miércoles, 28 de diciembre de 2016

Niebla comprometida con la guerra africana.

                                                          

Después de la paliza que nos dieron en Cuba y Filipina. Nos fuimos a
evangelizar estas tierras.


        Siendo el 17 de Enero de 1922.
      Los Reyes Magos en Niebla, este año tenían anunciado una visita al Centro de las Hermandades de la Cruz, para premiar con regalos a unos cuantos niños buenos que acuden con mucha constancia a las clases de religión que se dan en dicho local.
      Debido a varias causas ajenas a su voluntad, los monarcas orientales tuvieron que aplazar su llegada muchos día, hasta el punto que los niños casi perdían la esperanza de saludarles este año. Pero por fin has estado aquí recibidos con la mayor alegría y regocijo por una comitiva de jóvenes y chiquillos de ambos sexos en el bonito teatro instalado en el referido centro, que estaba totalmente ocupado por los socios de las hermandades unidas de la Cruz.
       La fiesta resultó muy bonita; hubo música y bailes muy bien ensayados.
   Tanto los Reyes Magos como el público mostraron su satisfacción de la labor artística del cuadro teatral dirigido por la señora de Whishaw.
       La parte musical estuvo a cargo del competente organista de San Juan del Puerto, don Guillermo Chiappe que tocó al piano numerosas y escogidas piezas.
         Las hermandades están realizando una hermosa obra que recuerda aquellos buenos tiempos de antaño cuando tales cofradías se dedicaban exclusivamente a la caridad.
       En Niebla hay un huerfanito de la guerra, un pobre chico de apenas de dos años escasos.
    Sus padres se casaron con 19 años, antes de entrar el mozo en quintas. Cuando el niño tenía un mes escasos, su padre fue llamado al servicio. Con el disgusto la pobre madre se quedó sin leche de pechos y el marido, sin un céntimo que dejar en su casa, vendió lo único que poseía,  su cuerpo y se fue a Melilla por otro quinto de mejor suerte económica que quedó en su lugar destinado en Córdova.
     Estalló la rebelión de los moros y cogió a nuestro saldado con la columna del general Navarro en la odisea de Monte Arruit.  Desde entonces no se tiene más noticia de él que la trágica palabra "desaparecido en el combate" y una carta de su hermano mayor de la chica, destinado también en Melilla y se encuentra prisioneros de los moros en el antiguo campamento español de Annual, que dice que no ha visto a su cañado desde aquel día funesto de la traición de las kávilas.
       La pobre viuda mantiene a su hijito y a su anciana madre trabajando en el campo o lavando cuando sale un jornal. El Ayuntamiento de Niebla le ha hecho un donativo a ella y a su madre de diez duros a cada una de las 3.700 pesetas recaudadas en el pueblo para los fines de la guerra. Pero con cien pesetas tres seres humanos no puedan vivir mucho tiempo en estos días, y más todavía cuando la infeliz joven padece una enfermedad crónica que no le permite el trabajo en el campo a la intemperie.
   Sin embargo como ella no es de las que vocean sus penas por el pueblo en general casi no se había dado de los sufrimientos de esas víctimas de la guerra africana.
    Ha querido para los Reyes Magos y las Hermandades de la Cruz la alta satisfacción de haber iniciado la idea de proteger a la viuda y al huerfanito.
      En la fiesta que citamos fue presentado el pobrecito niño, y de cuya presencia allí fue explicada su historia desde el escenario.
      La criatura atraída por los colores vivos de la bandera que llevó unos de los actores, que cogió una plegadura y grito con su vocecita un "Viva España".
     Fue tan conmovedor el espectáculo que hasta los hombres lloraban. Se puso a votación la proposición de nombrar al niño "hijo adoptivo de las Hermandades" y se hizo una colecta a su favor.
   Las Hermandades han nombrado administradores de los fondos recaudados para su hijo adoptivo a don Antonio  Guisado, don Fernando Roldán y doña Elena Whisaw, para que la pobre viuda pueda dormir tranquila, sabiendo que hay quien mirará por su hijo si llega el día que ella no pueda hacerlo.
   Si hay algún alma caritativa entre los lectores de La Provincia, que quiera apoyar la obra patriótica y humanitaria emprendida por una Cofradía obrera, puede mandar su donativo a cualquiera de los señores arriba nombrados; en el Centro de las Hermandades de la Cruz de Niebla, a favor de Joselito Toután Macía, hijo del soldado José Toután Belmonte, muerto en el Monte Arruit por cumplir con sus deberes para con su patria.
   Solo una semana antes aparece en la prensa:  La humanitaria gestión del rey, antes la vecina de Niebla, doña Manuela Andrade, no había recibido noticia desde hacia mes y medio, de un hijo suyo, soldado, que presta servicio en la zona de Larache. Por conducto de la señora de Whisaw la pobre mujer, hace ocho días informes de digno capellán castrense don Lorenzo Marín, en Alcazarquivir y anoche llegó un telegrama dirigido a la madre que dice:
   ,,Su Majestad el rey ordena que le comunique que según datos del ministerio de Guerra,  el soldado José Carmona Andrade del regimiento de infantería n.º 9, ha salido del hospital de Larache el día 27 de diciembre, restablecido".
   Se explica el silencio del muchacho por no saber escribir y por no haber sido hasta ahora organizado el hospital de la Cruz Roja en Larache, no existiendo allí servicio de información para tranquilidad de las familias cuyos deudos pelean en Marruecos.
      Más de 400,000 cartas y telegramas por el estilo, salieron de la oficina de informaciones fundadas por el rey de España en el Palacio Real en favor de los prisioneros durante la primera guerra europea.
      Y el caso se repite ahora pudiendo las madres españolas darse cuenta de   de la intensa gratitud y el hondo afecto que las mujeres de las naciones aliadas sienten hacia el rey de España por sus gestiones humanitarias.


    José García Díaz.

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