martes, 31 de mayo de 2016

Año de nieve para recibir la primavera.

                                                               


          El año de 1914, ha entrado en Bonares cargado de una fuerte friolera, que según los viejos del lugar, "como no se recuerda", puesto que los posos el de "los Bueyes" y el del "Camino de Niebla" no se puede sacar agua, por encontrarse esta en estado de congelación.
    El día 5 de Enero, siendo las diez y media de la mañana el termómetro marcaba tres grados bajo cero, cuando comenzó a nevar copiosamente, presentando sus calles y tejados un bonito aspecto, mientras los transeúntes marchan abrigados con las capas bufandas y abrigos.
        La atalaya de la Ermita de la Patrona, resalta cubierta por un manto blanco que nos recuerda a los Montes Pirineos españoles.
         Pero después del frío, llega la primavera con su aroma; dejamos los campanilleros para encontrarnos con el sonido entrañable del tamboril con la flauta; está alguna de la gente bonariega de vuelta de la aldea del Rocío y todo casi preparado para celebrar la fiestas de las Cruces.
    Este año se ha celebrado con mucha solemnidad, la tan esperada  fiestas primaverales. La hermandad de la Cruz de la calle Esperanza, donde este año salió de la casa de don Francisco Conejo, en una lúcida y bonita romería, formada por unos cincuenta jinetes, muy adornada y bien encabezadas las caballerías y llevando a la grupa bellas señoritas de este pueblo, ataviadas a la andaluza, con mantones de Manila, peinetas, guirnaldas de flores, etc.
          La banda de música que dirige don Fernando Vega, dio aire sus melodiosos acordes, amenizando la pintoresca cabalgata.
        Iban primeramente los hermanos mayores don José Montes, don Francisco Conejo y don Salvador Sáez, llevando el primero, a su grupa de su caballo, a la guapa señorita Dolores Montes, el segundo, a la señorita Rosa López y el tercero a la señorita Antonia Montes, las tres muy bellas y bien ataviadas.
         También figuraban en la citada comitiva, las no menos bellas señoritas Carmen Padilla, Isabel y Eloísa Camacho, Nazaria Sintado, Francisca Pérez, Manuela y Victoria Borrero, Tereza Sánchez y otras muchas agraciadas que sentimos de momento no recordar.
          Delante de la comitiva, iban el simpecado y las carrozas muy bien adornadas, en la que simpáticas jóvenes cantaban las alegres coplas de la Cruz.
         Este simpecado fue bendecido en la parroquia por el cura don Francisco Labrador, quien después del acto, dio viva a la hermandad que fue bastante veces repetidos, por las gentes presentes.
       La comitiva recorrió las primeras calles del pueblo, dirigiéndose al sitio llamado "Las Cabujera", ( o Cabuheras sitio situado junto al conocido paraje "El Corchito" situado algo más abajo junto a las montaña de La Ranoza ) donde se hizo el alto, para merendar.
       Aquí se bailó y se cantó de lo lindo, pasándose un rato agradable cargado de alegría. Sacándose para el recuerdo varias fotografías de sumo interés.
          Al regresar los romeros bien entrada la tarde, para el pueblo los romeros acompañaron a la Cruz del Rincón, que es la del Ayuntamiento, saludándola con muchos vivas y aplausos a don José Montes.
         El hermano mayor lucía una preciosa banda por el pecho, pintada por don Leonardo Querido, hijo natural de este pueblo, cuya insignia ha llamado mucho la atención.
      Al día siguiente una solemne función religiosa, saliendo en procesión todas las cruces, recorriendo las calles destinadas para ello. Para terminar en la Cruz llamada la del Romero, acompañada de unos vistosos fuegos artificiales.
        Como final de las fiestas se celebró una alegre "buñolada", en la que se bailó y se cantó sin descanso, reinando grandísima animación.
        El maestro don Fernando el Vicano, ejecutó notables piezas en su magnífico acordeón, siendo muy aplaudido por tan generoso concierto.
     Hasta el año próximo, que me toque de corresponsal.
  
              José García Díaz.



     Notas: Del diario "La Provincia" y el Diario de Huelva.








martes, 24 de mayo de 2016

El primer proyecto del Museo de Huelva.

                                                       
En el año de 1946 surge en Huelva, el primer Museo Provincial de Arqueología.

       El señor don Eduardo Rivadulla, gobernador civil de esta provincia a pedido en la pasada Junta para el Fomento del turismo en Huelva y en sus diferente pueblos de interés para ello. Por la fundación de un museo provincial, que sería de mucho interés para la formación de la cultura general.
        En la citada Junta General celebrada el día 19 de Marzo de 1914, siendo el presidente de esta Sociedad de la Juventud Artística don Eduardo Criado. Tocándole el turno de palabra, la tomó el ilustrado párroco de Niebla don Cristóbal Jurado, citara en dicha Junta, que ésta pudiera interesarse en ello, así como en la organización de excursiones monumentales y artística, así como su compromiso de colaboración personal en todo los sentidos.
             Ya que esta sociedad ha tenido, desde su constitución, como uno de sus principales fines, levantar el nivel cultural y artístico en nuestra provincia, para lo que se ha organizado, entre otros actos, exposiciones anuales de pintura, y tenía, para el porvenir, el propósito de hacer una activa gestión en pró de la fundación de un museo, y de realizar interesantes excursiones, cuando el estado económico lo permitiera; ahora bien, en cuanto a las diferentes autoridades, que se han mostrado de acuerdo en formar dicho museo, nosotros tenemos que sentirnos muy satisfecho, al ver que se han anticipado a nuestra iniciativas, nos hace creer en un propósito favorable.
      Si la Excma. Diputación contara con suficientes medios, lo primero sería construir un edificio en condiciones para que, además de museo estuviera en él  la escuela de artes y oficios y escuela de pintura, donde los alumnos aprendiera a ver y a hacer.
       Hay que aprovechar la afición que se nota en la juventud por este arte y darles facilidades para su enseñanza.
     En este sentido la Juventud artística estará dispuesta siempre a ayudar en lo que pueda para sea un hecho beneficioso para la ciudad.
                      El Presidente. Eduardo Criado.


   

      

viernes, 20 de mayo de 2016

El cochino y los gitanos.

                                                                             

                                                                               
           El día 30 de Octubre de 1912; en la finca La Ruisa, propiedad del hacendado sevillano don Carlos O´Donel y Vargas.
       Ha desaparecido como por arte magia un hermoso cerdo, de unas nueves arrobas más o menos; tras avisar a la guardia civil del curioso hecho, se abren diligencia, determinando que la noche de la desaparición, pernoctó en las inmediaciones de dicha finca una cuadrilla de gitanos y en el lugar donde pusieron su campamento, se ha encontrado varios despojos del pobre animalito.
      Pero ahora viene lo bueno. El desgraciado cerdo padecía una enfermedad contagiosa y se encontraba separado de la piara en observación por parte del Inspector de Higiene Pecuaria de la Provincia.
    Pendiente de su sacrificio, y de analizar parte de su carne en el vecino pueblo de Niebla mediante el microscopio, si se encontraba como portador de la triquinosis. Puestos que las autoridades sanitarias de Huelva, habían recibido información días antes de un grave suceso ocurrido en Galicia.
    ( Los hechos fueron ocurrido en la aldea de Becerrea provincia de Lugo, donde los vecinos temiendo a las manadas de lobos, que por el motivos de las nevadas últimas, bajan a la dicha aldea, se le ocurrieron la idea, de matar a una vaca herida por los mencionados carnívoros, con un fuerte veneno.
         Lo que no se percataron de que pasaron cerca de la dicha vaca, un grupo de gitanos que sin sospechar de la situación, empezaron a comer de dicho animal infectado, lo que produjo la muerte de cinco miembro de la familia y tres más ingresado en estado grave.)
       Tras realizar la averiguaciones oportunas dieron con los citado gitanos, que fueron sancionados tiempo antes en la finca vecina conocida como La Dehesa del Puerto, propiedad del acomodado don Antonio Sánchez Bedoya y situada a siete kilómetro de Niebla, teniendo en la punta la finca el apeadero del ferrocarril conocido como La Gravera.
      Ocurrió el siguiente hecho, un grupo compuesto por tres sujetas conocidas bastante bien por estos lugares, hallándose acompañada de una burra, que fue sustraída del vecino pueblo de Bonares, siendo su propietario el bonariego Hermenegildo de los Santos.
      Las tres gitanas pertenecía a la citada familia, llamada Antonia la Republicana, Dolores la Loca y la hija del Mono Azusa, dedicándose a robar bellotas.
      Cuando tenía bien lleno el serón, se presentó sin previo aviso, dos números de la guardia civil que detuvo a las tres individuas, ocupando el fruto robado y poniendo el hecho en conocimiento del Juzgado.
       Toda la familia se encuentra reunida en la prevención provincial, en espera para la revisión médica por parte de los sanitarios, así como las responsabilidades penales que requiera el citado caso.
   Mientras los gitanos, proclaman que a ellos no les pasaran nada, demostrando que todas su familia se encuentra inmunizadas de la triquinosis.
   !Mejor, que sea así!

José García Díaz.




miércoles, 18 de mayo de 2016

No hay nada nuevo bajo el sol.

                                                                               

      Según un comunicado del puesto de carabinero de la playa llamada "Mazagón" de término de Moguer, que un grupo de trabajadores dedicado a la pesca de coquinas y de otros moluscos.
     Disponían para guarecerse de la intemperie, cerca de un barranco, junto el arroyo "Julianejo" de una chocilla.
    Desde hacía varios días que dicha playa fue sacudidas por fuertes tormentas con abundante lluvias y fuertes vientos que produjo, que el barranco viniera  abajo, con tan mala suerte, que los tres individuos que dormían sin temores ni sobresalto.
     Cuando al día siguiente, el cabo de carabinero Fernando López y su compañero, haciendo ronda de vigilancia se percataron del derrumbe, dieron parte a la autoridades.
       Al llegar el Juzgado y numeroso público a dicha playa, vieron los cadáveres, que identificados resultaron ser los vecinos de Almonte Francisco Martín apodado El Currito el Abuelo, Daniel Díaz el "Lería" y Manuel Franco  El Sanchunga". Los cadáveres estaban horriblemente mutilados.
         Según los testigos presentes que fueron reclamados por los carabineros para colaborar en el rescate, oyeron grandes y profundos lamentos de una triste agonía, observando que la tierra en una gran cantidad había sepultado el pequeño cobijo.
       A pesar de los rápidos auxilios, que se prestaron a los pobres infelices sepultados cuando fueron extraídos, eran ya cadáveres.
   Al entierro de las víctimas en la villa de Palos de la Frontera el 27 de Octubre de 1913 por el corresponsal de "La Provincia" en esta. Al fúnebre acto puede decirse que asistió todo el pueblo en general, acompañado por las autoridades.
      Las familias de las víctimas que llegaron de Almonte fueron atendida cariñosamente por el señor Alcalde, que le prodigó halagadoras frases de consuelo, adoptando ayudas en todo lo que le fuesen necesario, tanto para la conducción de los cadáveres desde el lugar de la catástrofe al pueblo, como para el enterramiento cuyo acto presidió.
   Cuando los familiares se disponían a regresar de nuevo para Almonte, todos tuvieron en sus labios palabras de gratitud y reconocimiento para el Alcalde y vecindario en general por el cariño demostrado en el amor al prójimo cuando este más lo necesita.
             Pero como las desgracia nunca vienen sola, días después apareció un cadáver en la misma costas alejado casi unos 15 kilómetros, en un paraje llamado las "Atarazanas" cerca de la conocida Matalascaña.
           Avisado el Juzgado Municipal de la villa de Almonte, se personó en aquel lugar, el juez, don Diego Torres Endrina, el secretario, don Julio Kao y Gómez de la Miel y los médicos señores Triana González y Acevedo Endrina.
        Llegado el juzgado al referido sitio e identificado el cadáver, resultó ser el del marinero Domingo García Vega, apodado el "Flamea", natural y vecino de Sanlúcar de Barrameda, de 28 años de edad, el cual deja viuda y dos hijos. Era el patrón del barco "Juan Sevilla" naufragado en la barra de Sanlúcar hace más de un mes.
          El cadáver se hallaba en estado avanzado de gran putrefacción, y fue enterrado a unos 150 metros de la costa.
     Con el tiempo, ya a través de los carabineros se conocería este lugar como la "Mata del Difunto" teniendo cerca una caseta de vigilancia.

    José García Díaz.


sábado, 14 de mayo de 2016

Un recuerdo de Playa.

                                                             
Fotos del diario "La Unión" 1918. Archivo Privado. Pepe Carnicero


    En este verano de 1913, hemos querido dedicar  a las hermosas e higiénicas playas que poseemos en las costas del inmenso Océano Atlántico y a las cuales concurren además de Almonte, multitud de poblaciones de la comarca, tales como Carrión, Rociana, Bollullos, Sevilla y otras muchas.
          Al tener el gusto de visitar estas hermosas playas, me encuentro con la obligación de escribir algunas de las agradable impresiones experimentadas. Cercas de ella se nota desde el arenoso camino, el gran Piélago, como los antiguos llamaron a la gran masa líquida. Enormes extensiones de médanos o variables montes de arena hace que no se distingan las blancas casetas, como sucede al pasar aquello.
             Sevillana, bollulleras carrioneras, rocianeras y almonteñas, lucen sus gallardas figuras por la playa dejando ver sus caprichosos trajes veraniegos. Las pisadas de ambos sexos se notan sobre la fina arena asentada por la influencia de la mareas.
       !Por las tardes! Febocon sus rayos tiende a morir al ocaso. Mirase a lo lejos y fuentes materiales históricas se presentan a nuestra vista, restos de terribles de torres o castillos que en un tiempo sirvieron a los nuestros para su defensa de la piratería mora.
        El Sol ha muerto. Es tiempo de tomar un aperitivo acompañado de un vino de la tierra. Así se hace y a la salida de la puerta de la blanca caseta el espectáculo no podía ser más hermoso. El astro del día ha sido reemplazado por la nocturna Diana.
          Sus blancos rayos, al reflejo sobre las azuladas aguas, hacen parecer capas de hilillos de plata.

       Una pequeña luz se ve a lo lejos intermitente; es el faro del Picacho de la playa de Mazgón,  Otra luz se ve allende el mar; la de un vapor seguramente. Por la orilla una enamorada pareja que pasea, un cazador que se dispone a vender su mercancía, un carabinero que vigila, es todo lo que da la playa.
        Pero termina el ajetreado y caluroso verano, para encontrarnos con el otoño, donde queda la tristeza y la soledad de la playa.
       El día 27 de Octubre de este año, es noticia de nuevo esta playa de Matalascaña por un desgraciado accidente, de donde acaba de llegar los miembros del Juzgado Municipal de la villa de Almonte.
           Al frente de la Comisión el señor Juez, el nuevo titular tras tomar posesión de su cargo días antes, don Francisco Villa Báñez, para exhumar el cadáver del feto viable que le costó la vida a la esposa del carabinero allí destacado don Alfonzo Navarro.
         Se ha podido confirmar, la no responsabilidad por parte del facultativo doctor don Rogelio Martín, médico en San Lucas de Barrameda, a quien recaía la atención sanitaria en los puestos de carabineros.
       Entre otras cosas porque la mujer fallecida por motivo del aborto, no la cubría el contrato médico que tiene hecho con la fuerza del carabinero de aquel puesto, eximía de la asistencia a partos, pero sin embargo el repetido médico llegó hasta el puesto de Malandar; no pudiendo llegar al puesto donde se proponía, por falta de caballería, distando uno de otro unas cuatro leguas; contando además que padecía cuando salió de San Lucas de Barrameda un ataque de hemoptisis, consecutivo de una afección gripal.
       El cadáver de la pobre infeliz acompañado con su feto, será enterrado mañana en el cementerio de Almonte recibiendo cristiana sepultura.


           R. Torres Endrina, Almonte.

jueves, 12 de mayo de 2016

la fiesta de la Santa un siglo atrás.

                                                       




    Enterado de que en este año de 1913 en octubre en Bonares, con motivo de Nuestra Señora María Salomé, su Patrona, "ardía en fiesta", confeccioné el presupuesto y como el camino no es propio para "bicicleta", preparo un burro imitando al conocido Sancho Panza.
       Plan... plan.. y al cabo de dos horas y media aproximadamente me encuentro en la referida villa bonariega.
       Una plazuela en el centro del pueblo, de frente de lo que es el Ayuntamiento, se halla muy adornada con gallardetes, alumbrado a la veneciana, banderas de todos los colores y multitud de gente paseando por la terraza de arena.
      Fuimos a la función religiosa que resultó solemne, de la mano del cura párroco don Francisco Labrador con auxilio de otros tres sacerdotes.
     Saludo al señor alcalde don Ildefonso Prieto Carrasco, que me explica algunos pormenores de dicha feria, daría comienzo mañana día 23, 24 y 25 de Octubre. Y de parte del Ayuntamiento costeará una función popular y religiosa a nuestra Patrona.
      Recordando a todos los vecinos, que durante las procesiones de estos días está prohibido todo género de irreverencia por parte de los transeúntes y persona encargada de conducir a la Santa por las calles.
     Como también está prohibido tirar de las casas los objetos que se dedican a la limosna de la Patrona de una manera violenta e inconveniente, que pueda causar molestia al público.
        La imagen de la patrona sobre puesta en rico y vistoso trono y rodeada de multitud de velas, rodeada por gran número fieles, que le siguen acompañándola con sus fervorosos rezos.
      Por la tarde se organizaron bailes de carácter popular, que fue amenizada con el toque de alegres "sevillanas" por la conocida banda de Bonares.
      Por la noche la plaza presentaba, un soberbio golpe de vista. Todas las luces encendidas, el paseo lleno de bellísimas hijas de la tierra y el aspecto fantástico de los fuegos de artificio.
                                                        


                                        La pintura es obra de Jules Brenan.

         Una guapa jovencita de trece a catorce años se acerca y me dice.
--¿Ud. es el hombre que dice la gente que viene a escribir en los papeles?
---Sí.
---¿Me pondrá "usté" á mí.
---Sí, con mucho gusto. ¿Cómo te llama?
---Toma, eso lo veré yo cuando venga en el diario...
    Bueno, por hoy doy finalizado mi trabajo, aceptando la invitación de mi conocido, el ilustre médico don Serafín de Acevedo, con el que me he comprometido con él, retomar dentro de pocos días mi vuelta de nuevo, para este pueblo.
          Un almonteño en la fiesta de la patrona de Bonares. Por Rafael Torres Endrina. Corresponsal del diario "El Liberal de Sevilla" y presidente del Casino "La Paz".
           Una semana después de las alegres fiesta de Santa María Salomé. La incansable directiva del Centro Benéfico de esta villa,  dos años después de su fundación, organizó un baile que resultó animadísimo y bello con el ramillete de señoritas que formaban las parejas devotos de Terpsícore.
        Entre ellas figuraban Juanita Lorenzo, Rosarito y Paca Gómez, Ana Marín, Lola y Sofía Tellez, Luisa Morón, Adela Carrasco, Leonor Ponce, Lola Guzmán, Pepa y Catalina Soto, Salomé Camacho, Carmencita Labrador, ( sobrina del párroco), Concepción Reyes, Dolores y Antonia Montes, Felipa Catalina, Rafaela y Lola Velo, Serafina Carrasco, Agueda Martín, Carmen y Agustina Mateo, Rosario y Fernanda Prieto, Rafaela León, Milagro Rivera, Dolores y Teresa Díaz, Antonia Buenconsejo, Isabel Lopera, Francisca Ponce, etc.
          La selecta concurrencia fue espléndidamente obsequiada por las jóvenes con licores de vino dulce, anís y ponche acompañado de dulces y pastas.
               La concurrencia de forasteros de los pueblos de los alrededores ha sido numerosísima.

   Bonares a 22 de Octubre de 1913.
    José García Diaz.



miércoles, 11 de mayo de 2016

La carretera de Niebla Bonares.

                                                             


       Ha salido en varios diarios provinciales, la noticia sobre la importante comisión de Bonares, que viene a hablar con el Gobernador civil señor Rivadulla, que se encuentra recientemente ocupando su puesto; para manifestarle el deplorable estado en que se halla la carretera de Niebla a Bonares y los innumerables perjuicios que por esta causa se están perjudicando el comercio de ambos pueblos.
        La comisión la componen los siguientes señores:
       El ex diputado y ingeniero don Rafael María Prieto Carrasco, (que el día 30 de Junio de este año de 1913, a través del diario oficial la "Gaceta de Madrid". Por Real Orden ha sido nombrado Inspector Jefe provincial de Minas de Huelva), el abogado don Mariano Suárez Coronel, don Antonio Conejo Carrasco, don José Saiz Domínguez, don Cristóbal Castillo Cabet grandes propietarios y los ex concejales don José Mateo García Carrasco y don Leonardo Pérez.
      La carretera en cuestión se está construyendo por contrata. por medio de una resolución del día 2 de Diciembre de 1911. Por la cual el Gobierno civil de la provincia se ha dispuesto que se declare la necesidad de la ocupación de terrenos del término de Bonares para la construcción del trozo primero de la carretera de tercer orden de Niebla a la de San Juan del Puerto a la Rábida.
       En esta situación se estipuló que sería terminada en dos años, que no habiéndose cumplido por el contratista este plazo, solicitó una prórroga que le fue concedida.
     Ahora bien a causa de las grandes lluvias pasadas, el firme de la carretera falta en algunos trozos, quedando la tierra floja que los carros se hunden y se queda atascado, siendo totalmente imposible el tránsito, y menos subir la cuesta de la Venta de Isidro el Manco, a pesar del gran rebaje a que se lea sometido.
         Los propósitos, por tanto, de la comisión citada, es conseguir por parte del Gobernador civil a que obligue al contratista a que imprima gran actividad en tales obras.
        Nos dicen que en varios puntos de la carretera, que tiene un extensión de unos cinco kilómetro y medio, hay piedras arrimada, lo que pueda más prontamente repararse aquella.
   Seguramente que la comisión ha de ser atendida en su justos deseos por la primera autoridad civil.
     Entre Niebla y Bonares hay todos los días un tránsito de diez a doce carros de mercancías, base de un activo comercio que da de comer a muchas familias.
    Además de lo que representa la comunicación con la estación del ferrocarril, cuyo trayecto lo efectúa la calesa de viajeros al pueblo en idas y venidas, casi tres veces diarias.
      La interrupción actual de este tráfico por el estado de la carretera, crea un estado de malestar que a las autoridades toca remediar, confiamos, como antes decimos, en que se tomaran las oportunas medidas para remediarla.

        Bonares a 15 de Noviembre de 1913.

 José García Díaz.