lunes, 24 de enero de 2022

! De nuevo don Ramón Ortega.!

                                                                             


   La ciudad de Niebla, clama siempre justicia por el estado de las murallas, mientras nosotros mantenemos silencio ante la realidad.

  Por el cronista oficial, don Ramón Ortega Uguerrola.

  Cuando en el mes de febrero del pasado año dimo la voz de alarma, siempre en la defensa de nuestros tesoros arquitectónicos, al derrumbarse uno de los torreones uno de los torreones de la barbacana del Castillo, se acogió nuestro S.O.S. en un interés inusitado, no solamente en el ámbito local, sino en el provincial, donde se consiguió con la mayor rapidez, la consignación de un crédito de quinientas mil pesetas de la Dirección General de Bellas Artes.

   Ante la presión por parte de varios diarios, se logró que la consignación que se había hecho de ochenta mil pesetas el año anterior, se dedicarse para conservar el torreón derrumbado; visitó nuestro pueblo el arquitecto, se envió un maestro de obras y comenzaron la reconstrucción; lenta, muy lentamente, pero se invirtieron varios meses en obras; estas, terminaron sin que el torreón quedase completo, siendo verdaderamente lamentable que después del dinero invertido, las obras quedasen amenos de la mitad y hoy, con el invierno encima con los temporales y con el abandono, estamos con unos metros de obras realizadas, expuestos a que el dinero invertido sea nuevamente sepultado por cualquier derrumbamiento. Es una pena que llevamos treinta años clamando sobre lo mismo para que todo siga igual, para que nadie se preocupe de que las obras que se comiencen para su conservación de nuestras milenarias murallas, sean terminadas; es una pena y una vergüenza para todo los niebleros, que los torreones que empezaron a reconstruirse con las primeras ochentas mil pesetas concedidas, fuesen solamente remendado, mal remendados, por cierto, y ya de esto se ha hablado en la prensa en más de una ocasión.

         Escribimos con la autoridad que nos da el ser hijo de Niebla y nuestra experiencia de tantos años; escribimos porque nos sale del alma todo lo que sea de Niebla; escribimos crudamente, por  que estamos saturados de los más preciado que pueda tener un hijo; querer a su madre y defenderla . Y Niebla es nuestra madre, además de la matrona excepcional de la provincia de Huelva y tenemos que defenderla, no los extraños, sino los que hemos nacido en ellas y ella le debemos, lo que somos.

                                                              


   Hemos llegado ahora, después de este estatismo, después de este silencio, a la realidad cruda, de que todo lo hecho ha sido en balde, dado que siempre hemos estado presto a la lucha en defensa de nuestros monumentos nacionales, para que todos aquellos que lo deseen, que estén interesados en la reconstrucción y conservación de nuestro castillo y murallas; se ha invertido ya ciento  sesenta mil pesetas en dos o tres años, que fueron consignadas y concedidas antes de las quinientas cincuenta mil de este año; se remendaron con las primeras algunos torreones (¡ que dan vergüenza de verlos ¡) y con las segundas, se ha atendido al torreón derrumbado hace poco tiempo, algo, pero algo son unos metros de murallas, que el verlo pone indignación en la mente y dolor en lo más frágil es de nuestro cuerpo cuando se trata de algo que nos afecta por aquello que más queremos.

     Cierto, que el antiguo Museo Arqueológico se ha destinado parte de este dinero, pero,… ¿se ha invertido debidamente, o se ha hecho igual que con las murallas y castillo…? Un poquito aquí, otro poquito allí y… que el tiempo o el Estado provean. Mientras tanto, las autoridades de Niebla, sin tener arte ni parte en estas cosas, se encuentran amarradas de pies y manos sin poder intervenir.. ¿Porqué..?.

   Mi silencio se ha roto gracias a ese suelto que Miguel González Jiménez, mi buen amigo y mejor iliplense, que ha publicado en el ABC de Sevilla no hace mucho; es un aldabonazo que ha roto mi silencio y ha puesto en mi alma algo de lo que ya, por imperativo de la indiferencia de muchos, se había cerrado como se cierra la corola al morir la flor consumida por el tiempo, y la realidad de la vida.

  Tenemos ante nosotros, ahora, una concesión que, siendo insignificante para lo inmenso de las obras de la reconstrucción y conservación de las murallas y castillo de Niebla, supone un paso adelantado conseguido por el celo de las autoridades de la provincia y de nuestro pueblo; son quinientas mil pesetas que ya se consignaron en los comienzos de nuestra campaña, y que ahora se han concedido y que, con la aportación obligatoria del Ayuntamiento de Niebla con- unas cincuenta  mil pesetas para que aquellas se pudieran conceder, ,o que hará a base de materiales por serle imposible hacerlo con dinero- hacen las quinientas cincuentas mil concedidas por la Dirección General de Bellas Artes.

   Es una perspectiva brillante de un comienzo de reconstrucción y conservación de murallas y castillo, pero es una ridiculez para llegar a una consecución de definitiva de poner el Monumento Nacional más importantes de la Historia de España, en el lugar exacto que le corresponde ante esta Historia de España, en el lugar que le corresponde ante esta Historia y ante el turismo general de España.

  En Niebla, en febrero de 1963.

 José García Díaz.

sábado, 8 de enero de 2022

! Un buzo muy original !

                                                                          


 

 En el diario El Comercio del Perú, con fecha del 8 de mayo de 1962 extraemos la siguiente noticia: Un onubense que triunfa en América, puesto que rescata naves hundidas hace un siglo y pesqueros naufragados.

  Este hombre llamado Diego Cordero Cordero, natural de Isla Cristina, es el protagonista. El motivo ha sido una grandiosa labor suicida que ha llevado a cabo en aguas peruanas, últimamente.

   Este onubense, que como queda dicho nació en la bella perla atlántica, cual es Isla Cristina, emigró al Perú hace algunos años. Sus familiares se trasladaron desde la citada población de su origen a la capital de España, donde en la actualidad viven.

   Al Diego Cordero gustaba enormemente de las cosas submarinas. Siempre demostró gran interés por ellas. Así al llegar a las tierras peruanas se especializó y consiguió ser buzo profesional. Entonces empezó a forjar la idea de rescatar una nave chilena hundida en diciembre de 1880; la corbeta “Covadonga”. Esta fue torpedeada en la bahía de Chancay por la Armada de peruana, durante la guerra de Pacífico.

   Las autoridades de Marina del Perú consideraron este proyecto como una cosa imposible de realizar, cuando le fue presentado por el buzo español, pero al fin cedieron bajo un acuerdo que aquellos objetos dignos de ser conservados, por tener carácter de reliquia, etc., pasarían a poder del Museo Naval, y el resto, en ese caso chatarras, a la propiedad del buzo.

   De esta forma empezaron los trabajos. Hubo sus inconvenientes, dado la profundidad y dificultades que presentaba la extracción, pero tras muchos y grandes esfuerzos y ante la sorpresa general, Diego Cordero localizó la corbeta “Covadonga” a una profundidad de 30 metros. Rescató 3 cañones de 8 pulgadas de calibre, con 3 metros de largo por cada artefacto bélico. Varias docenas de platos de porcelana, que por cierto se conservan casi intacto, centenares de casquillos de proyectiles, etc.

                                                                            


Los comentarios de la prensa fueron lleno de elogios para este, quién realizó una proeza enorme al conseguir rescatar una nave que se daba por seguro imposible de extraer. Y fue ahí, cuando comenzó a ser popular Diego Cordero, el “buzo suicida”.

   En otra ocasión de haberse hundido el pesquero “MJMC-I” y antes de la imposibilidad de percibir los familiares de las victimas las indemnizaciones correspondientes por no haber parecido los cadáveres de los pescadores, recurren a nuestro buzo, cuando ya expertos extranjeros daban también por imposible el caso, para intentar el rescate de los cadáveres. No obstante, los grupos del mar daban como absurda la propuesta, ya que especialistas americanos se negaron a ello por lo difícil y peligroso del caso. Pero Cordero se animó y acepto. Encargándose inmediatamente del mismo. Tras unos días de exploración y sumergiéndose horas y horas, consiguió sacar a los familiares de aquellos quienes le habían hecho el encargo tan peliagudo.

      Es por segunda vez cuando en los titulares aparecen en las primeras páginas de la prensa de Lima con el nombre de este español. Ya la carrera, fue sobre ruedas. Avión que se hundía en el Pacífico, Cordero era el encargado de su extracción. Buque que naufragaba, a él se le encomendaba su puesta a flote. Y así sucesivamente en cada caso importante que en las costas americanas iban sucediéndose, ya que no solamente Perú hacía sus servicios, si no también países limítrofes precisaban de su ayuda.

Siempre se hacía la señal de la cruz al sumergirse. La Virgen y el Señor de los milagros le acompañaban. Por eso su primer deseo de volver felizmente del trabajo era la visita a la capilla.

                                                       


  

  Con motivo de estos éxitos, en los que ha rivalizado con los mejores buzos americanos, ha sido objeto de varios homenajes allá en aquellas tierras. Los pescadores, armadores y compañías de navegación le obsequiaron con una fuerte cantidad en metálico, además de entregarle públicamente varios diplomas de honor, a lo que asistieron las principales autoridades del Callao.

  Desde Madrid, donde he captado la noticia cuando realizan gestiones para ser nuevamente condecorado por el Gobierno de aquel país me place enviar estas noticias, ampliadas por sus familiares, que leí en la prensa peruana, significando que es un gran honor para su pueblo de Isla Cristina, y por consiguiente para Huelva, que un buzo de estas latitudes deje tan alto el pabellón español, haciendo proezas en las que la mayoría de las veces, solamente le guías fines puramente humanitario.

  Reportaje por Rafael López—Ortega.

José García Díaz.

 

 

jueves, 6 de enero de 2022

! El arreglo de la carretera a Mazagón !

                                                                         


  El día 15 de junio de 1962, varios diarios recogían la noticia, en donde se da por aprobado la contratación de las obras de la carretera de Mazagón, por un importe de 12.664.362 pesetas, la cual merece, la extraordinaria importancia de la última reunión del Consejo Provincial del Movimiento que, presidido por el Jefe, camarada Hernán Pérez Cubilla, y por su propia iniciativa, hubo de pronunciarse en términos hondo patriotismo contra la estúpida mascarada de Múnich.

    (En este pueblo, en homenaje de celebración del día 18 de julio, se celebró en la plaza de Calvo Sotelo, una grandiosa adhesión por parte de la Corporación Municipal, junto una gran mayoría de vecinos jóvenes y adultos en solidaridad al Jefe del Estado.)

   Aparte de lo que afecta al orden político, trascendental en dicha reunión del consejo citado, para el presente y futuro de Huelva, capital y pueblo de su provincia, la relación de las obras positivas y en su realización que fueron ventiladas en el mismo, tales las construcciones del Puerto Pesquero, muelle de atraque, Hospital siquiátrico y la carretera de Mazagón.

    A propósito de ésta última, encontramos en la página 7.864 del “Boletín Oficial del Estado” del día 8 de junio de 1962, se publica un decreto del Ministerio de Obras Públicas por el que se autoriza la contratación mediante concurso del proyecto de replanteo del trozo primero de la carretera de Palos al faro de la barra de Huelva, por el valor económico citado anteriormente.

   De la cuantía de esta cantidad refleja la importancia de la obra que comenzará a ejecutarse seguidamente, esto es, tan pronto como se formalice su contratación.

                                                           


  Es de gran importancia la dicha construcción, es tanto que con ella lleva se resuelve definitivamente el acceso a una de las playas onubenses que, ha de verse muy solicitadas y concurridas por los veraneantes que procuran y buscan mucho sol, arenas limpias, agua impregnadas de sal y yodo junto a una temperatura ideal, a través de todas las estaciones del año. Pero también esta playa de Mazagón se verá favorecida por el turismo en cuanto que su carretera brinda fácil acceso a la misma, después de haberse recorrido pueblos de tanto abolengo histórico como son Moguer y Palos, y teniendo a dos pasos el monasterio de La Rábida.

   Estas son las obras constructivas y tal es la labor positiva y en constante rotación que distingue y acredita al Gobierno de Franco, cuyas directrices y consignas tan bien interpretadas y ejecutadas son, en nuestro caso concreto, por el Gobernador civil y Jefe del Movimiento, don Hernán Pérez Cubillas que, con las demás autoridades provinciales y locales, y funcionarios y técnicos de la dependencias y centro oficiales, laboran, con la mirada y el corazón puesto en el engrandecimiento y prosperidad de España que debe ser y constituir la suprema aspiración de todos los españoles.

José García Díaz.