domingo, 6 de noviembre de 2016

Niebla desde la "Casa del Pino"

                                                                 
Foto; Jose Garcia Bellido 1920


          El Domingo 18 de Abril de 1920, fue todo una fiesta en la cercana villa de Niebla teniendo por motivo la inauguración de una nueva central eléctrica, que ha instalado el industrial de la Palma del Condado, don Scío Moreno.
        Las autoridades locales, presididas por el señor don Cristóbal Barrera, que tan buenamente ha cooperado en la instalación de este servicio, que engrandecerá la vida industrial de la provincia, habiendo participado en la construcción de la misma, el perito electricista, don Luís Moreno, valiéndose de un motor y dinamo alemana de una gran potencia y una luz clarísima se trasladaron a la central eléctrica seguidas del pueblo en masas, a los alegres repiques de campanas y entusiastas acordes de la conocida banda de música de Bonares.
     Enseguida, nuestro digno párroco don Cristóbal Jurado,  auxiliado por un diácono y un seminarista, procedió a la solemne bendición de la fábrica, a la que se le puso el nombre de Nuestra Señora del Pino, por ser ésta la patrona del pueblo.
  En el momento de la bendición de fueron solemnísima, entonándose la Marcha real cuando el párroco, llevando en sus manos la cruz parroquial de bruñida plata, hizo la señal de la cruz sobre los motores mientras los músicos recibían una fuerte obación.
     Con motivo de este festival, la plaza mayor del pueblo, llamada de Alfonso XIII, lucía aquella noche esplendorosa iluminación eléctrica, sirviéndose luego en la casa consistorial un refresco a las autoridades e invitados; pronunciaron entusiastas brindis el señor alcalde don Cristóbal Barrera, el señor juez municipal don Casiano López, el señor secretario del Juzgado don Bibiano Roldán y por último, don Cristóbal Jurado improvisó un breve discurso, en el cual explicó al pueblo, con palabra clara y fácil, lo que es la luz natural y la eléctrica, su fuerza, su velocidad y aplicación de la electricidad, cerrando con un poético saludo a las señoras que asistían al acto y sobre todo a la madrina de bendición, doña Dolores Laboza, que en unión de don Juan Rite Cruz, apadrinó el solemne acto.
   Todo el personal local se encontraban bastante animados, sin percatarse de un problema durante una media hora, por motivo indispuesto no aparecía de ninguna manera el mecánico montador de la maquinaria, don Juan Fernández, que por fin apareció fue recibido con una fuerte ovación por la multitud allí concentrada.
       Con digno remate de la fiesta, en los altos del Casino conservador "La Aurora", se celebró un espléndido banquete que fue presidido por el señor alcalde y don Scío Moreno.
    Por parte de toda la redacción de este periódico, reciban las felicitaciones por la instalación de un servicio tan útil para esta villa.
      El Sábado 15 de Mayo de 1920. El amanecer de este pueblo hoy ha estallado la huelga general de los obreros y merced a las acertadas disposiciones del señor alcalde don Cristóbal Barrera, y a sus medidas de prudencia, no ha habido que lamentar disturbios.
     Los obreros en su pleno derecho de pedir mejor calidad de vida, exigían como salario unos treinta reales diarios en todo tiempo, y sobre todo la abolición de las máquinas agrícolas y de los obreros forasteros, concediendo un jornal de seis pesetas a los canteros y un salario prudencial a los niños, mujeres y ancianos.
    Los patronos, por su parte, reunidos en la Alcaldía, ha acordado las bases siguientes que se ha comunicado al Gobernador civil y al jefe de la Benemérita: A los obreros de siega y cava de tierra, una peseta por hora; sulfatadores, seis pesetas por tarea; encastradores, podadores y azufradores; sesenta y cinco céntimos de pesetas por horas; carreros y personal del arado, cinco pesetas por tarea en nueve meses y seis pesetas en los tres meses de verano. Mientras las mujeres, niños y ancianos se dejan a un convenio prudente.
    Los patronos se comprometen también a emplear las nuevas máquinas agrícolas solamente en la mitad de sus faenas. Tratando de evitar lo sucedido en algunos pueblos vecinos, donde se han quemado varias segadoras.
    Don Buenaventuras Rivas, ha solicitado un plazo de ocho días resolver sobre los trabajos de cantería.
      Exceptuando por la mañana, en que las patrullas de obreros no dejaron de salir a los vehículos que se dirigían al trabajo, mientras en la población reina la mayor tranquilidad.
   Es decir que en un pueblo, que siempre ha reinado la calma laboral más completa, por los buenos precios de los jornales y la corta duración de la jornadas de trabajo, aparezca ahora en el desequilibrio social, merced a la obra de los agitadores de profesión.
   Es de esperar que el buen juicio de patronos y obreros se impondrá en las presentes circunstancias, y volverá a traer la paz alteradas en este pacífico pueblo, cuya responsabilidad de los vecinos no se roto por ahora, merced a las acertadas y prudentes medidas del alcalde, don Cristóbal Barrera.

El Corresponsal.

José García Díaz.





No hay comentarios:

Publicar un comentario