lunes, 30 de octubre de 2017

La Ley de Mendizabal en Bonares.

                                                                 
             
    Con  la Ley de la desamortización de Mendizábal o lo que es lo mismo el desastre de expropiarle los bienes de la iglesia y se lo vendemos a los ricos de los pueblos dejando al margen los pequeños agricultores que sobrevivían a duras penas.
   Empezó en el 1836, lo que sirvió para que algunos vecinos pudientes pudieran adquirir nuevas propiedades agrícolas dentro de las campiñas  de los pueblos de los alrededores.
   En la Gazeta de Madrid extraemos el siguiente comunicado del 26 de Agosto de 1842.
    Boletín Oficial del Clero Regular, número 1.250, en la Provincia de Huelva, subasta de once a uno.
   De una suerte de tierra calma de cinco fanegas en el sitio llamado de La Águilas o como Borregueros; término de Niebla, que perteneció a las monjas del convento de Santa Clara de Moguer, ha sido declarada indivisible  por parte de la Comisión de Agricultura ( puesto que no se puede vender en parcela, lo que daría oportunidad al pequeño agricultor a tener alguna oportunidad de compra), la finca linda por la parte Sur con el carril que va a Villarrasa, al mismo tiempo es vecinal con las tierras de la fabrica y hospital de la dicha Niebla; esta finca se encuentra actualmente arrendada en 75 fanegas de trigo al año.
   Parece según documento que la citada finca no tiene carga y cumple requisito para subasta, siendo apreciada con arreglo a  lo prevenido en los artículos 18 y 19 de la Real Instrucción del 1 de Marzo de 1835 en 650 reales. Siendo su precio de salida actualmente en 995´ 29 reales de vellón con 17 maravedíes.
   Esta subasta junto con tres parcelas más en  Villalva de Alcor, cuatro de grandes parcelas en Villarraza le son otorgada a los señores:
   Don Mariano Suarez y Díaz, viudo, labrador y propietario, este vecino de Bonares y el otro don Ricardo Prieto Oroña natural de esta villa de Villalba del Alcor, antes Notario del Colegio de Sevilla único en esta villa  don José María Gravado.
    Mientras la mayor parte de las tierras del clero se concentraba en los montes y cotos que fueron luego repartidos por los herederos para terminar en varias particiones como fueron el coto de don Felipe, el coto Fraile y el Obispero, llegando el término del Arroyo Gil distante del municipio de Bonares unos 15 kilómetros todos propiedades subastada del convento de Santa Clara de Moguer.
       Este convento que era uno de los más importante de toda la Provincia del clero secular, con las ventas de sus bienes obligado por el estado español quedó en la ruina mientras los ricos hacendados amasaron fortuna que no pudieron llegar a los bolsillos de los pequeños agricultores.
   Los grandes propietarios locales como don Cristóbal Carrasco junto con don Mariano Suarez, luego familia y suegro de José Vega Carrasco el "Patuo", quedó este como el mayor propietario de este pueblo, además de prestamista y arrendatario.
                                                           


      Otra compra efectuada el 6 de Marzo en Moguer antes el Notario don José María de la Corte, con el expediente de dominio número 79, f 207 es la venta de del Hospital de la Misericordia de este pueblo de Bonares que fue ermita, y que se encuentra en casi total ruina, desde el terremoto de 1755, situado en la calle Misericordia.
    Quedando bajo subasta pública en propiedad del señor José Vega el "Patuo".
   Con el tiempo quedó este pueblo siendo un gran propietario de grandes parcelas agrícolas en campiña de los pueblos vecinos, superior en muchas veces el doble  las que disponía el término local.
   Para terminar en un estudio económico por parte de las oficinas bancarias Caja Rural, a finales de los años noventa del siglo pasado, confirmando que el pueblo de Bonares era el que más campiña agrícola había perdido  por sus ventas en toda la Provincia de Huelva y en eso hemos quedados.
   Partes de la fuente en el:
    A. H. P. H.
 José García Díaz.



No hay comentarios:

Publicar un comentario