viernes, 21 de agosto de 2026

Notas sobre los varamientos en las costas de Huelva.

 


                                                                 

   Y otros sucesos análogos que han sucedidos en nuestras costas de Huelva, cuando esta pertenecía al Departamento de Cádiz, que contaban con 324 kilómetros, comenzando desde la desembocadura del río Guadiana en la frontera portuguesa, hasta el estrecho de Gibraltar, que contaba con tres Comandancias: las de Cádiz, San Lucas y la de Huelva.    

      De las primeras informaciones serias conseguidas, sobre este asunto de los varamientos en nuestras playas fue la publicada en el año de 1844, el día 12 de junio en el diario La Posdata de Madrid.

   Donde encontramos un artículo publicado por un periodista de Sevilla desde el pueblo de Almonte (Huelva): “En esta abandonada costa entre la Torre de los Asperillos, y la otra conocida como La de Higuera, ha sido encontrado un pez disforme arrojado por la mar que ha llamado mucho la atención, a todos aquellos que han ido a visitarlas antes el espectáculo que ofrecía al contemplarlas”

   “Tiene más de treinta y seis varas de largo, desde el hocico hasta el nacimiento, diez varas de ancho y seis de altura; las barbas y la cola son a proporción. Generalmente se cree sin la menor duda que es una ballena. Muchas gentes de este pueblo y de las inmediaciones han ido a verlo. Cuentas algunos testigos presenciales, que salió a la playa dando unos bramidos tan espantosos, que dicen que se oyeron a dos leguas de distancias.”

     Hasta aquí la carta de cuya autenticidad respondemos. Sería desear que el Señor Jefe Político o algunas corporaciones científicas como hay en la capital sevillana, para que enviasen alguna persona inteligente a reconocer y clasificar a este monstruoso habitante de los mares que, acaso perteneciera a alguna clase muy extraña en nuestras costas, o talvez a una nueva familia no descrita por la ciencia actual.     

     Mientras sobre el cometido que estamos tratando de aquellos varamientos en nuestras costas, tenemos que destacar la información que, fue la publicada en el año de 1863, por parte del Catedrático de Historia Natural de la Universidad de Sevilla, don Antonio Machado, (Padre de los ilustres dramaturgos, los hermanos Machado), nos dice en su Catálogo de los mamíferos de Andalucía, poseen un esqueleto de ballena, que fue cogida en la costa de la Higuerita en Isla Cristina. (también dispone esta universidad de los primeros fósiles catalogados de Bonares).

    En el BOP. Encontramos algunas curiosas informaciones, entre ella:

   Que el día 10 de noviembre de 1882, desde la Comandancia de Marina de Moguer, que hace público el siguiente Edicto: Habiéndose solicitado por el señor don Eugenio Schemeltz de Kehz la concesión de para establecer un criadero artificial para la propagación y aprovechamiento de mariscos, en el puerto llamado “Rio del Oro” del Distrito de Moguer, que se encuentran recogido por las Leyes actuales.

    Pero no fue hasta en mayo de 1886, cuando esta citada Comandancia de Marina de Huelva, piden que se acredite la aparición de ballenas en su litoral, sin época fija, creyéndose accidental, no conociéndose las causas que la determinan. Es por donde la Comandancia de Huelva, señala las apariciones en nuestras costas se produce desde principio de mayo hasta fines del mes de septiembre, atribuyendo la causa a la abundancia de pescada o merluza que se encuentra en los mismos sitios; además, que se le vez unas veces aisladas y otras acompañadas.

    Sobre los varamientos espontáneo en nuestras playas, se queda en manos de los periódicos, sin poder juzgar los criterios de veracidad que, se realizaban sobre ellos. Ya que por aquellos años eran muy raro las arribadas de ballenas en nuestras playas huelvanas, debido a las pocas que el azar quiso que llegasen, casi siempre solas o media muerta, que según se decía no podían entrar cerca de Huelva, por el poco calado que ofrecía el Canal del Tinto ni en el Odiel, además que nuestras aguas son más templadas de las que ellas habitan.

    Los hechos demostrados por los pescadores de estas zonas, es que cuando las ballenas se dan cuenta que son vista, salen huyendo a toda prisa a los mares articos que les dan más confianzas para sobrevivir. También han servido para cubrir algunas inocentadas como la del 28 de diciembre de 1892, cuando media Huelva se fueron a ver si era verdad al Puerto, y de algunos pueblos que no faltaron a la broma gastada por el diario La Provincia.

   De hecho, dos años antes, en el periódico La Provincia el día 24 de mayo de 1884, recogía unos hechos ocurrido en la playa de Punta Umbría, a lo pasear un joven vallándose hasta las rodillas, les llegó un escualo e intentó derribarlo de un coletazo y con la misma violencia de la cometida perdió fondo y quedó en seco.

      A las voces de socorro del zagal dos ingleses que se había adelantado de la temporada de baño, y otra persona más, y consiguieron sacar el escualo hacia la orilla donde lo dejaron, este es conocido vulgarmente como lobo de mar o como foca común.

     Al mes siguiente, el 24 de junio en el mismo diario, comenta que una jábega que pescan en la costa de Castilla, en el sitio conocido por el de Morla, que se encuentra a poco más de una legua de la barra, cogió en días pasados una monstruosa tortuga que hizo grandes daños a las redes. Su diámetro no era menos de dos metros y su peso de 16 a 18 arrobas. Los pescadores la ataron a un cabo sacándola a la playa, donde algunos marineros de los botes de Obras del Puerto, que se encontraban en aquel punto, la mataron con el fin de ofrécele la concha al Ingeniero inspector de las obras don Amós de Lázaro, que mostró interés en tenerla. La citada concha se asemeja por su forma y dimensiones a una lancha patera.

        Esta tortuga debe ser la que en Zoología se conocen con el nombre de coriáceas, perteneciente a la familia de las quelóridas, que son de mayor tamaño, pueden llegar a pesar unos 500 kilos y a medir hasta unos 2´50 metros. Es muy conocidas por los pescadores de zona, donde se les conoce con el nombre de “vaca marina”.

             Metido en este año que fue muy positivo sobre noticias de animales marinos, cuando días después, el mismo diario La Provincia comentaba con muy corta noticia, que días atrás encalló en la playa del Morro en esta ría, frente al sitio conocido los faroles, un cetáceo de 14 metros de longitud, ya que era una cría de ballenato donde la citada playa estaba pegando años después fue en donde se colocó el monumento a Cristóbal Colón, que con los años esta playa pasó a llamarse la de la “Ballena”.

              En el año de 1893, en el diario citado de La Provincia, hace un comentario sobre la pesca en este año, donde los bancos de sardinas han huido de las costas de Huelva y Portugal dejando a multitud de padres de familia en las más grande de las ruinas  

                                                                 


          

   En el diario La Provincia de 1895, el día 18 de agosto la barca de Juan Bravo pescó hace pocos días en el mar enfrente del paraje conocido como de la “ Torre de la Higuera”, una “lija” o tiburón de gran tamaño, con un peso de unos 400 kilos.

        En 1903, el 20 de marzo donde aparece en la prensa nacional el incendio de las chozas de la Playa de Castilla, saliendo la noticia por donar un donativo de ayuda por parte del Rey que se encontraba cazando en el coto de Doñana.

       Por el año de  1905, el Día 14 de agosto, en el diario La Provincia, una noticia que fue muy comentada en aquellos días, donde este producto se vendía en casi todas las farmacias de esta provincia.

     Para contener los efectos de las descomposiciones de las carnes y del pescado, los vendedores abusaban de un componente químico, conocido con el nombre de nievelina que fue bastantemente prohibido su uso por Real Orden del 26 de enero de 1878, ya que en parte ingerido provocaba cólicos y diarreas frecuentemente, siendo normal en aquel tiempo encontrase familia entera infectada sin saber la causa de ello.

       El día 6 de febrero de 1907, La Capitanía General de Marina del Departamento de Cádiz, ha fijado el día seis del presente mes, a las doce de la mañana, para la celebración del usufructo de la Almadraba "Las Torres" que se cala en el distrito de Moguer.

     En 1908, En agosto aparece documentado por medios de periódicos sevillanos la temporada de baño en la playa de Matalascaña, donde la mayor parte de sus visitantes son de origen del pueblo vecino de Pilas.

        El 13 de septiembre de 1910, aparece en la prensa dentro de la playa de Mazagón, el Arroyo del Gato, pegando cerca de las paredes del cuartel de los carabineros, donde han recogido un jaulón arrojado por la mar.

        1911.-- El 24 de abril, a través del diario "El Día de Madrid".

    Ha sido aprobado el presupuesto de la caseta de carabinero del puesto de Mazagón de una cuantía de 1930 pesetas. Puesto por encargo a los fondos asignados para estas atenciones por el Ministerio de Hacienda.

   En el mismo año en el Diario de Huelva, el 30 de agosto se nombra como nuevo Torrero del faro del Picacho, al señor Luís Maresca y Parra.

        En 1913, siendo el día 27 del mes de agosto, cuando se encontraba, el pescador Antonio Martínez y Martínez, faenando cerca de la costa al coger una "araña de mar" fue mordido en la mano derecha. Al llegar a Huelva, se trasladó a la Casa de Socorro. donde se le curaron sus heridas ponzoñosas en el dedo pulgar derecho, calificada de leve, salvo complicaciones.Meses después, siendo el día 9 de Diciembre. En el medio día de hoy ingresó en la Casa de Socorro, otro sujeto de oficio pescador, llamado José M. Rodríguez Díaz, que tuvo también la desgracia de ser mordido de nuevo por otro pescado en la cara, en esta ocasión de devió al tropiezo con una "morena" cuando trataba sacarla de las redes.

       En 1914, el día 5 de mayo, y a través del diario "La Provincia" y por conducto de la empresa de pescado, don José Medel, hemos tenido conocimiento de un caso en extremo curioso, como en que, dentro de un barril, había una corvina.

           La tripulación de la barca de pesca de Lepe, denominada "Adelina", propiedad de Antonio Suarez apodado El Niño, se encontraba en la playa de Mazagón, entregada a las faenas de la pesca.

        Entre las diversas clases de pescado, "salió" un barril que al pronto fue mirado con la natural diferencia, ya que esta clase de "pescado", no es nada "comestible".

       Pero pronto la indiferencia se convirtió en curiosidad al notar que, dentro del barril, había algo que se movía. Rotas algunas tablas pudo verse que la "cosa" no era tan despreciable como parecía, ya que en el interior del "barrilito", había una enorme corvina.

    Esta fue conducida a Huelva, donde se ha vendido, alcanzando el precio de 108 reales, lo que ha de suponer que pesaba un buen número de kilos.

     Es de creer que la corvina se introduciría en el barril apenas comenzaba a dar sus "primeros pasos", y no encontrando después la salida, se "resignó" a vivir en su improvisada cárcel, de la que ha salido para pasar a las cocinas y después a los estómagos. El caso relatado, ha llamado mucho la atención entre los pescadores de tan singular caso.

1919, de que hace referencia a un desagradable suceso:

     En la costa de "Doña Ana" enfrente del paraje de la Torre de la Higuera y Las Callas, apareció el cadáver flotando de un hombre y resto de una embarcación menor.

    Se supone en principio que sea del falucho llamado "San Pedro", de la matrícula de Moguer mientras los ahogados se creen que podría ser el patrón Pedro Gálvez, de 65 años de edad, a quien se le encontró un pañuelo atado a la cintura con una pequeña cuerda, los funcionarios del Juzgado de Marina cuando rescataron el muerto para llevarlo hacia la orilla.

    El curioso pañuelo era portador de la suma de nada menos que de 5.929´95 pesetas en billetes, plata y cobre.

     El citado cadáver fue llevado a Sanlúcar para poder hacerle la práctica de la autopsia, la que se llevó a efecto, dándole seguidamente sepultura en el cementerio local.

     Hasta ahora no se sabe nada de la suerte que haya ocurrido al resto de la tripulación, inspirando serios temores que desgraciadamente se van confirmando.

          En el año de 1920, el 18 de marzo. En las costas del paraje de Doñana, el temporal ha arrojado gran cantidad de huevos procedente de un velero que naufragó días antes, cuyas orillas han quedado saturadas por tan curiosos regalos.

      Y en el mismo año el día 29 de octubre. el laúd Sebastopol, que se encontraba navegando desde el puerto de Huelva a Cádiz, naufragó en el bajo conocido como "La Mata del Difunto" en frente de las costas de Arenas Gordas; los barcos con cargamento de anilina se han perdido, mientras toda la tripulación logró salvarse.

José García Díaz.

 


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