Con un valor de 7.000 millones de pesetas, a
la sociedad hispano-alemana World Hotel S.A. mediante una permuta de terreno
realizada con el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) en la
costa próxima al Parque Nacional de Doñana, como es Matalascaña, según el
dictamen de una comisión investigadora del Parlamento de Andalucía que ha
trabajado en este caso durante 18 meses.
El proceso se
ha cubierto mediante una larga serie de tramas administrativas y burocráticas
por las cuales un terreno que costó 40 millones de pesetas –“Las Marismillas”
cerca de Doñana- se permutó por otro, propiedad del Patrimonio del Estado cuya
valoración supone 6.915 millones de pesetas atendiendo a los poderíos turístico
y urbano que ofrece actualmente Matalascaña, a pesar de que la World Hotel
mantiene que la gestión se ha realizado contando con todas las leyes actuales.
Estas
ilegalidades detectadas por la comisión del Parlamento de Andalucía en este
largo proceso son muy numerosas, desde el hecho de que la compañía hotelera
citada, intentarse negociar la permuta de un terreno que no era suyo –ya que no
fueron propietarios hasta dos años después de comenzar las gestiones, - hasta
la valoración hecha por la delegación de Hacienda en Madrid por un valor de 178
millones de pesetas de un terreno declarado rústico, cuyo valor en escritura de
compraventa no superaba los 36 millones de pesetas en este año de 1984.
Esta
extraña y complicada permuta, se realizó en Huelva ante el notario, don José
Ignacio Fuentes López, el día 16 de abril de 1982, podría suponer un beneficio
de 6,915 millones de pesetas para la World Hotel, atendiendo a diversos
informes manejados por la comisión turística de la zona llamada “Dunas de
Almonte”.
Lo peor de esta
irregularidad, es que ICONA gestionó la permuta de unos terrenos que realmente
no eran suyos sino del “Patrimonio del Estado”.
Lo malo de toda
esta gestión, conlleva que, a propuesta parlamentaria es la que la permuta se
anule, cosa muy difícil de realizar jurídicamente y que podría ocasionar
fuertes indemnizaciones millonarias a favor de la World Hotel.
La comisión
creada para desarrollar su investigación, sobre el parque Doñana en el paraje
Dunas de Almonte, es que podrían estar produciéndose determinadas desviaciones
de dinero. Pero que de momento no se ha encontrado indicios de actuaciones
delictivas del proceso de la permuta, dado que, si hubiera que pagar finalmente
las citadas indemnizaciones, se pedirían responsabilidades a los altos cargos
implicados “por lo menos a nivel del director general de ICONA”.
En opinión del
representante de World Hotel, la asfixia a la que los distintos organismos
competentes han sometido los terrenos de Dunas de Almonte imposibilitan, de
hecho, cualquier inversión en los mismos. Según el Plan General de Ordenación
Urbana de Almonte, redactado por el equipo de José Ramón Moreno tras incorporar
las sugerencias de la Comisión Provincial de Urbanismo, el paraje Dunas de
Almonte ha sido calificada como Suelo Urbanizable No Programado.
Pero ahora queda la
incógnita. Si la permuta se anula y los terrenos son devueltos a sus
propietarios, nos sería extraño y hasta lógico que la World Hotel pidiese una
indemnización al Estado por daños y perjuicios, que no será de dos a tres
millones de pesetas precisamente.
Días después la
compañía hotelera, notifica en su opinión, tiene una única salida para intentar
sacarle un mínimo de partido a Dunas de Almonte, que consistiría en la
autoventa de sus propias parcelas a los accionistas. Cosa que la comisión
plantea, que esta posible solución, tropezaría con nuevas dificultades. La
infraestructura necesaria para acometer cualquier obre ya representa por si una
cuantiosa inversión. Dado a la ausencia de vías y la necesaria construcciones
de accesos y de instalaciones de depuración, etc., elevarían los gastos por
metro cuadrado a unas cifras que no serían competitivas con otros terrenos de
similares características ya totalmente urbanizables.
LA NOTICIA, en 1984.
Este penoso
asunto en la sufrida playa de Matalascaña, fue uno de los primeros conflictos
ambiental y urbanístico dentro del entorno del Parque de Doñana, para seguirle
luego el “Costa Doñana”, Campo Golt etc. dentro de un ecosistema que se
encuentra protegido, para que unos grupos de promotores hicieran soculentos
negocios sin contar con una planificación sostenible, cuyos daños colaterales
son los que se están sufriendo actualmente.
José García Díaz.