Y el único de estos mini-coches, que se
fabricó fue en el pueblo de Bonares.
La noticia apareció en los primeros días
del mes de enero de 1985, y fue todo un acontecimiento a todo lo grande, por
los dos diarios de Huelva y el A.B.C de Sevilla.
Confirmada por su
Alcalde, que se tomó este asunto como el mejor regalo de Reyes destinado a su
pueblo, de lo que sería la instalación definitiva de la fábrica de automóviles
“Biscúter” en su término municipal gracias a la cesión de una finca adquirida
por este ayuntamiento, y ya se encuentra a disposición de la empresa.
A cambio la fábrica Biscuter S.A. se compromete a contratar
exclusivamente, como trabajadores no cualificados, a personal del Condado, e
invertir en obras sociales en la Palma un cinco por ciento de los beneficios
producidos en la venta de coches y motocicletas.
Ya
que días atrás, mediante un pleno municipal aprobaron la compra de un terreno de 15 hectáreas
en el paraje de la “Dehesa Boyal”, propiedad privada, entre la Palma y
Bollullos del Condado, con un desembolso de 6.375.000 de pesetas.
El Alcalde palmerino, llevaba desde seis meses atrás negociando en Madrid con los gestores de esta empresa automovilstica, para poner en marcha el proyecto, contando con la contratación de doscientos hombres no cualificado del entorno en la cadena de montaje y 1.300 cuando estén terminadas todas las instalaciones y fábricas auxiliares, mantenimiento y distribución, debido a la proximidad con la autovía Sevilla-Huelva.
Contando que la
zona del Condado, se encuentra en el área de expansión industrial de Andalucía,
es por donde la Junta ha invertido diez millones de pesetas en este proyecto
del nuevo “Biscuter”, por lo que, dentro de un mes, los encargados del montaje
de la fábrica visitarán los terrenos, para indicar al Ayuntamiento las primeras
obras del acontecimiento en la finca.
Y es cuando se presenta en parte de toda
España, el prototipo en escala miniatura, de lo que va hacer el futuro mini-coche
citado, de 45 centímetros de largo por 20 de ancho que exponemos arriba,
fabricado en Bonares.
Todo se debe a
que un mes antes, un concejal de la Palma recomienda al promotor catalán del Biscuter,
Juan Andreu que, para hacer este delicado prototipo publicitario, era
conveniente recurrir a un taller especializado como el del señor Ramón Sánchez
Hornero (padre), de Bonares en la calle “Triana”.
Debemos de
recordar, que el señor Ramón Sánchez por los años de 1950 del siglo pasado, fue
de los pocos españoles que fabricó su propio coche para su servicio particular,
dado que por aquellos años esta labor estaba permitida para los artesanos
cualificado, que requería superar inspecciones técnicas mediante la firma de un
ingeniero colegiado, como así resultó. Y donde podemos verlo fotografiado
actualmente en sus oficinas de del taller de su hijo Ramón, alojado en el “Polígono
Industrial”. `
El Alcalde palmerino señaló el inminente comienzo
de las obras que estarán exentas de impuestos municipales, pero si dentro de cinco
años la fábrica no se ha construido, los terrenos volverán de nuevo al
Ayuntamiento.
En el recuerdo de
la gente de mi edad, los antiguos biscuter causaron una revolución en el transporte
de los españoles en los años cincuenta, de aquí el nuevo lanzamiento de este
utilitario, que ha llamado tanto la atención que, en pocos días, son muchos los
jóvenes interesados en la futura compra de este aparato.
Estos coches
saldrán con un precio venta al público en 290.000 pesetas franco fábrica y con
una longitud de dos metros; tendrá 250 c.c., cinco marchas, que alcanzará una
velocidad de 110 kilómetros a la hora, con un consumo de 4´5 litros de gasolina
a los 100 kilómetros manteniendo una velocidad media de 80 por hora, pero lo
mejor de este coche es que no necesitará permiso de conducir cuando España
ingrese en la Comunidad Económica Europa.
Pero pasó el
tiempo y el coche prototipo de miniatura de Ramón, que se encontraba en una
repisa al entrar en el Ayuntamiento de la Palma del Condado desapareció de su
sitio, y del proyecto de la fabricación del coche Biscuter también hasta el día
de hoy.
José García Díaz.