lunes, 21 de septiembre de 2026

Don A. García Bellido sobre el Dolmen de Soto.

 

                                                     


             

      Gracias al riguroso trabajo que realizó en su día el arqueólogo alemán Hugo Obermaier, tras su descubrimiento en 1923 del Dolmen de Soto, se esperó cerca de 40 años después, para que otro destacado erudito en esta materia, siendo además un gran historiador del arte como fue don Antonio García Bellido y gran impulsor de los estudios de arqueología en aquellos años publicase un artículo sobre este monumento prehistórico.

         Afirmando que va a dedicar hoy nuestra atención al Dolmen de Soto. Está enclavado en la finca “La Lobita” del término Municipal de Trigueros, situado en la margen izquierda de la carretera de Huelva a Sevilla. Hay un monolito que señala el comienzo de un ramal de carretera que conduce hasta el hipogeo.

     Cronológicamente se puede situar este importante megalítico en los albores de la edad de Cobre. Es uno de los más importantes monumentos de este tipo en Andalucía y tal vez de toda España, según la autorizada opinión de Obermaier, que le dedicó especial atención y un meticuloso estudio. Parece ser que su antigüedad se remonta a unos tres mil años antes de Cristo.

       En “La Lobita”, cerca de la casa del guarda, se alza sobre el suelo llano el Cabezo del Zancarrón. No es esta otra cosa que un túmulo artificial en cuyo interior se encuentra el dolmen que venimos estudiando. El diámetro aproximado de este cabezo de forma semicónica, es en su base es de uno 60 metros. El hipogeo construido en su interior es de los llamados de corredor o galería cubierta; su longitud, excepcional en esta clase de monumentos, es de 21 metros; está orientado de Este a Oeste. El corredor se desvía de la horizontal desde la entrada, inclinándose en ligera pendiente que vuelve a nivelarse en la proximidad de la cámara para mantenerse ya horizontal hasta su final.

   En la actualidad la altura en la entrada es de un metro cincuenta centímetros aproximadamente. Son de gran peso y dimensiones tanto las piedras que forman sus paredes como las de su cubierta. La más pequeña de estas pesan unas siete toneladas y la mayor de ellas, que cubre la cabecera de la Cámara, unas veintidós aproximadamente; siendo sus dimensiones de tres metros cuarenta centímetros de altura por tres metros quince centímetros de ancho.

     Tanto las paredes como la cubierta están formadas exclusivamente por manolitos, graníticos en su casi totalidad. Hemos de hacer notar que la cantera de granito se encuentra más próxima se hallan en Escacena del Campo, a unos 37 kilómetros, sorprendiendo, por tanto, la preferencia que dieron a este material para la construcción del gigantesco enterramiento. Para el transporte de estas enormes piedras debieron construirse pistas especiales y emplear gran número de trabajadores que las arrastraron sobre grandes rodillos de madera, que debían ser mojados constantemente para evitar que se incendiasen por el gran calor producido por el roce. Por el mismo procedimiento llevarían hasta el lugar las grandes piedras de arenisca que formaban parte del monumento.

         Las técnicas empleadas para la construcción del dolmen debían ser la siguiente: En primer lugar, debieron acumular la arcilla y pequeñas piedras de la cubierta es casi seguro que su trabajo con tanto esfuerzo realizando, retirando dicha tierra una vez colocadas y consolidadas las citadas piedras coberteras.

    Grabados en estas piedras que forman las paredes del dolmen aparecen extraños signos, siendo de notar que todos los restos humanos descubiertos en las excavaciones efectuadas aparecieron siempre al pie de las piedras que ostentaban estos signos o dibujos. Varios de estos grabados parecen representar de manera esquemática figuras humanas y parece ser el resultado de una larga evolución de la representación de tales figuras que puede seguirse a través de las pinturas rupestres esparcidas a lo largo y ancho de la Península. Es muy significativo un grabado que aparece en una de estas losas laterales representando en esquemas a una persona mayor protegiendo a otra más pequeña. Efectivamente al pie del mismo se hallaron los esqueletos de una mujer y un niño.

                                               


              

    Todos los dibujos sepulcrales coinciden con otras manifestaciones artísticas de la época de la piedra pulimentadas o época del cobre en España. Vemos en algunas losas dibujos en forma de puñales contrapuestos, con empuñaduras en forma de bolas y al parecer metido en vainas cuya punta parece estar protegida por un regatón. Se repiten estos grabados representando puñales triangulares típico de la Edad de Cobre. También se aprecia en otra losa unos grabados en formas de pequeñas cazoletas de significado probablemente religioso. Según Obermaier estos problemas arrancan sin duda del periodo Aziliense, cuyo foco más importante parece extenderse en la Península a lo largo de la costa cantábrica.

     Creemos con Vernet, que estos grabados esquemáticos están en íntima relación con el culto de los antepasados. Posiblemente cada uno de ellos es el símbolo del difunto que recibió sepultura a su pie. Y como, según las ideas de la época, el alma de los muertos seguía morando en el cuerpo hasta tanto se descomponían, así como los egipcios recurrían a la momificación de los cadáveres, nuestros coterráneos del Eneolítico llegaron a la misma solución por un camino más especulativo, más especulativo, más ideológico, más intelectual; la pervivencia mágica del alma sobre un esquema simbólico que representa a la persona bajo el yacente.

  José García Díaz.

 

 

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

Un onubense que triunfa en América.

 

                                                   


            

 

          Rescatando naves hundidas hace un siglo y pesqueros naufragados. ´

       Corría el año de 1962, cuando el día 8 de julio la prensa peruana trae la  siguiente noticia. Un buzo español, Diego Cordero, natural de Isla Cristina (Huelva) es el protagonista. El motivo ha sido una grandiosa labor suicida que ha llevado a cabo en aguas peruanas últimamente.

      Este onubense, que como queda dicho nació en una bella perla atlántica, cual es Isla Cristina, emigró al Perú hace algunos años. Sus familiares se trasladaron desde la citada población de su origen a la capital de España, donde en la actualidad viven.

      Diego Cordero gustaba enormemente de las cosas submarinas. Siempre demostró gran interés por ellas. Así al llegar a las tierras peruanas se especializó y consiguió ser buzo profesional. Entonces forjó la idea de rescatar una nave chilena hundida en 1860; la “Covadonga”. Esta fue torpeada en la bahía de Chancay por la Armada peruana, durante la guerra del Pacifico.

       Las autoridades de Marina del Perú consideraban este proyecto como una cosa imposible de realizar, cuando le fue presentado por el buzo español, pero al fin cedieron, acordándose en el caso de conseguirse, que aquellos objetos dignos de ser conservados, por tener carácter de reliquias, etc., pasarían a poder del Museo Naval, y el resto, en ese caso chatarras, a la propiedad del buzo.

      De esta forma empezaron los trabajos. Hubo sus inconvenientes, dado la profundidad y dificultades que se presentaban la extracción, pero tras muchos pesados esfuerzos y ante la sorpresa general, Diego Cordero localizó la corbeta “Covadonga” (Fue anteriormente esta embarcación propiedad de la Real Armada Española), a una profundidad de 30 metros. Rescató 3 cañones de 8 pulgadas de calibre, con 3 metros de largo cada artefacto bélico. Varias docenas de platos de porcelana, que por cierto se conservan casi intactos, centenares de casquillos de proyectiles, etc.

       Los comentarios en aquellos días por parte de la prensa peruana, fueron de grandes elogios para este huelvano, quien realizó una proeza enorme al conseguir rescatar una nave que se daba por seguro imposible de extraer. Y fue ahí, cuando comenzó a ser popular Diego Cordero, el “buzo suicida”.

      En ocasión de haberse hundido el pesquero “MJMC-I” y antes la posibilidad de percibir los familiares de las víctimas las indemnizaciones correspondientes por no haber aparecidos los cadáveres de los pescadores, recurren a nuestro buzo, cuando ya expertos extranjeros daban también por imposible el caso, para intentar el rescate de los cadáveres. No obstante, los grupos del mar daban como absurda la propuesta, ya que especialistas americanos se negaron a ello por lo difícil y complicado que presentaban el caso. Pero Cordero se animó y aceptó; encargándose inmediatamente del mismo. Tras unos días de exploración y sumergiéndose horas y horas, consiguió sacar a los familiares de aquellos quienes le habían hecho el encargo tan peligroso.

                                                   


                                                    La Corbeta Virgen de Covadonga.

        Es por segunda vez cuando los titulares aparecen en las primeras planas de la prensa de Lima con el nombre de este español. Ya la carrera fue sobre ruedas. Aquel avión que se hundió en el Pacífico, Cordero era el encargado de su extracción. Buque que naufragaba, a él se lo encomendaba a su puesta a flote. Y así sucesivamente en cada caso importante en las costas americanas iban sucediéndose, ya que no solamente Perú hacía uso de sus servicios, sino también países vecinos precisaron de su ayuda.

          Siempre se hacía la señal de la cruz al sumergirse. La Virgen y el Señor de los Milagros le acompañaban. Por eso su primer deseo al volver felizmente del trabajo era la visita a la capilla.

       Con motivo de estos éxitos, en los que ha rivalizado con los mejores buzos americanos, ha sido objeto de varios homenajes allá en aquellas tierras. Los pescadores, armadores y compañía de navegación le obsequiaron con una fuerte cantidad en metálico, además de entregársele públicamente varios diplomas de honor en señal de gratitud y festejos en su honor, a los que asistieron las principales autoridades política y militares del Callao.

       Desde Madrid, donde he captado la noticia cuando realizas gestiones para ser nuevamente condecorado por el Gobierno de aquel país me place enviar estas noticias, ampliadas por sus familiares, que leí en la prensa peruana, significado que es un gran honor para el pueblo de Isla Cristina, y por con siguiente para Huelva, que un buzo de estas latitudes deje tan alto el pabellón de España, haciendo proezas en la mayoría de las veces, solamente le guían fines puramente humanitarios. Por R.L-O.

José García Díaz.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Cuando se inauguró el nuevo puente de San Juan.

 

                                                           


  

        Corría el año de 1964, cuando el jueves día 23 de julio se publicaba en el diario Odiel la siguiente noticia sobre la inauguración del puente de la carretera de San Juan a Lucena del Puerto y al pueblo de Bonares.

        Dado que, por su moderna técnica está considerado como uno de los más importante de España en aquellos años. Ya que la gente de mi edad fuimos testigos fiables; puesto que en aquellos años como observamos en la foto expuesta, uno de ello el más viejo era el que aún se encontraba en servicio, encontrándose fabricado entero de madera lo que hacía que los viajeros como yo, tuviese que atravesarlo una parte del trayecto andando de la mano de mi madre, solo quedaba el chófer de la camioneta Damas para realizar tan formidable hazaña.

       En este día, sobre la una de la tarde, tendrá lugar la inauguración del puente sobre el río Tinto en la carretera local.

       El acto será presidido por el Gobernador civil y Jefe Provincial del Movimiento don Hernán Pérez Cubillas con las demás autoridades. Desde Madrid, se desplazarán, al efecto, el ingeniero jefe de la Jefatura de Puentes afecta al Ministerio de Obra Públicas, don José García Austin, y el ingeniero, autor del proyecto de dicho puente, don Carlos Fernández Casado.

     Con la inauguración y apertura del mismo, se colma de las aspiraciones de los onubenses, viejas, porque, desde el inicio de su construcción hasta el final, han transcurrido varios lustros y se trazaron tres proyectos, con las contrariedades habituales que ofrecía el proyecto. Tales ofrecían los comentarios críticos cuando los autocares de viajeros de los pueblos cercanos, tenían que desembarcarse los mismos para pasarlo a pie, el viejo puente tenía limitado el peso de la carga. Esta enorme angustia ha desaparecido ya.

     Dieron comienzo las obras del último proyecto en junio de 1961 y su presupuesto a ascendido a 18.135.000 pesetas. Tiene el mencionado puente, cuya inauguración de lleno en las obras puestas en marcha con motivo de la fiesta del 18 de Julio y dentro de los 25 años de Paz española; tiene el puente, decimos, 108 metros de longitud con siete metros de calzada y dos aceras de un metro cada una. Está dividido en tres tramos rectos de siete vigas de hormigón armado pretensado, pesando cada viga 60 toneladas.

                                                           

         
     En este fotograma está datado sobre los años veintes del siglo pasado, observando una vista parcial de lo que fue el viejo puente sobre el río Tinto.
     Mientra en la foto de portada arriba, es sacada del día de la inauguración del nuevo, dento del Noteciero del NODO en aquellos años.

      Se trata de una obra muy interesante, dentro del punto de vista técnico, por estar realizada con una técnica muy moderna. Con dicha construcción de cemento armado, la obra ha llegado a reducir el material casi a la mitad de lo que hubiera sido necesario corrientemente. Su técnica complicada puede compararse a la realizada en las construcciones de grandes puentes europeos, siendo muy pocos los análogos que existen en España.

    Por la Jefatura de Puentes fue hecho el proyecto, debiéndose destacar su autor, el susodicho ingeniero don Carlos Fernández Casado, persona competente demostrado en tales obras, así como los trabajos realizados por la Empresa constructora “Entrecanales y Távora” de la muy eficiente manera, hasta el punto de haber dado, como es de suponer, un magnífico resultado las pruebas realizadas en el mismo a base de una resistencia de dos trenes de 60 toneladas cada uno.

          Los dos terraplenes del puente se han rellenado con tierras especiales y con dos apas de piedras, previendo el intenso tráfico que se realizará por dicho lugar, abierta al servicio la carretera a la playa de Mazagón. Son también muy interesantes las pilas y estribos del puente, bajo el punto de vista técnico, por su esbeltez y reducción del material. Es obra que marca una nueva técnica en esta clase de puentes.

       La nueva obra, que hoy se inaugura será entregada por la Jefatura de Puentes a la de Obras Públicas de Huelva, e, inmediatamente el nuevo puente quedará abierto al tráfico, puesto que es una obra del Estado para el público.

     Hasta aquí los datos que ha obtenido este diario, y que estimamos suficientes para avivar en nuestros lectores una gran satisfacción, como así cuantas obras considerables vienen inaugurándose con evidente constancia progresiva del desarrollo y engrandecimiento de la provincia de Huelva.

José García Díaz.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Cuando don Pedro Garrido visitó Niebla.

 

                                                           


 

        Nos comenta el destacado cronista, periodista e investigador nieblero Ramón Ortega Egurrola, que en la mañana del día 20 de agosto de 1963, tuvo el gusto de saludar y acompañar en sus “primeras excavaciones en esta ciudad”, al joven arqueólogo del Instituto Español de Prehistoria, Museo Arqueológico Nacional, don Juan Pedro Garrido Roig.

     Actuando de introductor con una fina carta el gran poeta onubense-serrano, Jesús Arcensio, le hemos atendido en cuanto ha sido posible en el corto espacio de tiempo que estuvo en esta, debido a la ausencia del alcalde y conservador del Museo local, en el que deseaba tomar algunos datos para la orientación de la misión que trae encomendadas para llamar la atención oficial hacia las excavaciones de Niebla, las cuales se encuentran paralizadas desde el fallecimiento de la ilustre arqueóloga inglesa, doña Elena M. Whishaw.

          El señor Garrido Roig visitó varios sitios de los alrededores y al pie de las murallas para hacer un estudio sobre yacimiento arqueológico en general y muy particular sobre la época pre-romana, tomando algunos datos con lo que se mostraba muy animado en cuanto a los vestigios que se desean descubrir.

      El distinguido arqueólogo onubense, que acaba de dirigir unas excavaciones en Ampurias. Ofreció visitarnos de nuevo con más tiempo en el próximo mes de octubre y recoger aquellos datos más interesantes para poder llevar al ánimo de las autoridades la necesidad de estas excavaciones que tanto pueden importar a la arqueología nacional.

  Ni que decir tiene que para todo cuanto afecte a su misión y particularmente, nos tiene a su disposición, como así también entendemos lo estarán nuestras autoridades, que siempre presta para el mayor nombre y prestigio de nuestra histórica ciudad.

       Una semana después, el 27 de agosto comienza el desescombro para la reconstrucción de las murallas, a los cinco meses de haberse derrumbado el segundo torreón de la barbacana del castillo, ha comenzado el desescombro de todo lo derruido, para lo cual el pasado día 21 llegaron el perito Aparejador José Becerra Barroso y el maestro especialista en esta clase de obras don Eugenio Martínez Muñoz, comenzando los trabajos al día siguiente.

      Preguntándole por el retraso de estos trabajos, nos comenta que han tenido que atender en San Lucas de Barrameda la reconstrucción de la Iglesia que se encontraba en inminente ruina, en cuyas obras se han invertido dos meses y medio.

       Al preguntársele por el arquitecto don Rafael Manzano Martos, nos manifiesta que se le ha dado cuenta seguidamente del comienzo de las obras y se espera de un momento a otro su llegada para que disponga lo conveniente en cuanto a la parte que ha de ser reconstruida lo antes.

       Su impresión, por lo que él sabe, es que una vez terminado este desescombro y seleccionado el material que de el salga, se empezará la reconstrucción de este torreón y la terminación del anterior que quedó paralizado por falta de dinero, los dos torreones serán elevados a la vez de una manera rápida para evitar que la llegada del invierno entorpezca las obras.

     Como todos sabemos, para estas obras se le concedieron quinientas mil pesetas y posteriormente nuestra primera autoridad civil de la provincia, además consiguió de Madrid otras doscientas mil pesetas, que serán las que se inviertan por lo pronto, porque este conocimiento de obra no deben quedar parado, sino que han de continuarse por el bien de las murallas y castillo de Niebla.

  José García Díaz.

    

miércoles, 9 de septiembre de 2026

-Aquellos bichos raros en nuestras playas.

 

                                                       


        

 

        Corría el año de 1951, cuando el diario Odiel el día 5 de junio, recogía la curiosa noticia sobre un monstruo marino capturado por un pesquero, que medía cinco metros y medio y su peso se calcula en 800 a 1.000 Kilos.

    La noticia, como el pez, es las que entran “pocas en libra”. Ahí es nada capturar un bicho de esta clase. El hecho es auténtico cierto, (comenta el periodista Antonio Octavio) y se ha registrado en Huelva. O lo que es lo mismo por gente de “la mar”, radicada aquí, tripulantes además de un pesquero de nuestra matrícula, el “Arena del Mar”, del que es armador don Pedro Pelayo.

         Colosal la presa, informa la montaña que representa, los pescadores vulgarizan su nombre como el de elefante de la mar porque su tamaño se asemeja mucho a la morsa de los mares árticos. Le faltan, al contrario que aquellas, los dos caninos o colmillos que se prologan más de medio metro, partiendo de la mandíbula superior. Y tal vez provenga el nombre –usual entre nuestros marineros- en razón de su hocico picado casi en forma de trompa.

     Aceptado el animal como elefante marino a los efectos periodísticos, por cuanto que no existe coincidencia para determinar su especie, ni entre la inmensa variedad de la fauna marina es posible hallar su exacta definición, quede así constancia noticiera y aclaremos pronto a los lectores que es rarísimo y extraordinario ejemplar ha sido subastado en nuestra Lonja de pescados, luego de haber sido limpiado de despojes; y que dividido en dos mitades, la una de ella quedó para la venta de nuestro mercado y la otra para destinarla a la exportación.

    La información no la ha servido un azar fortuito; ya que el mismo que nos lleva a la Pescadería en hora de la media tarde en que el popularismo centro de contratación más parece una torre de babel; mucha gente para la cotización, cientos de cajas de gambas; de jureles o sables; brecas y pescadillas; cazones o rapes, corvinas, pargos y, que se yo, en diversidad tal, que el gusto más exigente y el bolsillo mejor dispuesto, pueden encontrar amplia satisfacción a poco que se lo propongas…

   Pues bien, Allí conocemos de la captura extraordinaria. Fue efectuada por la tripulación del pesquero “Arena del Mar”, dotada de una tripulación de catorce hombres, y del que es armador don Pedro Pelayo. Sabido sus proporciones son más que suficientes para atribuirle la condición de monstruo marino, concretamos que su peso bruto se calculó en una tonelada y en canal limpio dio 550 kilos. Esta ilustración nos la hace el autor del pasaje el citado señor Pelayo, hombre amable y atento a la tarea colaboradora con este diario, a nuestras preguntas.

       --Además de la cualidad propia de esa bestia marina, ¿ofrece alguna otra característica especial?

       --Que media cinco metros y medio y de que su buche se le extrajo gran cantidad de peces denominados padres. Es ahora cuando un muchacho moreno, curtido por los “por los soles” y de los aires del mar quien, solicito, intervienen afirmando:

   ---Lo despojé yo, y con los peces que le sacamos, llenamos tres cajas que pesaron noventa kilos. La digestión de este bicho, es decir su “bocadillo”, se lo cortaron los hombres del pesquero del “Arenas del Mar”, del que es director de pesca Martín Hernández Montoya, avecinado en Punta Umbría y el patrón de cabotaje Francisco Sosa Tierra, que lleva un mes en este barco y cinco años de marino en esta Casa.

         Entrevistado con el señor Sosa Tierra, nos refiere que esta especie suele darse espontáneamente por las costas de Huelva, Cádiz y contornos próximos, no obstante, lo cual, en sus cuarenta años de trajín marinero, sólo vio este y otro.

      --¿Qué impresión causó en ustedes la vista de este monstruo marino?

      ---Figuresé. En la tripulación provocó la natural inquietud, por cuanto desconocían esta especie y hasta que no estuvo a bordo no se quedaron tranquilos.

   ---¿Y su carne cómo es?

   --- Es muy blanca y sabrosa al paladar. Puedo asegurarlo porque la comimos a poco de ser apresado, bien muy parecida al pez espada.

                                                           


       

     Luego entra en el turno de las preguntas don Carmelo Pelayo, el cual nos aportó otros interesantes detalles, tales como los de que había sido pescado a la altura de la Barra de Huelva frente “El Picacho”, y que entró en el aparejo sin que nadie se apercibiera.

       ----Pues así fue. Claro que antes había sido observado en aquellas aguas por otros barcos nuestros de Huelva, pero nadie pudo pensar que entrara en la red cuando menos se esperaba.

       ---¿Se ha dado alguna otra vez esta clase de pesca?

      ----De este tamaño, no; se han apresado algunos “bajamares” que son tiburones de gran tamaño de cien a doscientos kilos –en Pescadería vimos uno también del último peso-, pero ninguno como aquél.

     ----¿Es peligrosa su captura?

      No; y contando por otra parte como la red es tan fuerte –nos muestras una que está tendida en el saladero--, no hay el menor que la parta. Luego la operación de izarlo a bordo, es bien sencilla. Basta con emplear la maquinilla. Si constituyó un problema su “alojamiento”.

   ---¿Y eso?

   ---Porque no cabía en la bodega, y hubo necesidad de descuartizarle.

       Y como aquí termina la presente historia, real y verdadera, que por otra parte es ya objeto de los más curiosos comentarios en los medios marineros, dejamos a su consideración y al “se dice” el resto, mientras el hecho se agiganta de esa manera propicia que por si demanda todo aquello que se estima extraordinario…

   Con la afirmación, de nuestra parte, de que esta pesca lo ha sido por añadidura, donde por ahora ya ha reportado cerca de 300 pesetas de beneficio.

José García Díaz.

        -

lunes, 31 de agosto de 2026

El curioso caso de una ballena.

                                                                               


              Corría el día 18 de mayo de 1912, cuando entró de nuevo otro cetáceo despistado por la ría cerca de la barra de Huelva. La pobre ballena se encontraba perseguida, sin el menor descanso por los cazadores profesionales de estos animales, que la emprendieron a tiros con el cetacéo, el cual con una maniobra desapareció por la mañana del lugar en donde la dejaron los pescadores.

      La noticia corrió por toda la población, y lugares de los alrededores mediante, las informaciones que mantenían los dos periódicos rivales como eran “La Provincia” y el “Diario de Huelva”, donde quedaban en apuesta, quien daban las mejores informaciones, sobre este acontecimiento, que permaneció para el recuerdo durante muchos años. También era sabido que no faltaron vecinos locales que, cogieron el tren con destino a la capital, para probar suerte al dirigirse al puerto y contemplar semejante monstruo marino, ya que era el comentario en aquellos días por toda la capital, pero que nadie ha llegado a verla, excepto un vigía de la barra y un carabinero.

     En el día citado 18 de mayo, los dos diarios coincidía con la misma noticia sobre la cuestión de horario que. “a la hora de cerrar esta edición llega a nosotros la noticia de haber aparecido en las inmediaciones de la barra una ballena de unos 20 metros.  Un remolcador de la Junta del Puerto ha salido a la mar con objeto de recogerla y conducirla al puerto”.

      El día siguiente, uno de los diarios se atreve publicar el siguiente artículo titulado “El timo de la ballena.” “Que como vino se fue. No ha querido más divertirnos”. Manteniendo ambos periódicos una guerra envidiosa e informativa, motivado todo porque las informaciones sobre la ballena, apareció por las calles de Huelva de boca a oreja, ya metida la tarde cuando comenzaban el cierre de estos dos enemigos diario. Que incluso bromeaban publicando uno de ello que no era una ballena, ni un ballenato, ni un tiburón peregrino, era un submarino alemán, que por fallo técnico había venido a pedir auxilio mecánico a este puerto.

        En el otro decía que, nuestro diario el deseo primero es de informar al público sobre la noticia que, circulada ayer, sobre la ballena aparecida en la barra, que nos obligaron a investigar la fuente fidedigna sobre la aparición de este animalito, por lo cual deducimos lo siguiente:

         En la tarde de ayer sobre las 6 de la tarde, el vigía de la barra y los carabineros de guardia en aquellos lugares, advirtieron un animal monstruoso que se encontraba a poca distancia de la barra y que en sus movimientos levantaba grandes cantidades de agua revuelta con arena.

           Inmediatamente el vigía telefoneó de la aparición a las oficinas de Obras del Puerto, por donde gran número de señores de ésta se dispusieron a emprender un “viajecito” con objeto de contemplar de cerca y en su salsa al “extraño visitante”, que sin “anunciar su llegada previamente”, había aparecido.

         Pronto estuvieron los preparativos y como no se encontraron “balleneros con experiencias”, con los excursionistas marcharon “dos ordenanzas de Obras del Puerto” “un camarero del Casino de Huelva y “un lanchero”.

   ¿Instrumentos para la pesca? Un bote y un cabo algo estropeado, por cierto.

      Una vez en la playa pudo los improvisados visitantes admirar el cetáceo. Los improvisados pescadores, consiguieron atarle un cabo a la cola. Los momentos eran solemnes.

                                                                         


  

     Una, dos, tres…. El vapor de la máquina avante y cuando todo el mundo creía que el “bicharraco” venía “tranquila y plácidamente” para camino de Huelva, viese con decepción que el cabo se escapaba y el animal quedaba en el mismo sitio “indiferente” a todo, motivado por la influencia del oleaje.

      Horas después del regreso de los excursionistas, se prepara la segunda expedición, a bordo del vapor Rábida, que ya era más técnicas por los miembros que la componía don Guillermo Duclós, el ingeniero señor Morales, el inspector provincial de Sanidad, el presidente de la Diputación y el de la Junta de Obras del Puerto, etc. Al llegar cerca del cetáceo advirtieron que estaba muerto y pensaron en sacarlo de su líquido sarcófago, pero el enorme peso de la ballena les impidió toda maniobra, aunque también de que su corrupción natural, inminente por el calor que hacía, produjera sus lógicos efectos y creara una atmosfera nauseabunda e irrespirable, a consecuencia de la cual se originara la espantosa epidemia de la “peste verde”.

     Pero un miembro del grupo recomendó, el inspector de Sanidad que después de la observación mantenida sobre el animal, afirmó que este no ofrece peligro para la salud pública, entonces que la remolquen si quieren, pero ya mi responsabilidad está salvada.

        Se decidió, por fin, soltar el remolque, quedando el cetáceo amarrado de la boya nº 6. Mientras otros lamentaban en esos momentos, que las gentes del pueblo pudieran satisfacer su curiosidad y más de uno expresó su opinión de que debería aprovecharse por lo mismo el esqueleto del cetáceo.

     El presidente de la Diputación, don Manuel Molini Lancha también se mostró de los más entusiasmado con la idea expuesta sobre la conservación del esqueleto para que estos sirvieran de estudios a los alumnos del Instituto.

       Lo mejor que produjo la ballena, fue que el negocio siempre es dinero cuando se produce un espectáculo de esta categoría, lo que motivó que este animal fuera sacada del agua mediante varias grúas mecánicas. Así, en el Parque del Muelle, en la zona de la derecha, según se entra por la plaza XII de octubre, le pusieron una lona a una alambrada que ya existía desde tiempo atrás. Se podía pasar al interior previo pago de una “perra gorda”. Testigos presenciales dicen que a aquel improvisado recinto acudió media Huelva, y muchos forasteros de los pueblos cercanos y que la citada ballena “un reguero de líquido y aceite”, cosa muy cierta ya que se desperdició 500 kilos de aceite en el tiempo que estuvo flotando y durante su exhibición en el muelle. No obstante, la sociedad explotadora de los productos del cetáceo consiguió extraer 4.200 kilos que lo vendieron con la mayor facilidad, ya que muy apreciado para la fabricación de jabones y como combustible para las lámparas.

       Dejando también constancias por medio de uno de estos diarios, cuando casi 15 días después hacía mención de otra curiosa noticia el día 30 de mayo, “cuando los viajeros llegados a bordo del vapor “Onuba” dieron cuenta de haberse cruzado el buque, a la altura del cabo San Vicente, con una enorme ballena.

      Según cuentan fueron despertados por la marinería, sobre las primeras horas de la mañana, y cuando pidieron explicación sobre las causas pudieron observar el enorme cetáceo que nadaba tranquilamente a corta distancia del buque, dejando un espectáculo digno de ser contemplado.

José García Díaz.