martes, 7 de abril de 2026

Aquellas entrañables novilladas.

                                                                                       

 


        Corría el año de 1953, cuando el domingo día 17 de mayo, celebrando el día de las Cruces, sobre las cuatro y media de la tarde se celebró un festival taurino, en la antigua plaza artesanal, alojada en la calle de Camino de Niebla, (donde se encuentra actualmente en su lugar, el Centro de Día) en que se lidiaron reses de Gerardo Ortega, que resultaron bastante manejables.

    Donde el diestro Joselito Romero, el gran artista onubense alcanzó un ruidoso triunfo, premiado esta jornada con 1,000 pesetas, ya que realizó una extraordinaria faena de muleta con pases de todas las marcas conocidas en este arte, por donde el público entusiasmado aclamó y amenizó la música, el gran Joselito Romero, sacó a relucir el mejor repertorio de su toreo, pases estatuarios, naturales con el pecho, molinetes de rodillas y otros de magnífica factura, todo cargado con garbo y elegancia. Mató de un pinchazo, estocada y descabello, pidiendo el público para el torero las dos orejas, donde se vio obligado a saludar desde los medios del ruedo entre una gran ovación.

       Y es aquí, cuando comienza el problema, dado que le tocaba seguir la corrida al diestro Juan Riquelme, que se encontró que no podía realizar su faena, ya que el novillo muerto se encontraba en la plaza un tiempo determinado, y la vaca de Macaco no había aparecido para realizar el arrastre de sacarla para a las afueras, para su degüello inmediato, seguido de su despellejo.

                                                        


   En las fotos que exponemos arriba las realizó el “Mudo de la Palma”, y refleja cómo se arregló la situación, en cuando las autoridades, recurre al ordenanza Lucas el Municipal, que se dirija al grupo de carniceros, que se encontraban presenciando la citada corrida, y que podían hacer ante la grave situación, los matarifes recomienda, que ya por el tiempo que lleva el animal muerto, hay que desangrarla a toda prisa, antes que se estropee la carne para su  venta mañana en el Mercado, por donde los carniceros junto con el veterinario, los vemos en la foto arrastrando el novillo; está mi padre, su primo Joselito el Sacristán de la calle Misericordia, sus tres hermanos, y el chico, el joven vive actualmente es Joselito de la Ermita. (Las fotos expuestas pertenecen al archivo privado de Pepe García).

  (Esta curiosa y conocida vaca por todo el pueblo, era en realidad un buey, que trabajaba en la fábrica de ladrillos de “Pepe Vitón” en la calle Santa Justa, acarreando el barro para su elaboración, así como ladrillos, arenas finas de la “Campanera” y demás materiales que le fueran necesario, para aquellos vecinos que lo necesitasen para sus obras, gozando además de la simpatía que le prestaban los locales a esta citada vaca).

      Lo más curioso del caso, es que alguien se percató que la vaca del Macaco, se encontraba más cerca de los esperado, la pobre se encontraba amarrada casi de frente de la plaza, pero no quedaba expuesta a la vista de los concurrentes de la corrida, ya que su propietario el Macaco, se encontraba de frente en la bodega de “Rodrigo” y el mucho vino, le hizo perder la noción del tiempo y de su responsabilidad de sacar el novillo; pero pudo terminar su trabajo, animado por los espectadores, que se lo tomaron con gracia.

     El segundo novillero Juan Riquelme, se lució mucho con el capote y muleta por lo que escuchó fuertes ovaciones. Mató con brevedad, siendo despedido con aplausos.

    La gran afición que mantienen estos novilleros en Huelva, ha motivado que la empresa DAMAS, establecerá un servicio especial a la estación de Niebla para recoger a los citados aficionados que lleguen en el tren de la 1 y con regreso para llegar a Huelva en el tren de las 10 de la noche.

     También habrá servicios especiales si fueran necesarios, si se cuentan con un número determinados de viajeros para cubrir las camionetas desde Huelva y regreso.

José García Díaz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario