Nos comenta el
destacado cronista, periodista e investigador nieblero Ramón Ortega Egurrola,
que en la mañana del día 20 de agosto de 1963, tuvo el gusto de saludar y
acompañar en sus “primeras excavaciones en esta ciudad”, al joven arqueólogo
del Instituto Español de Prehistoria, Museo Arqueológico Nacional, don Juan
Pedro Garrido Roig.
Actuando de
introductor con una fina carta el gran poeta onubense-serrano, Jesús Arcensio,
le hemos atendido en cuanto ha sido posible en el corto espacio de tiempo que
estuvo en esta, debido a la ausencia del alcalde y conservador del Museo local,
en el que deseaba tomar algunos datos para la orientación de la misión que trae
encomendadas para llamar la atención oficial hacia las excavaciones de Niebla,
las cuales se encuentran paralizadas desde el fallecimiento de la ilustre
arqueóloga inglesa, doña Elena M. Whishaw.
El señor
Garrido Roig visitó varios sitios de los alrededores y al pie de las murallas
para hacer un estudio sobre yacimiento arqueológico en general y muy particular
sobre la época pre-romana, tomando algunos datos con lo que se mostraba muy
animado en cuanto a los vestigios que se desean descubrir.
El distinguido
arqueólogo onubense, que acaba de dirigir unas excavaciones en Ampurias.
Ofreció visitarnos de nuevo con más tiempo en el próximo mes de octubre y
recoger aquellos datos más interesantes para poder llevar al ánimo de las
autoridades la necesidad de estas excavaciones que tanto pueden importar a la
arqueología nacional.
Ni que decir tiene
que para todo cuanto afecte a su misión y particularmente, nos tiene a su
disposición, como así también entendemos lo estarán nuestras autoridades, que
siempre presta para el mayor nombre y prestigio de nuestra histórica ciudad.
Una semana
después, el 27 de agosto comienza el desescombro para la reconstrucción de las
murallas, a los cinco meses de haberse derrumbado el segundo torreón de la
barbacana del castillo, ha comenzado el desescombro de todo lo derruido, para
lo cual el pasado día 21 llegaron el perito Aparejador José Becerra Barroso y
el maestro especialista en esta clase de obras don Eugenio Martínez Muñoz, comenzando
los trabajos al día siguiente.
Preguntándole por el retraso de estos
trabajos, nos comenta que han tenido que atender en San Lucas de Barrameda la
reconstrucción de la Iglesia que se encontraba en inminente ruina, en cuyas
obras se han invertido dos meses y medio.
Al preguntársele por el arquitecto don
Rafael Zambrano, nos manifiesta que se le ha dado cuenta seguidamente del
comienzo de las obras y se espera de un momento a otro su llegada para que
disponga lo conveniente en cuanto a la parte que ha de ser reconstruida lo
antes.
Su
impresión, por lo que él sabe, es que una vez terminado este desescombro y seleccionado
el material que de el salga, se empezará la reconstrucción de este torreón y la
terminación del anterior que quedó paralizado por falta de dinero, los dos
torreones serán elevados a la vez de una manera rápida para evitar que la
llegada del invierno entorpezca las obras.
Como todos
sabemos, para estas obras se le concedieron quinientas mil pesetas y
posteriormente nuestra primera autoridad civil de la provincia, además consiguió
de Madrid otras doscientas mil pesetas, que serán las que se inviertan por lo
pronto, porque este conocimiento de obra no deben quedar parado, sino que han
de continuarse por el bien de las murallas y castillo de Niebla.
José García Díaz.
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