sábado, 28 de agosto de 2021

! La riada de la calle "Arenal" !

                                                                     


 

   El día uno de enero de1959, se publica el siguiente Bando Local por parte del alcalde de la villa de Bonares, junto  con la Junta de Beneficencia, para ayudar económicamente a todos los hijos del pueblo que han sido dañado por la riada, al mismo tiempo se les pide socoro, a aquellos que viven repartidos por toda la provincia.

   Que con motivo del temporal citado de lluvias y vientos, en la mañana del miércoles día 4 de diciembre del mes pasado, en la que la riada produjo numerosos daños derrumbando techumbres y tabiques en distintos sectores de la población y en uy especial en la barriada conocida por “El Arenal”, en donde numerosas familias quedaron sin hogar; por donde en días pasados, se reunieron en el Ayuntamiento la Junta Local de la Beneficencia, presidida  el alcalde camarada don Julián Guzmán Prieto y con asistencias de los vocales don José Mateo Gómez Feria García, médico local y el cura párroco  don Manuel Santos Román; vocales electos y asistido por don Francisco Espinosa Echevarría como secretario.

   Entre los muchos acuerdos tomados, se considera importante el hacer resaltar el comportamiento de todo el vecindario en forma humanitaria y caritativa aportando sus brazos, vehículo y demás elementos para hacer lo antes posibles corregir la lamentable situación de algunos vecinos que se encontraba alojados en los tejados, empapados por las fuertes lluvias y frío.

  Rápidamente, se puso en marcha la colaboración de Acción Católica, Cáritas Parroquial y Hermandad de San Vicente de Paúl, así como a las Cáritas Diocesana, que aportaron en los primeros momentos ropas limpias y secas, primero para los niños y luego para los adultos junto con café con leche y otras necesidades; la empresa del Cine Colón donó en metálico dos funciones benéficas pro—damnificados, junto a las 27.550 pesetas aportado por los vecinos locales.

    Del mismo modo acordó por la alcaldía, dar cuenta de haber sido autorizado por la Delegación Nacional de la Vivienda, para albergar provisionalmente en el grupo conocido como “Las Casas Baratas” en el paraje de “Los Cañamales” que se hayan recién construida a los damnificados que más necesitan refugios, el tiempo que le sea necesario para este fin.

  Dando cuenta enseguida de todo lo acaecido al señor Gobernador Civil de la provincia don Hernán Pérez Cubilla, para que la superior autoridad tenga conocimiento de cuanto ha ocurrido y que medidas se deben tomar en adelante. Igualmente, con las actuaciones de aquellas viviendas que han quedado inhabitables con posibles estados de ruina, dado que de las treinta y dos viviendas que sufrieron la inundación, las nueve situada en la calle del General Mola, los números 72 y 74 y las de la calle 13 de Septiembre los números 3, 5, 7, 10, 11, 13 y 14 son las cuales que se han llevado un reconocimiento pericial de valoración técnica de los daños habidos y con vista a las reparaciones que proceden para hacerla habitable de nuevo tales hogares, así mismo dar las gracias al diario Odiel, por la desinteresada labor de pedir aportación en donativos económico para que entre todos podamos remediar en algo los estragos producidos por el temporal, ya que llevan recogidas unas 17.290 pesetas para tan grandiosa labor.

                                                     



   De nuevo 17 años después se vuelve a riar la calle "Arenal". Las fotos pertenece al archivo privado de Pepe el Carnicero.

    Semanas después comenzó la Campaña de Navidad patrocinada por el señor alcalde don Julián Guzmán, en colaboración con Cáritas Parroquiales y la Hermandad de San Vicente de Paul, ha repartido bolsas y ropas a casi doscientos necesitados de este pueblo. El reparto se verificó el día de la noche buena en los locales del cuartel de la Falange local.

  Las bolsas contenían, una lata de dos litros de aceite, un kilo de garbanzos, un kilo de lentejas, un kilo de alubias, un kilo de azúcar dos sobres de malta y varias latas de sardinas y caballas en latas.

   Junto con mantas para los adultos y bufandas y chalecos infantiles confeccionados por las Sección Femeninas.

  No faltó palabra por parte del señor alcalde, señor don Julián Guzmán aprovechando la ocasión como presidente de la Hermandad de Labradores y Ganaderos, en el cine Colón para desarrollar la Asamblea de los trabajadores del Campo, resaltar la importante conquista de la política social como ha sido establecer el Seguro de Enfermedad en el campo, y cómo ha sido integrado los trabajadores eventuales de este pueblo siendo más de 600 jornaleros los que actualmente se encuentra inscritos.

   Dado que debe considerarse en el orden de aplicación gradual para conseguir que sea un proyecto obligatorio del Seguro de Enfermedad hasta llegar a la totalidad de los fines del mismo en los medios rurales, como es el Mutualismo laboral agrario.

   La cuota mínima establecida a satisfacer se fija en 21 pesetas por asegurado al mes, cuya distribución será las seis pesetas a cargo directo del asegurado, y de 15 a cargo del propietario de la finca o al que le sustituya como cultivador. Siendo preciso hallarse inscrito en los censos laborables de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos. Los beneficios económicos y sanitarios serán idénticos a los que hoy existen para los restantes operarios de la industria, donde recibirán las prestaciones médicas y sanitarias correspondiente necesaria.

  Así mismo se comentó que en los próximos días, se abrirá una sede, la primera identidad social económica, por parte de la Caja Provincial de Ahorros de Huelva en este pueblo.

 José García Díaz.

miércoles, 18 de agosto de 2021

La reconstrucción del Museo de Niebla.

                                                                         


    La reconstrucción de las Murallas y el Museo Arqueológico de Niebla.

  Hasta la fecha de hoy ha sido concedida ciento sesenta mil pesetas, por el Ministerio de Educación Nacional.

    Por Ramón Ortega Egurrola, en Niebla el 2 de noviembre de 1958.

 Lo que tanto hemos deseados ha llegado ser una realidad. El viejo Museo y las Murallas de la Ciudad van a ser reconstruidos.

   La noticia nos llega, así de pronto, por conducto del alcalde señor Molina García, en vuelta en ropaje de finísima alegría y de emoción incontenidas. Los que hemos lanzado en la prensa clamores de angustia y dardo de dolor ante el abandono en que nuestras reliquias teníamos que sentir esa emoción misma que la primera autoridad del pueblo históricos puso al darnos la fausta nueva.

    Niebla avanza por las rutas de su urbanización y restauración hacia los ámbitos históricos para moldear su nueva efigie de matrona maltrecha, sobre los antiguos pilares, que sostuvieron su glorioso pasado y su límpida ejecutoría de dueña y señora de amplios contornos.

   Lo merece su reciente y triste pasado, encerrada en sus viejas murallas dormidas, sesteando sobre su tierra de almazarrón; lo merece por sufrida y callada, por haber sabido sostenerse orgullosa, sin doblegarse a tantos egoísmos que cayeron sobre ella para arrebatarle su poderío, sus tierras, su término su patrimonio…

   Ahí está la noticia, el hecho, la realidad traída de la mano por el arquitecto que ha de moldear la efigie de una de las más viejas ciudades de España. Y ahí están ya los técnicos que, seguramente, al salir estas líneas a la luz pública, están comenzando las obras de restauración.

    No hace más de un año nos ocupamos en un reportaje de un diario de la Provincia, de la situación ruinosa y vergonzosa en que se encontraba el Museo Arqueológico, sacando a flote el sentimiento que producía observar cuantos, y cuantos objetos habían desaparecido del interior del Museo y pidiendo ayuda para restitución y principalmente, para su reconstrucción. Y no mucho después, dábamos la noticia de que se habían concedido por el Ministerio de Educación Nacional, a instancia del señor Gobernador civil a demanda del alcalde de Niebla 75.000 pesetas para su restauración y conservación de la muralla. Ahora se han concedido otras de 85.000 pesetas para el mismo fin, alcanzando la cifra de 160.000 pesetas.

    Poco, muy poco dinero para la obra que hay que realizar si queremos dignamente hacer de nuestras murallas y Museo, dentro de la ruta Colombina, uno de los puntos más interesantes que pueda visitar el turista, siempre ávido de presenciar lo antiguo de la historia de española; confiamos, no obstante, que percatándose todos de que la conservación de las murallas milenaria y del Museo Arqueológico es una de las principales e interesantes cosas de nuestra provincia que siempre han llamado la atención del turismo en general, se trabajará con ahínco para lograr que esta suma se centuplique para dar al recinto amurallado de Niebla, el mismo tono que presentan las murallas gloriosas de Córdova.

                                                           

En la foto de Pepe Gómez, podemos apreciar a su padre don José el médico local junto a su intimo amigo don Ramón Ortega Ugerrola.



   Conocemos, así de pasada que, sobre todo, el mayor interés de las autoridades nacionales es de la  conservación y restauración de los viejos carcomidos muros iliplenses que se derrumban poco apoco; que algunas casitas que rozan las murallas en sitios estratégicos serán derruidas y sus dueños compensados con otras nueva construcción.

    Y sobre una gloriosa alegría otra, que llena las aspiraciones de los que tenemos debilidad por el Museo. Hay que derrumbar el viejo edificio actual y construir otro de nueva planta, más recogido, pero más a tono con las vetustas-reliquias que han de guardarse en el.

    A tal fin se realizarán obras por el Ayuntamiento para cegar parte de la regata que frente al Museo existe, con su alcantarillado correspondiente, dándose así, a la Puerta del Buey, una nueva y más amplia salida, adecentándose una de las entradas de la ciudad, la más histórica y gloriosa, quizá en hechos guerreros.

   Frente a esta Puerta del Buey, hundido, desecho y desmantelado, está el Museo Arqueológico de Niebla, orgullo hace 30 años de los niebleros, sobre cuyas murallas árabes campeaban la bandera española llamando a los turistas a visitar y presenciar los vestigios que del suelo de la milenaria ciudad habían sido extraídos bajo la dirección de aquellos amantes de la Arqueología que se llamaron don Cristóbal y Doña Elena. Así, a secas sus nombres, porque en la historia del pueblo han quedado grabados; hoy, desde sus tumbas, las dos figuras representantes del pueblo de la Arqueología y Prehistoria que dieron fama a Niebla, gozaran el sentir de cerca la inminencia de la resurrección de lo ellos legaron a la posteridad y que el tiempo y el abandona hicieron casi desaparecer.

   En homenaje póstumo al ilustre cronista oficial de la ciudad de Niebla, al señor R. O. E.

  José García Díaz.