sábado, 29 de agosto de 2026

Notas sobre la playa por los 40 del siglo pasado.

 


 .                                                                

          La foto que exponemos arriba, es sacada de la red, sin saber su propietario observamos cómo era la casa de los pescadores en aquellos años. Donde la gente de mi edad, las conocimos siendo de las últimas cuando nos dejaron las autoridades poner los ranchos en la zona de “La Redonda”, a partir por los años de 1962, chozas parecidas a estas estaban alojada en la entrada de las montañas de lo que fue en su momento el camping “Fontanilla”.

        Las informaciones sobre esta costa por los 40, fue muy poca y escasas en incidencias recogidas por el único periódico que, en aquellos días existía; haciendo la función informativa de la Falange como medio de propaganda del régimen franquista. Que, en aquellos años se encontraban metido de lleno diariamente en el transcurrir de la segunda guerra mundial.

      Se encuentran en varios Archivos Estatales, que en Mazagón contaban en sus playas como veraneantes espontáneos en busca de la buena pesca que ofrecía estas costas en aquellos años, una colonia de pescadores portugueses, donde se recogen registrada infinidad de delitos y peleas entre ellos y con nuestros vecinos jabegotes, con entrada en la cárcel provincial y en los Juzgados de Primera Instancia de Moguer, multitud de incidencias procesales.

         En el año de 1946, fue bastante caluroso, puesto el día 6 de agosto se marcó las temperaturas más alta del todo siglo pasado, quedando en este pueblo con 46 grados de temperatura media, pero ya hacía un mes que los vecinos locales estrenaran de nuevo los ranchos en la zona del “Picacho” estaba declara como zona militar desde el inicio de la “Guerra Civil”. Donde de nuevo la camioneta alemana Busising que, ya era propiedad de la Empresa Damas, conducida por el señor Cristóbal Pérez Feria, portaba para la playa a unos 35 viajeros.

    Pero por todo lo bien y  esperado los baños playeros por todos los vecinos locales, terminó esta temporada bastante desgraciada, ya que la mar se llevó la vida de tres jóvenes bonariegos, estos ahogamientos perdurando con los años en el recuerdo de todos los vecinos.

    Aunque el diario Odiel, ya hablaba de los vecinos locales más influyentes que, tomaban los baños en las conocidas casas de Bonares desde el año de 1942. Las demás zonas se encontraban completamente desierta, y fuertemente vigilada por varias compañías del Ejército por donde dos jóvenes de Bonares prestaban servicio, uno de ello el Matías Chico se encontraba en un nido de ametralladora en la orilla, de lo que fue luego la Redonda, y se da comienzo la construcción de los bunkers antes el temor que tenía Franco, que las fuerzas aliadas les dieran por desembarcar en estas olvidadas playas, metido de lleno en la segunda guerra mundial.

    Se da una curiosidad en las fotos de aquellos años, cuando los viajeros de la camioneta para la playa marchaban con prendas de los domingos, porque, aunque los pantalones estuvieran remendados y los pelados de los hombres eran corto y otros a rape, antes de subirse al coche deberían estar todos los viajeros bien aseados. Una sana costumbre que empezó como Ley.  

       Corría el año de 1942, cuando el día 7 de abril, se publica esta Información de parte del Gobierno Civil de Huelva y su Provincia.

   Haciendo saber: Para obtener un billete de ferrocarril, subir a auto de línea, otro medio público de locomoción, dentro de esta provincia, todas las personas SIN EXCEPCIÓN, irán provista de un volante de higiene personal acreditativo de su limpieza, y que no son portadores de parásitos, ni enfermos febriles sospechosos.

     Este volante será gratuitamente facilitado por los Inspectores Municipales de Sanidad, cuando se vaya a buscar al despacho o domicilio de los mismos. Tendrá una validez de una semana y nadie tiene derecho a reclamar a los señores médicos fuera de las horas de servicio que en cada pueblo fije la Alcaldía, en Bonares será de dos horas al día.

   Al día siguiente, con solo un día después del aviso, en la estación del tren y de las camionetas fueron multadas, 12 personas con cincuenta pesetas por no portar el correspondiente SALVOCONDUCTO. Cuando el salario de un jornalero era de 6 pesetas por peonadas diarimente.

   Teniendo en cuenta que, con la cartilla nº 42 del racionamiento, se podría comprar por persona una pastilla de jabón lagarto de 250 gramos a setenta y cinco céntimos cada uno. Donde se podía conseguir todos los lunes portando la cartilla citada en la tienda de Salvador, que gozaba de tener este permiso.

  Y todo motivado a una pandemia de sarna y de piojos que, se dio en muchos pueblos de los alrededores, dentro de aquellos difíciles años de hambres y de ropa de luto, pero que en poco tiempo se corrigió esta epidemia y sus contagios con excelentes resultados. Quedando esta sana costumbre durante muchos años en el recuerdo popular.

                                                              


   Mientras el día 14 de abril de 1943, desde el Puerto de Huelva informando que, ha comenzado la extracción del vapor “Roberto R” hundido por la escuadra roja en la entrada del canal, aunque en la actualidad no constituye peligro para la navegación, pero podría provocar la formación de una manta de arena. Quedando pendiente para el mes próximo 30 abril, la subasta de la extracción de los restos del vapor inglés “Serastones” que se encuentra junto la barra.

   Un mes después estas Playas de Castilla, que vio que años pasados se les llenaron de huevos, en esta ocasión y motivado por la voladura de un buque alemán por un submarino inglés, el amanecer del día 21 de este citado mes, la playa de Matalascaña apareció cubierta de cajitas de pastillas caloríficas, para destinarlas al frente, estas pastillas de combustible sólido, podían calentar las comidas durante un tiempo, dejando algunos miembros de la Guardia Civil que la encontraron en la más grande de los desconocimientos.

     1945.- Es cuando se publica el 17 de octubre, el siguiente EDIPTO:

   Por parte de don Diego Díaz Hernández, Juez Instructor de esta Comandancia de Marina de Huelva, que instruye el supuesto salvamento del pesquero “Miramar”, por el vapor “Sac 4”.

   Que se encontraba fondeado en una profundidad de 19 brazas frente la Torre del Oro, a unas seis millas y medias; por tener roto la horquilla del timón rota, y encontrarse sin gobierno por si hay algunas alegaciones pendientes.

       Mientras el 21 de septiembre de 1946, se destinan para Huelva Tropas de Aviación, para todo personal del Ejército, cuyo Destacamento se encontrará en la Punta del Sebo. Mientras el 10 de diciembre, el Regimiento de Infantería nº34 se encuentra destacado en el Puerto Pesquero.

       De nuevo la playa de Mazagón, “se cobra otro ahogado” una maldita leyenda popular, en esta ocasión ocurrió el día 20 de agosto de 1947, sobre la 1 del mediodía, un joven de este pueblo de apenas 15 años cumplidos, hijo del conocido transportista José Martín Perea, falleció cuando el chico perdió pie estando bañándose.

   1950.- El día 9 de junio, del diario Odiel, informando que el buque sardinero matrícula de Huelva, “Santa Magdalena” ha llegado a el puerto de Casablanca con una vía de agua, que le produjo en su casco una ballena. Mientras el barco se encontraba pescando sardina, donde apareció de repente en la superficie del agua y entre las redes una ballena de unos 15 metros de larga, que dirigiéndose al pesquero lo embistió; después se sumergía de nuevo llevándose las redes.

    Mientras el día 20, se informa por parte del Plan de Ordenación Económica, cuyo responsable provincial es el Ingeniero de Minas Don Ildefonso Prieto, declarando que las turbas de las Madres de Palos, pueden producir excelentes abonos de primera categoría.

   Mientras el día 5 de agosto, por parte del diario Odiel, en un artículo algo curioso que, en el paraje playero del “Picacho” es el preferido por la gente de Bonares para pasar el verano.

José García Diaz.

 

 

 

 

 

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