viernes, 13 de noviembre de 2015

Escritor y periodista

         Don  Emilio Rodríguez, periodista y escritor huelvano, es rescatado del olvido por este excelente artículo en plena campaña de la Guerra de Ultramar, bajo el titulo de "Ya es Hora" publicado en Agosto de 1899.
        Si pudiéramos sacrificar nuestra existencia a trueque de ilustración, haríamos rebosar esta, aun en la más apartada y remota aldea de nuestro territorio nacional. Si nuestros desacertados gobernantes tuvieran cariño a su pueblo, ya hubieran hecho que la educación fuera verdad, porque disponen de sobrados medios para conseguir este fin tan primordial.
         Pero, triste condición humana, nuestra nación camina con rápida carrera por la escabrosas pendiente que conduce al abismo insondable de la ignorancia. Si nuestro sentimiento se educara en esas aulas del saber  humanos, con ese puro y vivificador ambiente de ilustración, a no dudar que la miseria y el vicio desaparecían ante un pueblo fuerte, robusto y digno de mejor suerte.
      Cuando en los periódicos leo que se han de invertir tanto o más cuantos millones en fortificar nuestras costas, el corazón se estremece y mi alma se marchita al ver el paso de retroceso que damos al convertir a nuestro pueblo en un cuartel, donde careciendo el soldado de esos científicos conocimientos, no es militar, no es guerrero ni digno ciudadano.
       Las infinitas luchas guerreras por que nuestra patria ha pasado. ¿qué glorias, qué embellecimientos nos han reportado? muertes, ruinas y hasta completar nuestros desconciertos, la pérdida de nuestro poderío nacional.
       Si posible fuera que aquel insigne y grandioso genovés pudiera levantarse de su tumba y contemplara nuestra hecatombe, maldiciendo a nuestro pueblo se cubriría el rostro avergonzado y caería de nuevo, como herido por el rayo, en brazos del letargo de la muerte.
        El pueblo español, educado en rancias costumbres, será siempre entusiasta por el que llaman arte de Pepe-Hillo, y mientras que no hagamos desaparecer aquella frase de "pan y toros", quedaremos sumidos en el más hediondo calabozo del obscurantismo.
        Los pueblos se enriquecen cuando caminan por las grandiosas y majestuosas vías del progreso; pero el pueblo que yace adormido en el más embriagador letargo de la ignorancia , se precipita en vertiginosa carrera hasta caer en el insondable abismo del obscurantismo, enemigo fuerte y devastador de la sociedad.
      No dejaré en mi campaña emprendida sobre la educación hasta no ver que ésta sufra los mejoramientos necesarios a fin hasta no ver que ésta sufra los mejoramientos necesarios a fin de que, robustecida con todo el vigor y riqueza necesarios, llegue a ser verdad, y esa juventud que hoy empieza a fortalecer sus fuerzas físicas, al mismo tiempo llegue a disfrutar de los derechos que tiene a la instrucción.
       En la actualidad, la inmensa mayoría de los centros de educación carecen de los elementos necesarios para inculcar en esas tiernas criaturas el germen de la savia educativa, que filtrándose en sus tiernos corazones, los haría en día no lejanos de ser buenos ciudadanos y honrados padres de familia.
       Ese es  el camino de la salvación de nuestra decadencia nacional; a este fin deben todos los españoles sin distinción de ideas políticas prestar su concurso.
      Esas son las fronteras y plazas que se deben primeramente artillar; las escuelas son los grandes e inexpugnable baluarte del progreso humano.
       Si nuestro erario público se invierte en la compra de cañones y demás artefactos guerreros sin atender a la debida ilustración del pueblo, no dejaremos de ser calificados de parias en la historia universal.
        Si se mantiene un formidable ejército en el que su inmensa mayoría no tiene más ocupación que ostentar sus lujosos uniformes en fiesta nacionales y en revistas , llegaremos al último e inevitable desastre.
         Hora es ya que despertemos del letárgico sueño en que estamos sumidos y arrojen de nosotros las pesadas cadenas de la tiranías y de la ignorancia que tanto siglo de las luces, en bárbaro y cruel nada se diferencia de sus antepasados.
       ¿Por qué no busca la sociedad sus reformas sin tener que apelar a la fuerza? ¿Por qué hacemos al hombre esclavo encarcelándose en el vicio y en la ignorancia?
        Despierta, pueblo; rompe tus cadenas y ábrete paso en ese mar cenagoso que te rodea, y traspasando sus límites busca como tripulante náufrago, tu salvación en ese colosal y gigantesco fanal, que con radiante luz te dicta el camino de tu redención.
     

lunes, 9 de noviembre de 2015

!Nueva amenaza del cólera morbo!

                                       La Gazeta. Diario Oficial.
                        Ministerio de la Gobernación.

    " Telegrama para Huelva de Madrid, núm.735, palabras 120. Despachado el 14 de Agosto de 1899, a las 4,20 de la tarde.
    Ministro de Gobernación al Gobernador Civil: Hasta próxima aclaración suspenda entrada por frontera portuguesa de pasajeros, ganados y mercancías, sirviéndose de la fuerza guardia civil y pidiéndose a la autoridad militar le facilite auxilios necesarios. Averigüe escrupulosidad personal procedente de Portugal en los últimos diez días, ordenando que los médicos  municipales de la localidad las observen y vigilen hasta completar dichos diez días desde su entrada y procediendo Alcaldes acuerde Junta Local de Sanidad el aislamiento de los que presenten síntomas sospechosos  de peste bubónica o las medidas de desinfección; igual vigilancia debe observarse con ganados que se hayan importado de Portugal en los últimos diez días, procurando una completa revisión y control de las mercancías contumaces de dicho origen sin producir deterioro.
             Encarezco el mayor rigor el las observaciones de reglas higiene pública prescripciones sanitarias aislando cualquier enfermo que presente síntomas de dicha enfermedad, dándome cuenta en el acto por telégrafo, diariamente el estado de salud pública provincial, proponiéndome cuanto para su mantenimiento considere necesario"

          Diario "El Liberal" del 16 de Agosto de 1899.
"Ministro de la Gobernación, por la que publica la Real orden declarando sucias procedencias Portugal por peste bubónica en Oporto. Encargo V.S. la mayor vigilancia, cuidándose cúmplase por autoridades Sanitarias con todo rigor disponible vigentes"
      El señor Gobernador, don Sancho Hidalgo, dio cuenta de las medidas que había adoptado desde el primer momento, con el fin de impedir la entrada en la provincia de la epidemia "peste de Levante o Bubónica" que se ha desarrollado en Oporto.
        Después de la reunión con las autoridades médicas. El señor Comandante de la Marina el ingeniero señor Terán,  Gobernador y el Alcalde de Huelva se acordó enviar enérgicas instrucciones a los Alcaldes de los pueblos para que por todos los medios impidan la entrada de pasajeros, ganados y mercancías procedente de Portugal, y para que mantengan  la mejor  higiene en sus respectivas localidades.
           Para cumplir la orden del Gobierno se acordó reclamar del Capitán General de Sevilla un batallón y un escuadrón para poder practicar el cordón en la frontera, auxiliados además por la fuerzas de carabineros y guardia civil. Se acordó también pedir al general del Departamento autorización para que el cañonero del servicio de estas aguas practiquen ejercicios de recorrido y vigilancia en las afueras de la barra, solicitando además otro remolcador para que lo haga sobre las costas portuguesas, y que envíe un buque  grande de los que están desarmados para que situándolo cerca de la Barra pueda servir de portón y lazareto de observación para el caso de tener que recoger en algún buque que llegara enfermos de la epidemia de que se trata, despidiendo a lazareto sucio al buque que los condujera.
      Por cuenta del Ayuntamiento quedó establecido desde anoche un servicio permanente de vigilancia en la ría para impedir la entrada de toda clase de buques sin la visita de la sanidad marítima.
        También se acordó interesar de la Excma. Diputación prepare todo su material sanitario y de desinfección para poderlo trasladar donde hiciera falta; y que con toda urgencia pida al Instituto Pasteur de París suficiente cantidad de suero anti-bubónico.
       
                 Diario "La Provincia" del 20 de Agosto.
        Aunque con algún retraso propio de nuestro país, a las 3 de ayer tarde llegaron a Huelva, en tren militar procedente de Sevilla con 200 hombres de Infantería y 60 de caballería con la oficialidad correspondiente, para establecer el cordón en la frontera portuguesa en la extensión que ocupa esta provincia, auxiliados por la guardia civil y carabineros que en la actualidad están prestando servicio.
      El señor Alcalde dispuso fueran las tropas obsequiadas con abundante comida de carne y vino.
      En la noche de ayer salió para Ayamonte el buque de guerra "Ponce de León", que quedará prestando servicio de vigilancia en la frontera a donde conduce con el mismo objeto 60 hombres. En un tren especial de Tharsis marcharon también 65 hombres de infantería para trasladarse a Paimogo, y en un tren especial de la línea de Zafra el resto de la fuerza de infantería y caballería para Cortegana y Fregenal.
      También por Real orden se ordena al Capitán General del departamento envía con urgencia a Huelva un buque de alto porte desarmado, como reclamó la junta provincial de sanidad, para que sirva de pontón--lazareto en el sitio Cabezo de los Prácticos.
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                              Que es un Lazareto.
             
                          Salas populi suprema léx.
       Según el Diccionario, "Lazareto" es un Hospital fuera de la población para enfermos procedentes de puntos sospechosos o epidemiados, etc., etc.
        En Huelva es verdad que no lo hay ni marítimo ni terrestre, a pesar de su ínfulas de puerto de segundo orden, de las varias epidemias coléricas y virulosas que hemos conocido, y de los grandes gastos que se han verificados en adoquines, etc., etc.
       Pero en cambio tenemos uno que le llaman  "El lazareto de la Cinta", que ni es Lazareto, ni es cinta, ni es cordón. Es solo una zahúrda indigna de la más mísera y pobre aldea, y que parece mentira haya habido "valor humanitario" para albergasen, como ha tenido lugar algunas veces, los desgraciados que han sido atacados de viruelas.
        Cuatro habitaciones (que no pueden llamarse ni deben llamarse así) cuatro pocilgas, técnicamente hablando, son las únicas estancias que sin puertas, sin ventilación para renovar el aire, más que la que permite el hueco citado, son los únicos dormitorios o salas de contagiados, que existen a espaldas de la capilla de la Cinta.
          Testigo ocular de ello, nos lo afirmaron.
          Hay otras habitaciones; pero  están ocupadas con útiles de la velada, mobiliario del capellán, dedicada a los Hermanos o Hermanas, en fin, que no pueden cederse.
         La peste bubónica está en puerta, y desgraciadamente puede venir a la vuelta. Mucho más si se tiene en cuenta la "acertada" disposición de conceder 48 horas para la incomunicación con Portugal por Badajoz.
           Creemos que nuestro Alcalde, con la energía que le caracteriza en todo en cuanto a los altos fines tienda, sabrá allanar las dificultades, dictar órdenes determinantes y librar a esta población del peligro que la amenaza, sin contemplaciones, dilaciones o gastos, que nunca están más justificados que cuando se trata.

  José García Díaz.

      













miércoles, 4 de noviembre de 2015

Los prisioneros de Filipinas.

                                          Los prisioneros de Filipinas.
Del diario "Heraldo de Madrid, del Jueves 15 de Julio de 1899.

    El siguiente documento, que publicamos con el fin de que llegue a conocimiento de todos los de la provincia de Huelva, que tenga algún pariente entre los prisioneros de Filipinas, debiendo de advertir que tendremos una especial complacencia en darles más pormenores sobre el asunto, si lo necesitan, y en ayudarles en sus gestiones para averiguar el paradero del pariente que tengan en tan triste situación:

     "El número de prisioneros españoles en poder de Aguinaldo excede de 10.000 entre frailes, militares, empleados civiles y particulares nacidos en España, que vivían en aquellas provincias. La inmensa mayoría constituyen los militares.
   No es bastante que Aguinaldo declare en libertad a todos los prisioneros; es aun más importante hacer efectiva esta libertad. la que, si no se hace en debida forma, no será eficaz y todo esfuerzo resulta inútil.
    La liberación de los cautivos es empresa que ha de exigir varios meses, porque los prisioneros están repartidos en los pueblos de Luzón, y en cada casa o hacienda de filipino medianamente acomodado, hay dos o tres cautivos, a los que utilizan para su servicio mediante alimento que tienen obligación de darles por orden de los presidentes provinciales y locales, de que  directamente depende los prisioneros.
       Dado el provecho que de ellos obtienen los indígenas y su especial carácter, han de ofrecer resistencia pasiva o entregarlos, y en muchas ocasiones habrá que recogerlos casa por casa para reunir los de cada pueblo, utilizando para esto las noticias de los mismos cautivos ya rescatados para que no quede olvidado ninguno.
   Ya el mismo representante de Aguinaldo en París ha manifestado la absoluta necesidad de que un comisionado de España dirija esta operación, de acuerdo con los funcionarios filipinos y por no hacerlo así, allá están todavía la mayor parte de los empleados civiles, y españoles particulares, a pesar de la declaración oficial de su libertad.
      Esta operación se ve, pues, que tiene dos partes; recoger todos los prisioneros vivos y conocer los nombres de los muertos o desaparecidos. Para ambas cosas es "absolutamente indispensable" tener un censo o relación de todos los que han sido hechos cautivos, estén vivos o no actualmente.
     Para poder llevar a cabo la formación del censo, no hay otro medio más que el siguiente: poner en conocimiento de toda España, incluso la más apartada  aldea, que todos los padres, hijos, esposas, hermanos o parientes de los prisioneros en Filipinas remitan a la de pendencia central que tome a su cargo esta empresa, y que para este caso el "Heraldo" tiene el honor de ofrecer sus oficinas, una nota con el nombre, empleo, cuerpo, compañía, destino, etc., del respectivo prisionero, así como la última noticia sobre el punto en que residía.
     Con estos datos se formaran varias relaciones alfabéticas y por clases, cuerpos, empleos, etc., las cuales serán guía segura para  el comisionado que en vie España a hacer efectiva la libertad de los cautivos, u a vez declarada ésta por Aguinaldo; y como para ello puede utilizar las noticias e informes que le den los mismos cautivos que vaya rescatando, le será fácil ir a buscar los que faltan y adquirir allí mismo, por medio de los recién rescatado, y sobre el terreno, noticias y datos de sus compañeros que hayan muerto durante el cautiverio o en los combates; y estos datos apuntado por el comisionado en la citadas relaciones, servirán en España al Gobierno para hacer las declaraciones consiguientes.

José García Díaz.

viernes, 30 de octubre de 2015

Los repatriados de Almonte.

              Del diario”El Porvenir” del 25 de Marzo de 1898.

                      “Romería al Santuario del Rocío”    

     Por iniciativa de los soldados repatriados del pueblo de Almonte, eficazmente secundada por sus curas párrocos, celebrará una romería en el santuario del Rocío en los días 3 y 4 del mes de Abril.

    Mucho entusiasmo ha despertado la peregrinación, dado el culto tan fervoroso que allí se profesa a la Santísima Virgen del Rocío.
    S.A.R. la Serma. Infanta doña Isabel condesa de París y sus augustos hijos las princesas Isabel Luisa y Duque de Montpensier, dando una prueba más de sentimientos religiosos y amor a los repatriados, honrarán el acto con su presencia.
   Dicha romería saldrá de Almonte el lunes 3 de Abril, a la una de la tarde. En la noche de este día se rezará el santo Rosario, que recorrerá procesionalmente el real del Rocío, y terminado se quemarán vistosos y variados fuegos artificiales.
    A fin de que la romería lleve el mejor orden, se ha nombrado por los repatriados una junta compuesta de don Ignacio de Sancho y Arboleya, como presidente; don Francisco Villa, vicepresidente; don Manuel Bardo, tesorero; vocales: don José Ramírez, don José Pavón, don Francisco Acevedo, don Juan Antonio Lagares, y como secretario, don Julio González.
   Los repatriados de Almonte esperan que sus compañeros de los pueblos limítrofes, que tan amantes son de la Virgen del Rocío se asocien a ellos en este acto religioso, para rendir tributo de amor y agradecimiento a la Madre de Dios. 
                         “A los repatriados de Almonte”


       En el periódico “El Porvenir” con fecha del 26 de Marzo.

      La comisión provincial de los repatriados de Huelva y provincia, hemos tenido el placer de leer la noticia de la romería que tienen  que tienen proyectada al santuario de la Virgen del Rocío nuestros compañeros de armas los repatriados de Almonte; les agradecemos la invitación, a la cual asistiríamos algunos con bastante placer, a no encontrarnos sin recurso de ninguna especie para el transporte y los gastos que por tal concepto se originaran; no por eso dejamos de aprobar sus buenas ideas y sentimientos, y les damos un millón de gracias, esperando que unan a nuestras justas reclamaciones.

          Compañeros almonteños: visto que vais a tener la honra de ser obsequiados con la presencia de SS.AA.RR., debéis pedirles que nos sirvan de intérprete ante S.M. la Reina de España y su augusto hijo para que hagan nuestros ajustes totales, y que deroguen el art. 2.º de la R.O. de 16 de Marzo del presente año; en que tan perjudicados salimos todos, pues con lo que verdaderamente nos corresponde, algunos podríamos salir de la penuria en que nos hallamos.

      Os deseamos llegue el momento de ver cumplido vuestros deseos, y nos complaceremos mucho el saber que habéis logrado, después de tantas fatigas y penalidades, tener al lado de vuestra Santa Patrona un día feliz.

      Nos ha llegados noticias, por parte de algunos repatriados que los 38 del pueblo de Moguer y los 19 de Bonares, acompañados por sus respectivos párrocos familiares y amigos se han comprometido a participar en dicha romería.

   Al mismo tiempo, aprovechamos darle las gracias al corresponsal del diario "El Porvenir" en Huelva, el querer insertar nuestra nota de reclamaciones como hemos hechos en días anteriores, en diferentes medios periodísticos, que es el siguiente:

       Los repatriados de Huelva, y en su nombre, la Comisión, invita a sus compañeros de provincia que se unan para protestar de artículo segundo de la R.O. dada para el pago de la soldada en e 16 de Marzo del presente año, en que se designa el abono de cinco pesetas por cada mes que contare en campaña, como pago definitivo en sus liquidaciones; pues el que ha sabido sufrir los tormentos de un clima contrario a su salud, el hambre, la miseria, y llevando la muerte por do quier, no debe aceptar una limosna que lleva la usura centuplicada.
     Los que hemos sabido pelear en defensa de la patria, también debemos defendernos de un acto que nos perjudica, como el querer mermar los derechos ganado con nuestra sangre, y por eso nos  agrupamos  a  todos los que trabajan por nuestras justas y razonadas reclamaciones.
   Unámonos como un solo hombre hasta conseguir lo que nos pertenece, ya que actualmente somos más de 1.330 repatriados y esperamos las resoluciones de arriba; en tanto enviemos un saludo a todos los que apoyan nuestras quejas.

La comisión de los repatriados.

José García Díaz.





 


jueves, 29 de octubre de 2015

Los repatriados de Ultramar.



          De la guerra de Cuba y Filipina,  contra los invasores norteamericano lo más destacado sin duda fue la penosa y triste situación, de la repatriación de los pobres soldados derrotados, heridos o tocados por esas enfermedades tropicales, además de la anemia, la malaria y la disentería que tanto estrago le causaron, mucho más que las balas y metrallas enemigas.

      Estos jóvenes después del penoso servicio militar, en una jungla desconocida para ellos, semianafalbetos, la mayoría jornaleros del campo, que fueron despedidos en los puertos con bandas de música y fuertes aplauso, vuelven destrozados moralmente sin ilusión, sin porvenir ninguno. Tan solo por no tener las 1.500 pesetas, que costaba pagar la redención para librarse de ese maldito todo por la Patria, estando solo reservado para los jóvenes pudientes y ricos de los pueblos y ciudades. 


                                                                     Niebla. Huelva
        El gobierno autorizo al capitán general de Cuba, pleno poderes para contratar todos los navíos de la compañía naviera La Trasatlántica, como así con la consignataria de buques franceses e italianos.

             Diario "La Provincia" del día 28 de Septiembre de 1898.

            En la sesión de ayer, se acordó la Comisión provincial a poner a disposición de los repatriados que lleguen a Huelva heridos o enfermos, 80 camas que ha mandado adquirir; estas serán colocadas en la casa adjunta a la Huerta de la Merced, y nuevos salones que se habilitarán en el Hospital.

   Los soldados repatriados enfermos que desembarquen en la región Andaluza, serán destinado a Huelva y Sevilla los que desembarquen en Cádiz.  

   Hemos tenido noticias del amigo de nuestro periódico el ayamontino   don José Feu Martín, condestable de la armada, ha regresado de los Estados Unidos, donde estuvo prisionero. A bordo del “Colón” asistió a la batalla en la que fue hundida la escuadra  de Cervera, y cuando encalló el barco mando el comandante el Sr. Díaz Moreu que salvara a nado el que pudiera, se arrojo con otros al mar en el estuvo tres horas, hasta que fue recogido por un bote yanqui.

          Con fecha del 24 de Octubre, en el Boletín Oficial, comenta lo Siguiente: La zona de Huelva y provincia, dará los días 1º y 5 del próximo Noviembre 654 reclutas para el Regimiento de León numero. 38 y 200 reclutas para el África número 2 de Infantería

       Con el mismo parte oficial para el día 25 deben ir de esta Zona a Caballería: 141 hombres a Lanceros de la Reina número .2; 115 a Lenceros de Villaviciosa número.6, y 31 al primer depósito de caballos sementales, y a Artillería; 70 al regimiento de sitio; 19 al  tercer regimiento de Artillería de Montaña, y 45 para el tercer batallón de plaza.

    Se añade al mismo boletín, que el día 21 del próximo mes de Noviembre y dos de su tarde, tendrá lugar en el Gobierno civil la subasta para la conducción de la correspondencia pública, a caballo o en carruaje de cuatro ruedas, desde San Juan del Puerto a Moguer los pliegos de condiciones y vice-versa, bajo el tipo anual de 500 pesetas, cuyo pliego de condiciones esta de manifiesto en la Secretaría del citado Gobierno, pudiendo presentarse en la misma y Alcaldías de San Juan y Moguer los pliegos de la subasta duraran hasta el día 10 del propio Noviembre, a las cinco de su tarde.
              Del periódico “El Liberal” del 28 de Octubre.
       De nuestro corresponsal en Huelva: La Diputación provincial se había propuesto con organizar un hospital militar para los repatriados, que conformen están llegando del puerto de Cádiz, hospital que debiera ser capaz para 200 camas cuando menos, utilizar varios salones del antiguo convento de la Merced, hoy propiedad de la Excms. Corporación y donde actualmente están instalados sus oficinas y el hospital provincial; más como esto no bastara tenía el proyecto de alquilar una casa inmediata; y como aún todo eso no fuera suficiente se proponía en caso necesario  ocupar la iglesia de dicho convento, por lo cual se pidió respetuosamente autorización al señor Arzobispo, el cual contestó diciendo que tenía que estudiar el asunto, pero mientras lo estudiaba el capitán general ofició rechazando dicha iglesia para semejante uso.

    Esta noticia fue recogida también por el diario satírico sevillano “El Baluarte” con el siguiente título, de la mano del famoso periodista apodado el “Carrasquilla”.
       ¡ Con la Iglesia hemos topado Sancho!. Carrasquilla la critica por la falta de colaboración de los problemas sociales, el no haber contribuido con sus bienes a los gastos de la guerra, limitándose solo a sermones sobre el honor y el apoyo de Dios a la causa de la justicia. El poema que ponemos siguiente, hace referencia a las indulgencias plenarias concedidas por el Papa a los españoles.

                  Los soldaditos de Cuba

                 Hace un año que no cobran,

                En cambio los arzobispo


                Alhajas y oro le sobran.
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  Del diario "La Gazeta :"
    El soldado José Alonzo Márques, falleció en Filipinas, en combate contra los enemigos siendo natural de Huelva. Otro soldado murió en la travesía del navío "Monserrat" de anemia. llamado Lázaro Susini natural de Ayamonte.
        Con fecha de hoy, se preparan para su traslado del Regimiento Segorbe destinado en esta ciudad.


   El último correo de las Islas de Filipinas llegado a Barcelona, ha desembarcado el médico señor Escalona, gran de conocido de esta ciudad; además los soldados siguientes: Juaquín Riquel Carrión de Valverde del Camino; Rafael de la Torre y Mora de Aracena; Antonio Toscano García de esta capital.
     Además el Gobierno ha dirigido nuevas peticiones al embajador de Francia, para que los yanquis gestiones con los tagalos la libertad de los soldados españoles. Puesto que el general filipino Aguinaldo se niega a liberal los prisioneros, mientras esté en el gobierno el señor Palovieja.
      La guerra de Ultramar junto con los problemas diarios, sobre todo la agricultura que por motivo de fallar las cosechas, produjo un elevado precio de los alimentos, abrieron las puertas a lo que sería el nuevo regionalismo.
    También hay que resaltar la lucidez y premonición del periodista R. G. que con el titulo de: "la Diplomacia Española" en el diario "La Provincia" de Enero de 1898, comentando lo siguiente:


      La postura del gobierno norteamericano en esta guerra es el económico, como para arrebatar las Antillas a los españoles. Se quedarían convertida en una potencia mundial, que intentaría de establecer su poder en todo el continente americano, dañando de paso a  los intereses europeos y modificando el equilibrio mundial.


José García Díaz.


La ciudad de Ceuta y el Hacho.

                                  Ceuta a 20 de Nobiembre de 1898

               Mucho hemos perdido en nuestra malograda contienda con los yanquis; pero, aun siendo grande y siempre llorando el quebranto que ha sufrido la integridad nacional, todavía queda algo, cuya pérdida sería tanto o más sensible que la de Cuba, que la de Puerto Rico, que la del Archipiélago Magallánico.
              Ya lo dijo el inmortal Cisneros en esta elocuente frase: Nuestro porvenir está en África."
              Situada  ésta en el extremo de una lengua de tierra que avanza hacia el centro del Estrecho, es la verdadera llave del Mediterráneo.
             La importancia de esta plaza marítima fue ya reconocida por los árabes, allá por  el siglo VIII, en que. por la traición de un conde godo, pasó a dominio de los infieles.

           Sin la plaza de plaza de Ceuta, jamás los musulmanes hubieran invadido la Península. En ésta organizaban sus expediciones para ir a guerrear con los cristianos. Tumba fue de un sultán, cuna de otros posteriores; los  magnates la elegían como punto delicioso para pasar su existencia.
           La consideraban como una joya, por lo cual, las obras de defensa y fortificación adelantaban tanto que la hicieron inexpugnable. Así lo justifica la magnífica fortaleza del monte Hacho, cuya muralla, altísima por su considerable perímetro es una obra colosal.

         Tras  los árabes vienen los portugueses, que consideran, como aquéllos, la alta importancia militar y marítima de Ceuta, los cuales continuaron las defensas con arreglo a los últimos inventos conocidos, y de aquel trabajo gigantesco nos dejan a los españoles como recuerdo la muralla real y el foso navegable, dos obras evidentemente colosales.
         Triste era el estado en que se hallaba Ceuta hasta hace 18 años, que a instancias de militares de arraigado sentimiento patrio, se han hecho algunos adelantos en la defensa de la plaza.
          Desde dicho tiempo se han construido bastantes baterías, y  en ellas se han emplazado cañones de distintos calibres. Con motivo de nuestra lucha con los yanquis, antes el temor de que vinieran a atacarla, pues parecía ser que también entraba la posesión de ésta en sus planes, las defensas han recibido un vigoroso impulso.
          Sin embargo, considerando el monstruoso poder naval de nuestros falsos amigos, los sajones, a juicio de personas muy competentes en fortificaciones y defensas, la plaza de Ceuta necesita todavía más artillados con cañones de los más potentes.
      El hacho, por ejemplo, gracias al celo y actividad del que actualmente desempeña el cargo de gobernador en dicha fortaleza, a experimentado notables mejoras.
        Anchas y suaves carreteras la cruzan por todas las partes; han desaparecidos los basureros que antes se notaban en los sitios más públicos; causa del aire mefítico que se respiraba; ha hecho cuantos arreglos caben dentro de sus facultades, hasta el extremo de que aquel que hace cuatro años saliera de esta fortaleza y hoy volviera a ella, la encontraría grandemente desconocida.
         Una sección de penados a sus órdenes son los que llevan a cabo las obras que constantemente se realizan en este castillo.
         Los edificios todos han sido reformados, se han montado tres estaciones telefónicas; una que está a cargo del cuerpo de Artillería, y comunica con casi todas las baterías de la plaza; otra la del Observatorio del Vigía, y, por último, la del señor gobernador, que comunica directamente con la Comandancia general.
                                  


   El cuerpo de Ingenieros ,comprendiendo la utilidad de la paloma mensajeras en caso de un asedio, está levantando sobre las ruinas de un antiquísimo edificio  un vasto palomar, en el cual, una  vez terminado, podrán albergarse centenares de dicha aves. En la actualidad hay 45 palomas de casta belga.
      Dícese que el mismo cuerpo, que tantas pruebas está dando de patriotismo en esta plaza, trata de instalar en el Hacho un potentísimo foco eléctrico que radia hasta Gibraltar y Tarifa.


      El artillado no ha sufrido variación. La causa de esto lo ignoramos, conformándonos con asegurar que, si la plaza de Ceuta, justamente con Algeciras y Tarifa, sería la verdadera llave del Estrecho, el Hacho potentemente artillado sería un baluarte inexpugnable que impediría toda entrada en la ciudad o la permanencia del enemigo en ella, si lograse hollar con sus plantas este hermoso suelo.
     Bastante henos perdido en esta triste y siniestra jornada.
     Sigan, pues, con toda actividad las obras de fortificación y defensa de Ceuta, que en ella, como dejo dicho, repitiendo la frase del inmortal Cisneros, "está nuestro porvenir.

                                                                   Emeterio Arraís.
  José García Díaz.
     

lunes, 26 de octubre de 2015

El barbero de Rociana.


                                 El   barbero de Rociana.

                           Los cuentos de nuestros abuelos.

            Había empezado la vendimia; las hermosas y bien cultivadas llanuras del condado de Niebla estaban muy animadas. Numerosos grupos de gente alegre y satisfecha, cantando, riendo, bromeando, se ocupaban en recolectar el precioso fruto que produce el transparente y dorado líquido tan estimado, porque da alegría al alma y salud al cuerpo… si le conviene.

          Por la carretera de Sevilla caminaba un joven, que por su traje y por el característico canuto de hoja de lata que pendiente de ancha cinta de seda, llevaba al cuello, demostraba bien a las claras que era un soldado licenciado que, después de forzada ausencia, volvía regocijado al pueblo de su naturaleza, al seno de su familia y tal vez a los brazos de la que de la que debía ser su mujer.

        Cerca de la Palma del Condado, abandonó la carretera y tomó el camino que, a través de viñedo y olivares, conduce al pueblo de Rociana; el joven, que visiblemente mostraba estar rendido por el cansancio, sin duda efecto de larga caminata, y que hasta aquel momento marchaba con cierta lentitud, apenas se vio el camino que directamente y en poco tiempo debía de conducirle al paraje donde existía todo lo que amaba, pareció no sentir ya la fatiga del viaje, y tirando la gorra por lo alto y gritando y cantando alegremente, continuó su camino a prisa como si temiera llegar tarde al pueblo.

       Ya cerca de él se encontró algunos vendimiadores conocidos y amigos que se retiraban del trabajo; inmediatamente lo reconocieron, y después de los abrazos, apretones de manos y otras muestras de afecto propias de la situación, continuaron el camino rodeando al recién venido, haciéndole millares de preguntas acerca de los incidentes y trabajos del servicio militar, de los países que había recorrido, poblaciones que había visto, y otra porción de cosas más, contestando a la infinitas que hacía el militar, deseoso de saber todo cuanto había ocurrido en el pueblo y en su familia durante larga ausencia.

         Todo había ido perfectamente; sus padres y demás parientes gozaban de perfecta salud, y su novia, que también la disfrutaba buena, le había guardado fidelidad y consecuencia, pero como hay dichas completas, una desagradable noticia vino a perturbar la que en estos momentos disfrutaba el recién llegado. Le dijeron que Antoñito el Miserias, su maestro Miserias, el único barbero que a la fecha existía en Rociana, estaba moribundo!...

                                                           II

         No vayan a creer nuestros lectores que Antoñitos Miserias es el barbero a que nuestro epígrafe se refiere. No, señores; porque si lo fuera no íbamos a presentarlo a ustedes a la hora de su muerte; pero como de ella arranca nuestra relación, creemos que no estará de más decir algo acerca de este personaje, aunque no sea más que por la importancia que tuvo entre sus contemporáneos y vecinos.


         
        De tal modo Antoñito Miserias no es el barbero de nuestro epígrafe, si no era ni siquiera de Rociana; había nacido en Niebla, y  en aquella vetusta ciudad había pasado la mayor parte de su vida hasta que la constante decadencia de la vieja Elepla le había obligado a emigrar buscando trabajo y sociedad harmónica con su expansivo y alegre carácter en el vecino pueblo de Rociana.


         Cuando nosotros conocimos a Antoñito Miserias, no era ni sombra de de lo que había sido, pues según decían sus convecinos, era más viejo que el palmar de Niebla; ya no veía, ni tenía pulso, pero no lo necesitaba para ejercer su oficio, porque, según se decían también sus convecinos, “afeitaba de memoria”.


          No tenía familia; vivía solo, sin más compañía que la de un perro de aguas, a quien llamaban “Hambre”. En los buenos tiempos de su amo el perro andaba siempre muy lavado, bien trasquilado, mejor peinado y hasta perfumado, y hacía mil travesuras y otras tantas miles monerías, pero en la época a que nosotros nos referimos andaba sucio, con las lanas largas y enmarañadas, mal humorado y hambriento. Como decían los chuscos del pueblo que su amo no lo mantenía más que con las piltrafas que arrancaba a sus parroquianos al afeitarlos.


             Cuando querían hacer rabiar a Antoñito Miserias por oírle le llamaban el “afrancesado” y le decían que fue barbero de cámara del general francés mientras ocupó a Niebla (1810-1812). Entonces Antoñito Miserias se exaltaba. Su patriotismo no le permitía oír con calma lo que el calificaba de calumnias y barbaridades; decía que si el general hubiera puesto su cabeza entre sus manos, le hubiera cortado la nuez aunque lo hubieran fusilado enseguida.


          Contaba muchas cosas de la ocupación de Niebla por los franceses; decía que a pesar de sus pocos años y por razón misma de la poca edad, que no le hacía sospechoso, había sido espía de las tropas del general don Francisco de Copons y Navia, nombrado comandante general de Niebla y su condado en Abril de 1810, cargo que desempeñó con suerte varias hasta mediado de Agosto de 1812. A esto una vez le dijo un chusco que por eso Copons no había podido sostenerse en Niebla, ni siquiera en la parte montañosa del territorio encomendado a su defensa, habiéndose visto obligado no una vez sola a internarse en Portugal, porque Antoñito Miserias, fingiéndose espías de los españoles, lo había sido de los franceses, a quienes los había entregado.


           Al oír esto perdió la cabeza, y cogiendo una navaja salió corriendo detrás del chusco, que era vecino de Bonares, y nos dejaron de correr uno tras otro hasta dicho pueblo, no creyéndose seguro el vecino hasta que se vio encerrado en su propia casa.


        Algunas veces solías referir con muchos pormenores y acento de indignación las escenas de la evacuación de Niebla por los franceses a mediados de Agosto del año 12; el terror de la ciudad saqueada e incendiada, y el momento de pánico cuando se oyó la horrorosa explosión que voló el Alcázar…..


            Antoñito Miserias se estableció en Rociana, y aunque ya viejo cuando yo lo conocí, lo pasaba tal cual; es verdad que le ayudaba mucho en su trabajo el joven a quien hemos visto regresar del servicio militar con su licencia; pero desde que éste tuvo que ausentarse del pueblo por haber caído soldado, la suerte del Miserias fue de mal en peor. Esto para el fue un desastre completo, y desde entonces vivió languideciendo hasta que, harto de hambre, como el decía, cayó para no levantarse, prolongando únicamente algunos días su vida merced a la compasión de alguno vecinos.


                                                              III
       
             EL aprendiz de Antoñito Miserias llegó todavía a tiempo de recoger el último suspiro de su maestro y los últimos restos de la barbería
    Con algunos ahorrillos que tría del servicio hizo al muerto un modesto entierro, y empleó el resto en arreglar la barbería y en casarse.
     El aprendiz de Miserias había estado en Sevilla y en Madrid de guarnición, algunas temporadas rebajado de servicio y trabajando en alguna peluquería, perfeccionándose en su arte, según decía, y entonces había soñado asombrar a sus vecinos montado en su pueblo una peluquería parecida a las de aquellas capital, pero ni Rociana podía sostener aquel lujo, ni sus pequeño ahorros daban para costearlo; pero, como el decía lo principal era el trabajo; los accesorios lo de menos, Unas manos ligeras, que hiciesen correr una navaja sobre el cutis sin dejarle sentir rapidez, aseo, agrado y buen gusto; he aquí todo.
         Y el establecimiento de Miserias, triste, silencioso, desaseado, envejecido, imagen de su amo caduco, abatido y decrépito se cerró y a las tres semanas se abrió el de Lamparilla, pintado, bien oliente, alegre y ordenado gusto. Ya se echaba de ver allí en muchos pormenores la dirección de una mujer de pocos años, alegre, risueña y primorosa como son por lo general las jóvenes del condado y como era  María del Rocío, recién casada con el joven “Fígaro” rocianero.
         Nada de lujo exóticos; todo muy natural, sencillo y a gusto del país, pero todo muy primoroso.  Sobre la puerta, a guisa de muestra, una vacía de azofar reluciente como el oro; a la calle puerta de cristales con discreto visillos, porque hay parroquianos que cuando se afeitan no les gusta que de la calle les vean la grotesca figura que hacen jabonados, o a medio rasurar. La mugrienta banqueta y los cojos sillones que al decir los chucos del pueblo eran criadero de chinches, habían desaparecidos, es decir eran los mismos, pero cepillados, forrados y barnizados de nuevo; parecían otros.
             Vacías, ajofaina y jaboneras de loza fina de la Cartuja, paños limpios, navajas bien vaciadas,  que cortaban un cabello en el aire, brochas y cepillos nuevos, peines y batidores que parecían de carey, aunque eran de sustancia conocida en el comercio  por “corno bobis”; paños blancos, no diremos como la nieve, porque en el Condado de Niebla no se conoce lo que es esto, pero si diremos como las  paredes blanqueadas todas las semanas con cal de Niebla o de Ayamonte, y algunas macetas con flores naturales

        La guitarra, aquella célebre guitarra con que Antoñito Miseria--- cuando todavía no era Miseria—diera serenata en la Palma del Condado y en la noche de San José de 1820 al mismísimo don Rafael del Riego, que procedente de Valverde del Camino, o mejor dicho, de Gil Márquez, donde abandonado de los suyos, estaba escondido esperando la ocasión de entrar en Portugal cuando recibió la noticia  de que el movimiento por el iniciado en Cabeza de San Juan había triunfado, aquella guitarra famosa que había hecho bailar a todas las mozas del Condado a ya  por los años anteriores a la primera guerra civil, aquella guitarra, en fin, de la cual jamás quiso desprenderse su dueño ni aun en los mayores apuros, y que de seguro hacía quince años o más estaba en silencio, muda, aburrida, como su amo, colgada de un clavo y polvorienta, volvió a resonar alegre bajo las bovedillas de la restaurada barbería, heridas sus cuerpos con gran habilidad por los ágiles dedos del sucesor de Antoñito Miserias.

       Los jilgueros y los verdones, que habían desaparecido todos los años, hacían muerto o vendidos, volvieron a ser con sus revoloteos y picoteros cantos de alegría del establecimiento.

         A los pocos meses vino a aumentar la colección ornitológica barberil una codorniz que daba siete golpes y repique.

          La apertura de la barbería de Plácido Lamparilla fue un acontecimiento en Rociana. No se habló de otra cosa durante toda aquella semana, y los rocianeros, que por falta de depilatorio adecuado a los adelantos de la civilización y a los progresos del arte contemporáneo, ya se habían acostumbrado a afeitarse solos o se dejaban la barba como corrida y las melenas como si fueran poetas románticos del año 40, acudieron solícitos a entregar sus cabezas entre las peritas manos del inteligente Plácido.

           Qué transformación se verificó en el pueblo! A los rocianeros mayores de edad parece que les habían quitado diez años de encima!

                                                         IV

        Desde que se abrió la barbería, no faltaron parroquianos, y a medida que pasaba el tiempo aumentaba el concurso. Aquello era una maravilla. Sobre todo había días en que Plácido no tenía manos para trabajar, y cuando llegaba la noche estaba rendido.

         Uno de estos días, varios meses después de haberse establecido, era un sábado en que había trabajado desde la salida del sol, empezando por los que se iban de madrugada al campo, hasta después del anochecido, concluyendo por los que se proponían ir el domingo siguiente a la misa del alba ya rasurado y acicalados, su mujer le dijo al acostarse:

         --- Plácido, estas rendido, tú trabajas demasiados.

         ----Sí; pero como esto no sucede todos los días, se puede sobrellevar.

         ----¿Por qué no busca un dependiente que te ayude


 

----Algunas veces he pensado en eso; pero no porque el trabajo sea mucho para mí, sino  porque me disgustas tener que hacer esperar en ciertas ocasiones demasiado a los parroquianos. Cuando estoy en la tienda, no tanto, porque mientras afeito a uno entretengo a los demás refiriéndoles aventuras, cuentos, enredos chascarrillos, exageraciones y mentiras. Yo se además la conversación que debo sacar a cada cual, y cuando veo juntos a individuos de opiniones opuestas ya procuro sacar conversaciones que los enzarcen, y así ellos solos se entretienen disputando y el tiempo que nos les parece largo; pero lo que a mí me fatiga es cuando tengo que dejar la tienda sola para ir a la casa de esos parroquianos que se afeitan en su domicilio. Pagan bien, si tal, y como tú comprenderás no conviene dejarlos, pero me disgusta dejar solo el establecimiento, sobre todo a ciertas horas y en ciertos días en que infaliblemente han de venir parroquianos.

          ----Por eso también, si, tienes razón; muchas veces he pensado que era conveniente que te procurases un oficial, tanto por no dejar la casa sola cuando tienes que ausentarte, cuanto porque no te des tan malos ratos como a veces tiene que darte, y, la verdad, si no te dije hasta ahora nada es porque no me atrevía, porque echarse encima la obligación de un sueldo, aunque sea corto, sin saber lo que esto podría dar de sí y con “aquel” de tu maestro que  no ganaba ni para comer..Ya ves…

        ----Eso no equivale, porque el pobre de mi maestro no podía ya trabajar, mientras que yo puedo trabajar ligero y bien.

       -----Si, y luego tienes ángel para atraerte la gente; pero con todo, no ver la cosa clara!...

        ……Mira; de todas maneras un oficial no nos conviene, porque sobre costarnos mucho, si cogía la tierra y caía en gracia, podía darle la idea de establecerse, y eso es lo que debemos de evitar cuanto podamos. Lo que nos convendría sería un aprendiz, muchacho todavía, pero ya grandecito, a quien enseñaría el oficio y haríamos a nuestras mañas; lo tendríamos en casa, y por la comida y alguna cosita más estaríamos aviados. Ya ves, esto no podría ofrecernos muchos gastos, porque donde pasa tres pasan dos, te diría que tenías  mucha razón; de todas maneras aplaudo tu proyecto, aunque haya que aumentar una ración, y algo se aumentará también mi trabajo (que yo doy por muy bien empleado, porque lo que yo quiero es que entre los dos partamos la carga y no la llaves tú solo, hijo mío;) de todas maneras algo se economiza, y sobre todo, y esto es lo principal, no corremos el riesgo que con el otro plan, o por lo menos lo alejamos por mucho tiempo.

                                                               V

    Desde el día siguiente  a aquel en que tuvieron los dos esposos la conversación que dejamos transcrita en el artículo anterior, empezaron a practicar gestiones para encontrar el dependiente deseado, empresa que no era fácil, pues como no tenían una extrema necesidad de él, no se precipitaban y esperaban con calma encontrar uno que llenara cumplidamente sus deseos.

      Unas veces porque tenía el candidato ya demasiado edad; otras veces porque era todavía muy niño; ahora porque parecía parado y torpe, y lo que se quería para aquel oficio era viveza; ahora porque parecía antipático; “hijo, decía la maestra a su marido, ¡qué cara de pocos amigos! Con esa jeta y ese gesto se echa a la gente a la calle en lugar de atraerla;” otra vez porque tenía trazas de ser comilón; “quita, quita!, decía la maestra, no me hables de ese aprendiz! ¿No ves que estomago y que barriga? ¿No ves todo el que gordo? ¡Si parece está hecho para fraile jerónimo.”


       Hay que advertir que a la maestra le daba horror la idea de que el aprendiz buscado pudiera comer desaforadamente; lo primero por el gasto, y lo segundo porque no comprendía ella que una persona que comiera mucho pudiera ser fina, viva y lista, porque el mucho comer, según ella decía, embotaba los sentidos.

           Por fin, después de mucho buscar, apareció el fénix de los aprendices de barbero! Era un muchacho de doce años, pero que aparentaba  quince, porque era muy espigado, pero delgado, finito, un poco pálido, vivo y de carácter alegre. Además  tenía una hermosa cabellera castaña, que bien cortada y bien peinada, sería un anuncio constante. Sabía ya algo, porque había estado varios meses de aprendiz en una peluquería de Moguer, y no tenía familia, circunstancia que gustaba mucho a la maestra, pues que la familia siempre tira y distrae; si es pobre quiere anticipos y favores; si no lo distrae con visitas y se lleva el muchacho a las fiestas, y un aprendiz criado así con holguras y mimado toma hábitos de independencia y de vagancia y no adquieren condiciones de obediencia y sumisión. El muchacho, en aquellas circunstancias, estaba sin colocación, con su padre, única familia que tenía, pasando necesidad y desando colocarse; de manera que a todo se avino, y sin discutir ni regatear aceptó a ojo cerrado y dando gracia a Dios, la proposición, y se instaló en casa de Plácido con el título de primer aprendiz y futuro oficial de la barbería de éste montada al estilo de Madrid.

                                                        VI

         A los pocos días de haberse establecido el aprendiz en casa de Plácido, dijo a éste su mujer;

    ------Oye, sabes que el aprendiz parece una señorita, pero come como un segador? Qué, como uno! Como una cuadrilla Hijo, qué dientes tiene! Estoy asustada!

    -----Bueno, mujer, no te asustes por tan poco. No ves que ese muchacho estaba sin colocación y habrá pasado el pobre algunas necesidades! Estos primeros días, ya verás como entra en caja---o como diría el maestro de escuela—en normalidad y come como cualquiera.

    ------ Dios lo quiera, hijo, porque si sigue así nos va a comer por los pies.

           Pasaron tres semanas; el aprendiz seguía comiendo lo mismo y la mujer asustada, no pudo menos de decir a su marido:

       ----Plácido, el aprendiz sigue comiendo como un zaratán; esto no puede seguir así!

        ----Bah! Mujer, no haga caso. No ves que ese chiquillo está creciendo? Se está desarrollando y tienes que comer, sobre todo en este tiempo de primavera, época de desarrollo, y sobre todo con este fresquito; pero deja tú que llegues el verano, que venga los calores, y ya verás como con un racimo de uvas y un bollo tiene para el día.

    ----Si; pero después volverá el fresco y con él este desordenado apetito.

     -----Ya para entonces se habrá acostumbrado a comer con moderación. Tú verás, en cuanto entre el calor no te va a costar su manutención ni seis cuartos al día.

    -----No me fio; este muchacho tiene canina. Y es el caso que no sé donde mete lo que come, que no le luce; ahí lo tienes; estas delgaducho como cuando vino; parece que come excomuniones.

   -----Tú verás; en cuanto llegue el verano va a comer menos y se le va a lucir más: porque ahora está dando un estirón grande.

   -----dios te oiga, hijo, porque si sigue así que vaya buscando colocación en un bodegón, o en otra parte así, porque solo en ella podrán tenerlo y mantenerlo.



 

                                                      VII


        Algún tiempo después de esta conversación llegó del servicio un compañero y amigo de Plácido. Habían sido camaradas mucho tiempo y se profesaban una franca y leal amistad. Plácido quiso obsequiarle con arreglo a su nueva posición y lo convidó a comer. Se llevó a casa un conejo como un borrego, y dispuso que su mujer lo guisara con una cuarta de arroz; encargó también a su mujer que estuviera a la mira por si pasaba pescado de Huelva comprara un rancho, porque  en el servicio militar no se comía pescado y a su amigo le gustaba mucho; mandó al aprendiz, que en los casos de apuro servía para todo, que fuera por una bota de aquel excelente vinillo que Rociana cría y exporta para Jerez. En una palabra, dispuso una comida abundante y buena. Pero precisamente el mismo día y pocas horas antes del banquete, un amigo de los dos, algo ricacho, dueño de una media bodega, y con quien no con venía a Plácido indisponerse, tuvo la exigencia de que fueran a ellas, donde tenía dispuesta una caldereta para varios amigos, que regarían con el mejor vinillo que tenía, y habría también una mijita de guitarra y su poquito de cante flamenco, porque la caldereta se daba en honor de una cantaora moguereña y de un cantaor sevillano, es decir, sevillano según él decía, porque vivía y cantaba en Sevilla; pero Plácido aseguraba que no era más que de Gilbraleón.



 

          El barbero de Rociana no tenía fama de cantaor, ni era su oficio, como sabemos; pero tocaba un poquito por lo jondo, y aseguraban loe que presumían de inteligentes, que tenía mucho estilo. Era de los que presumían de inteligentes, que tenía mucho estilo. Era de los que sabían remitir una nota y sostenerla, prolongarla, subirla del pecho a la cabeza, y bajarla de la cabeza a la laringe, llevarla de la laringe a las fosas nasales y volverla de aquí al pecho y adelgazarla y volverla dar volumen, estirarla, traerla y llevarla por espacio de un cuarto de hora con admiración y aplauso de los inteligentes y aficionados.


          Cuando iban al pueblo cantaores de profesión y de fama no era cosa de perder la ocasión de dejar de exhibir lo que había en materia de arte indígena, local, verdaderamente rocianero, y Plácido, por patriotismo, no pudo eximirse de asistir a la juerga con su guitarra y su compañero.


   -----Hija, dijo a su mujer, es un compromiso inevitable, ya ves que no puedo faltar a…

   ------Sí, sí, eso bien lo conozco yo, pero ¿qué quieres? Por eso no he dejado de sentir que tú y tu compañero no comáis en casa. ¡Con una comida ya dispuesta tan rica y tan abundante!..



     ------ ¡Qué vamos a hacer!... también yo lo siento; pero después de todo no hay nada perdido. Comed vosotros, tú y el aprendiz, y lo que sobre guardarla; ya tenemos hecho gasto para mañana. No hay nada perdido.

             Fuese Placido a su juerga y la mujer se dijo:

       ----Esos no se come en casa, yo no tengo gana de comer, estoy indispuesta… pues entonces voy a probar a este angelito de aprendiz, que al paso que va, dejaré tamañito a Cortés, el latero de Sevilla, que dicen que come siempre….. Si le voy a poner toda la comida por delante, y voy a dejarlo solo para que no tenga cortedad y se despache a su gusto; a ver donde llega el pobrecito animal.

       Y dicho y hecho. Apena llegó la hora puso en la mesa la cazuela con el conejo y su cuarta de arroz, el pescado frito y en blanco, casi medio queso portugués, una hogaza y la bota de vino, y dijo al aprendiz:

     ----Esos no come en casa, ni yo  tampoco, porque no tengo ganas; de manera que come tu solito y despáchate a tus anchas. Yo voy a casa de mi madre y no volveré hasta que mi gente se acueste, porque sabe Dios a qué hora vendrá el maestro, pues estas juergas se saben cuando empiezan, pero no cuando concluyen. Con que come, con tranquilidad y hártate.

           En efecto, cuando el aprendiz se vio solito ante aquella abundante comida, echó una plácida mirada sobre ella, sonrió tranquilamente, se frotó las manos  con ademán satisfecho, se quitó un botón  de la pretina y empezó su grave ocupación.

            A las diez de la noche, cuando la maestra regresó todavía lo encontró aplicado a tan grata tarea; pero es verdad que ya estaba ya concluyendo, como que no le quedaban más que las últimas raspas de queso y algunas migajas de pan.

       La maestra, cuando contempló este espectáculo, no dijo una palabra, sin duda porque; no pudo; se llevó las manos a la cabeza y se dejó caer en un asiento. Creo yo que no se desmayó porque no estaba allí su marido; pero éste llegó al poco rato y entonces pudo exclamar:

   ----Mira, Plácido, mira por tu salud.

   -----Mujer, ya miro, dijo Plácido creyendo que su mujer le reconvenía porque venía tarde y tal vez con alguna cañas demás, ya miro… y por eso no trasnocho, por eso no bebo. Mira tú, ahora queda la huelga, en lo mejor….

  ------- ¡Yo no hablo de eso! Exclamó sofocada la mujer.

   -------Pues di claro de que hablas.

   --------Pero hombre! ¿No ves esto? Fíjate en ello decía la mujer profundamente conmovida. Yo no comí en casa; no estaba buena y me fui a casa de mi madre.


 
          --------Vaya, vaya,-- contestó el barbero, que venía un poco alegrito, aunque lo disimulaba mucho,---he visto ayer tarde a la comadre, y me ha dicho que esos mareos, ese desgano y esa vascas que te dan, es que se trata de un Placidito con la bacía y todo debajo del brazo y la navaja en la mano.

  …….Déjame de los dicharachos de la comadre y de tus bromas, que no estoy en estos momentos para ellas, y escúchame lo que te digo.

------Habla, habla, ya te escucho.

------Antes de irme a mi casa puse el aprendiz la mesa y en ella toda la comida que teníamos preparada para los cuatros; esto pasada la seis; a las diez vuelvo y me encuentro todavía al aprendiz sentado en la mesa dando fin y remate a cuanto le puse delante.

-----Qué barbaridad!. ¿Dónde vas tú a ir a estercolar?...pero de veras se ha comido todo?

----Te digo que no ha dejado más que las espinas del pescado y los huesos del conejo, y esto bien limpios; por lo demás ni las cortezas del queso ni migajas de pan; yo no sé donde ha podido meter tanto; pero chiquillo, ¿noves que vas a reventar?

----Pues esto no es nada contestó el aprendiz, sonriendo y bajando modestamente la vista, esto no es nada, deje usted que venga las calores y entonces ya verá usted comer.

---Dio la maestra un salto de su asiento, exclamando espantada:

---Pero chiquillo! ¿Todavía más?

---Si esto no es nada, contestó el aprendiz sonriendo y dándose palmaditas en el abdomen.

------¡Pues hijo! Repuso asustado el maestro, desde mañana busca colocación, a ver si la encuentras en alguna panadería, porque nosotros no podemos mantenerte.

 

Del pequeño librito de:

 De los cuentos y leyendas del Condado de Huelva. Editado en Huelva en Enero de 1898 por Ignacio Olmedo.

José García Díaz.