miércoles, 15 de julio de 2026

Los asentamientos arqueológicos de Bonares.

 

                                                         


 

         Dentro de las prospecciones superficiales desarrollada por el profesor don Juan Aurelio Pérez Macías en el año de 2001.

      El primero que recoge este catálogo, es el yacimiento del conocido por los vecinos locales es el Alto de la Piedra. Que se encuentra sobre un pequeño cabezo muy cerca del río Tinto. Es una de las alfarerías que deben su origen a las posibilidades de comercio fluvial del cercano asentamiento de los Bojeos y a las cualidades plásticas de las margas azules sobre las que se asienta la factoría. En las barrancadas se han puesto al descubierto dos hornos cerámicos de planta circular y pilar central, un tipo de horno bien documentado en Hispania. No obstante, desconocemos su producción, aunque es probable, que estuviera diversificada como otras figlinae próximas.

       El material cerámico recogido es de los siglos IV y V d. C., bien definidos por la las Sigilaras africanas, además de Sigílate Lucense y diferentes variedades de piezas de ánforas.

   La curiosa y bonita foto  que se expone en la portada es uno de los hornos catalogado, despés de 24 años pasados, pero los temporales los volvieron de nuevo a la vista, para mostrasno que los romanos, hace ya 2,000 ya notaron la importancia que ha tenido este pueblo en su historia la cerámica como medio de vida.

   Lo más curioso de este milinario horno, es como se contempla que en su centro ha servido para criar un olivo,  que actualmente cortado y seco por los avatares de los años.

       Arenales I. (para los lugareños que somos tan complicado con el vocablo lo conocemos como sitio de los “Cerenales”). Se sitúa sobre una loma de las alturas que dan vista al río Tinto, sobre suelos de limos arenosos de tipo Entisoles, muy próximo a los asentamientos tardorromanos de Alto de la Piedra y en los de los Arenales II. Por su extensión puede considerarse una pequeña alquería, muy conocidas por sus vecinos de las tierras de Manolito Benito.

      Aunque no ha aportado gran cantidad de material cerámico, los tipos representados se encuadran dentro de los siglos X y XI d.C., son pequeños ataifores con decoración de verde morado, ataifores con cubierta vítrea transparente, y marmitas de borde saliente.

      Arenales II. Sobre una elevación cercana al Alto de la Piedra se encuentran los restos de una villa rústica romana, que puede corresponder al área de vivienda de le fundus al que correspondería esta alfarería.

       El material cerámico nos señala un largo período de ocupación que se extiende desde el siglo I d. C., bien representado por las sigillatas Hispánicas, hasta los siglos IV y d.C., al que pertenece los trozos encontrados de las sigillatas africanas.

     Arroyo de los Granados. (Antiguamente conocida como “La Caña del Ganado”, cuyas aguas termina en el Puente de las Pasas; en el mismo arroyo, según en el año de 1785 el cura cronista local don Diego Garrido afirmaba que había alojado un manantial de agua sulfurosa medicinal).  Se encuentra situada al Sur del casco urbano de este pueblo, concretamente en el nacimiento del citado Arroyo, el asentamiento ocupa un pequeño cerro, cercano a un asentamiento tardorromano. Suelos de limos arenosos de tipo Entisoles. La dispersión del material cerámico lleva a considerarlo como una alquería. Contando que los restos superficiales son muy escasos, los encontrados son algunas formas de jarras de acarreo que siguen los tipos de los siglos XII y XIII d. C.

      El Belbí. Situado en la allanada que se encuentra entre el alcor de este pueblo y el río Tinto. Con suelos de margas de tipo Alfisoles. La dispersión del material cerámico corresponde en extensión a una pequeña aldea. Presenta dos ocupaciones, una romana y otra andalusí, entre las cuales seguramente no hay biatus. Los materiales romanos más abundantes son las siguillatas africanas de los siglos IV y V d.C., aunque no faltan materiales más antiguos, siguillatas itálicas e Hispánicas del siglo I d.C. Las cerámicas encontradas son andalusíes más características son las marmitas de cuello carenado, de los siglos XI y XII d.C. faltando formas almohades, momento en el asentamiento debería estar abandonado debido a los fenómenos de concentración de población que hemos detectado en esta época. Abundan también las escorias de forma de instalaciones doméstica siderúrgicas.

                                                   

       En la foto encontramos el curioso paraje, que lleva en su espalda el nombre de Matamujeres, para tras de su macabro apelativo, lo encontramos documentado en el plano local de don Tomás Lopez, del año de 1785.

    También, por parte de estudiosos del A.M.N., creen encontrar que este nombre podría estar definido, como una matanza de mujeres cristianas por parte de los serracenos, pero sin definir el lugar o paraje ??

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         En Bonares. Del casco urbano de este pueblo procede un vaciado de tierras arrojadas en las escombreras del río de esta localidad, en las que hemos recogido cerámica a mano del III milenio a d. C. Entre las forman predominan los platos de bordes almendrado, los cuencos paraltados, y los cuencos de borde entrante. Con estos materiales permiten suponer la existencia de un hábitat de la Edad de Cobre, aunque desgraciadamente no hemos no se ha podido encontrar la zona exacta donde se extrajeron estas tierras citadas.

        Buenavista. Se encuentra una pequeña meseta que bordean el Arroyo Hondo y el Arrollo de la Huerta Vieja, muy próximo a los asentamientos contemporáneos de la citada de Huerta Vieja y Herrería, con los que formaría una unidad de poblamiento disperso. Con suelo de margas de tipo Alfisoles. Se trataría de una pequeña aldea, cuyo núcleo central sería el asentamiento de una pequeña aldea, cuyo núcleo central sería el asentamiento de la Herrería, topónimo que está relacionado con las escorias que aparecen en la zona, una pequeña producción siderúrgica por la explotación de las costras ferruginosas de los alrededores. Los tipos de ataifores y marmitas situarían el asentamiento entre el siglo XI y la primera del siglo XII, e incluso en los comienzos de época almohade.

     Cañada de las Vacas. Este asentamiento se encuentra en la penillanura que bascula ligeramente hacia la red hidrográfica de Guadalquivir, en los alrededores de la carretera de Bonares a Rociana del Condado. El material arqueológico aflora por el trazado de un camino vecinal que se dirige hacia una granja de pollo próxima, y es imposible conocer sus dimensiones exactas, aunque debe inventariarse como un establecimiento rural. Suelos de limos arenosos de tipo Entisoles.

      Las cerámicas y el material constructivo son de época romana, y aunque falten especies de mesa pueden en el siglo I d.C. Entre las cerámicas destacan los dolios, las orzas de borde saliente, y las ollas de cocina. Faltan comunes  africanas, que se introducen a partir de finales del siglo I y comienzos del siglo II d.C.

        Los Charquillos. Asentamiento rural romano en suelos de limos arenosos en los alrededores del cruce de las carreteras de Lucena del Puerto-Rociana del Condado y Bonares –Mazagón. Ha sido parcialmente destruido por la construcción de una gran balsa de agua para el riego de una plantación de fresas. El material cerámico responde a formas tardías de los siglos IV y V d. C., momentos bien definido por las siguillatas africanas.

        La Cruz del Calvario. Próximo a la carretera que desde este pueblo se dirige a Lucena del Puerto, en los alrededores de esta peana, abundan los materiales de construcción de módulos y tipología romana. El material cerámico es escaso, y se destaca como índice cronológico un fragmento de galbo de sigillata africana estampillada, que fecha el asentamiento en época bajo-imperial. Debe tratarse de una pequeña villa rustica.

         Cuesta de la Venta. (Antigua Venta de Isidro el Manco) Junto a la Casa del Pino, a la entrada al casco urbano de este pueblo. Suelos de limos arenosos de tipo de Entisoles. La extensión del asentamiento se corresponde con una pequeña alquería. El registro cerámico es uniforme, y se destacan los ataifores con decoración de verde y morado y las marmitas de cuerpos ovoides y bordes salientes. Este elenco puede situarse en el siglo X y la primera mitad del siglo XI d.C. (esta venta tenía incorporada en su trastero una cueva almacén y cuadra excavada en la barranca).

   Los Espinos. En las proximidades del nacimiento de una de las barrancadas que forma el Arroyo Hondo, que desagua al río Tinto.

    Suelos de limos arenoso de tipo Entisoles. El asentamiento ha sido muy afectado por el arado superficial y el resto de material está tan fragmentado que casi imposible su descripción. No obstante, en uno de los barrancos se ha podido recoger una pátera de sigillata africana del siglo IV d.C., que coadyuva a asignar una cronología tardorromano, pero no puede descartarse totalmente una ocupación en siglos anteriores.

      La Cerca. Junto al asentamiento andalusí de la Barrera, pero solo sobre las partes más altas del mismo, en el Cabezo Molino de Viento, abundan las cerámicas a mano, pequeñas láminas de sílex, y hachas pulimentadas, que delatan una ocupación asignable en el Neolítico Medio Final, similar a otros asentamientos conocidos en la zona.

        Majada del Avispero, En las inmediaciones del Arroyo de la Vaqueriza, que drena a la cuenca del Guadalquivir, en su intersección con la carretera de Bonares a Mazagón. Suelos de arena cuaternarias. Este terreno está plantado de eucaliptos y abundan en superficie cerámicas a mano atípicas y escorias de plata del tipo de sílice libre. Debe de tratarse de un asentamiento de Bronce Final y Período Orientalizante, que se aprovechó del comercio de Minerales entre el Ándalo y la costa. La situación del asentamiento señala una línea de contacto y comercio de minerales de plata entre la ribera baja del río Tinto y la desembocadura del Guadalquivir.

       Matamujeres. En los alrededores del casco urbano de este pueblo, camino del Corchito, se encuentra sobre un manto de costras ferruginosas y las arenas cuaternarias. Cuyo el registro arqueológico está formado por cerámicas a mano, en su mayor parte en forma de cuencos, abundante industria lítica, laminitas, núcleos, y puntas de flechas, que remiten a un ambiente de Neolítico Final.

       Los Matillos. Asentamiento en alto junto Arroyo Hondo. Entre la cerámica recogida destacan algunas formas a mano, bruñidas, con arena alto, borde ex vasado, y algunos fragmentos de asas amorcilladas de ánforas fenicia. Abunda también la escoria de plata del tipo de sílice libre.

    José García Díaz.

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