domingo, 14 de junio de 2026

Cuando Bonares sufrió de nuevo los efectos de la riada.

 

                                                     


           

         En esta ocasión, ocurrió en la mañana del lunes día 15 de marzo de 1999, creando indignación en este pueblo por los destrozos causados por el temporal provocando fuertes lluvias, que hicieron que las calles se encontrasen llena de barro, dispuestas a provocar algunas desgracias.

       Los vecinos locales atribuyen este desastre a unas obras realizadas por el Ayuntamiento hace unos tres años, que dejaron las casas por debajo del nivel de la acera. Provocando que muchas viviendas se encuentran afectadas y dos familias han perdido todas sus pertenencias.

      La zona más dañada en el pueblo, ha sido sin duda la calle “El Pilar”, donde en algunas viviendas el agua ha entrado alcanzando todo lo que ha cogido a su paso, ya que ha podido hacerlo con toda facilidad. Siendo la casa más perjudica, donde habitaban dos familias, el agua entró con tanta fuerza destrozándola por completo. Unos de los familiares, Juan Antonio Domínguez, narraba entre sollozos los hechos: “Salí a la puerta para dejar la casa cuando vi que el agua venía con fuerza, entonces en cuestión de minutos, agarré a mi mujer y a mis dos hijas y las subí al doblado porque ya no teníamos tiempo y pudimos salir por el tejado porque quité a puñetazos las tejas. Protección civil llegó al final, cuando ya había pasado todo, no hay derecho”.

      Por su parte, su madre, Aurora Domínguez que también vivía en la casa, pero no se encontraba allí en el momento de los hechos, afirmó que “en treinta años que llevo viviendo aquí no había pasado nunca nada igual. Esto viene desde que hicieron la obra, que nos han dejado metido en un pozo porque cada vez que llueve entra el agua, aunque como esta manera nunca. Lo hemos perdido todo”.

     La casa ha quedado totalmente destrozada, los muebles apiñados y los electrodomésticos inservibles. La señal que dejó en la pared el barro demuestra que el agua alcanzó una altura de más de un metro y en una de las habitaciones, la de las dos hijas del afectado, se originó un boquete por donde se originó un boquete por donde se arrió el agua que había entrado.

      Los vecinos, enfrascados se quejan sobre las obras de pavimentación que comenzaron hace tres años y los vecinos se quejaron en aquel momento ante la situación en la que quedaban situadas sus casas, muy por debajo del nivel de la acera y varios de los citados vecinos intentaron frenar las mismas tirando los bordillos e interponiendo unas denuncias. El resultado fue una multa de 27.000 pesetas para cada uno de ellos (además de calificarlos de derechistas, tuvieron que pagar a este Ayuntamiento 150.000 pesetas por la construcción de esta infraestructura), y encima la cacica da por parte de la Alcaldía, que pusieron un policía local en cada puerta para impedir que pudiesen seguir parando dichas obras.

     Una de las vecinas, indignada los sucesos, afirmó que “mi casa valía mucho y en la situación en la que se encuentra ahora no me la van a comprar ni por un duro. Encima que no podemos dormir por el temor de que llueva, los tribunales se llevaron a mi marido porque intentó parar la obra.”

                                                 


                    

    La abogada de Aurora Domínguez, la principal afectada, afirmó que el Ayuntamiento había sido benevolente y que iba a contribuir en todo lo que pudiera para ayudar a estas familias, pero si no lo hacía, indagarían con un informe técnico para comprobar si las obras habían sido las causantes del desastre, valorando los daños y exigirían a los culpables que pagaran por lo sucedido. De momento, la denuncia no se va interponer porque el Ayuntamiento ha pedido a las familias que se calmen y que ellos van estar ayudándolos y ofreciéndoles una vivienda y ropa mientras arreglan su casa.

      Pase al disgusto de los vecinos, todos se alegraron de que el suceso hubiese ocurrido durante el día, ya que, si se hubiese producido por la noche, no les hubiera dado tiempo a salir y el agua hubiera causado alguna víctima.

       El ayuntamiento de este pueblo, estuvo en el día de ayer comprobando los daños materiales en las diferentes casas dañadas y un equipo de limpieza se ocupó de quitar el barro de las calles.

       Mientras el Alcalde sigue afirmando, que las inundaciones en las casas había sido un hecho aislado que se había producido debido a las fuertes lluvias que había caído el pasado lunes en este pueblo. “Dado que cuando caen 50 litros en 25 o 30 minutos, es muy difícil que una infraestructura que tiene este pueblo pueda soportarlo, por lo tanto, achacar que las inundaciones se deben a las obras que emprendió en esta calle el Ayuntamiento, me parece que es hablar demasiado de prisa. Los técnicos encargados de la obra son los que tienen que decir si ésta ha sido la causa o no lo ha sido”.

   El Alcalde afirmó que la obra se realizó con la información técnica pertinente, considerando que era una buena solución para el arreglo del conjunto de las calles y de una mejora en las infraestructuras de la localidad. También destacó que, en aquellas casas, que habían estado siempre en una situación por debajo del nivel de la acera, habría siempre inundaciones si llovía de aquella manera, al igual que ocurre en otras muchas localidades.

   Por otra parte, el primer edil dijo que esa misma mañana había estado reunido con el director de la Mancomunidad de Aguas del Condado, institución encargada desde hace casi seis años del abastecimiento de las aguas, para hacer una primera evaluación de la situación y de las posibles propuestas a iniciar.

     “Como primera medida, vamos a reubicar a la familia más perjudicada en otra casa y el Ayuntamiento mantendrá el coste de la vivienda y los ayudará a comprar los enseres que les haga falta".

Después, cuando se calmen los nervios, pediremos a la familia que adopte y haga propuestas que serán posteriormente estudiadas y apoyadas en todo lo que podamos.

   El alcalde de la localidad justificó la actitud adoptada hace tres años por el Ayuntamiento cuando colocó policías en las puertas de los vecinos mientras se llevaban a cabo las obras diciendo que “no queríamos llegar a esa situación extrema pero este Ayuntamiento puede poner policías donde le de la real gana, (Como en los mejores años del caciquismo local) y por ellos no coarta los derechos de los ciudadanos, cada uno que piense como quiera ya que estamos en un sistema democrático. Además, aquellos que se quejaron en un principio han tenido que replantearse la situación y pedirnos perdón (Por si las moscas, antes el poder de la Mafia) arrepintiéndose para que el Ayuntamiento no siguiera con las acciones legales contra ellos.

Nosotros no queríamos que sucediese algo así porque no somos masoquistas, y cuando acurre algo de esto, los problemas son para todos, también para nosotros. Si llegamos a tener información en un primer momento de que las familias se encontraban en una situación extrema de peligro, seguramente no hubiésemos llevado a cabo estas obras, porque nuestra intención no ha sido nunca la de fastidiar a nadie, concluyó el alcalde.

 

Las fotos y trabajos son de Benny y de Esther Mayoral, para el Huelva Información.

José García Díaz.

 

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