torre de la Higuera y Las Callas, apareció el cadáver
flotando de un hombre y resto de una embarcación menor.
Se supone en
principio que sea del falucho llamado "San Pedro", de la matrícula de
Moguer mientras los ahogados se creen que podría ser el patrón Pedro Gálvez, de
65 años de edad, a quien se le encontró un pañuelo atado a la cintura con una
pequeña cuerda, los funcionarios del Juzgado de Marina cuando rescataron el
muerto para llevarlo hacia la orilla.
El curioso pañuelo
era portador de la suma de nada menos que de 5.929´95 pesetas en billetes,
plata y cobre.
El citado cadáver
fue llevado a Sanlúcar para poder hacerle la práctica de la autopsia, la que se
llevó a efecto, dándole seguidamente sepultura en el cementerio local.
Hasta ahora no se
sabe nada de la suerte que haya ocurrido al resto de la tripulación, inspirando
serios temores que desgraciadamente se van confirmando.
En el año de 1920,
el 18 de marzo. En las costas del paraje de Doñana, el temporal ha arrojado
gran cantidad de huevos procedente de un velero que naufragó días antes, cuyas
orillas han quedado saturadas por tan curiosos regalos.
Y en el mismo año
el día 29 de octubre. el laúd Sebastopol, que se encontraba navegando desde el
puerto de Huelva a Cádiz, naufragó en el bajo conocido como "La Mata del
Difunto" en frente de las costas de Arenas Gordas; los barcos con
cargamento de anilina se han perdido, mientras toda la tripulación logró
salvarse.
José García Díaz.