lunes, 17 de julio de 2017

Una gran obra en el puente de Niebla.

                                                          
                                           




       Próximo a su terminación está el puente antes citado, cuyo trabajos de ensanches y alzamiento se emprendieron hace diez meses.
       Es de tal importancia por su situación geográfica, de carácter histórico y turístico, industrial y comercial, que merece con honor ocuparse de él, siquiera sea para reseñar brevemente algunos puntos y datos de sus trabajos preliminares; el objeto de su construcción e importancia.
      Sabido es por todo el que haya recorrido el trayecto comprendido de Huelva a Sevilla, el inmenso obstáculo que se presentaba para toda clase de circulación a la salida de Niebla para el dicho puente. Una contra curva y pendiente peligrosísima, excitaba la serenidad de todos; tanto de conductores y ciclista, como de peatones,
      La entrada tan repentina en el puente fue motivo que lamentamos por las numerosas desgracias que ocurrieron.... choques de vehículos y atropellos y entorpecimiento de la circulación; muchos fueron lanzados por la velocidad, del puente abajo.
       Estas y otras causas parecidas, fueron las características de su mal estado. Urgía la desviación forzosa y modificación que el interés público compartía en general para evitar semejantes efectos; hasta que los ilustres y competentes ingenieros de Obras Públicas de la Provincia, don Juan Conradi y don José Estévez, gracias a sus laboriosos esfuerzos lo consiguieron para bien de todos.
       Sus dignos deseos fueron llevados a la práctica y hoy realizados casi su integridad, merecen multitud de aplausos y sinceros plácemes, tanto para don Juan Conradi como para José Estévez, ilustre inspirador del proyecto en cuestión. Como para el señor encargado con tanto éxito, ha estado enfrente a los trabajos de construcción, don Francisco Paz y Santiago.
      Visto su objeto, diremos que los trabajos preliminares consistieron en primer término, en el establecimiento de una nueva curva de mayor desarrollo que no adoleciera de los defectos de la primera. Esto se consiguió fácilmente, llevándola contraria a la otra, abriendo su talud correspondiente y salvando cierta distancia para su mayor radio.
        Con esto resultó la entrada recta en la curva desde Niebla y recta al puente, viéndose despejado los inconvenientes de la antigua y peligrosa curva que tanta desgracia ha provocado.
    De aquí se pasó a los trabajos complejos de ingeniería, la ensanche y alzado del puente, como resultante al desnivel de la curva hallada.
     Planos y apuntes, técnicos y prácticos, elaborados por el inteligente don José Estévez y su competente ayudante don Carlos Rubios, fueron los guía y norte de la sólida y resistente obra de hierro y hormigón armado. Sobre la estrecha y defectuosa plataforma de rodaje del puente, se ha levantado una amplísima de siete metros y cincuenta centímetros, y ciento sesenta metros de longitud.
      Su hermoso adoquinado con su excelente bombeo y tubos de desagües, juntamente con sus aceras correspondiente que son modelo de holgura para el desenvolviendo de los peatones. Sus pretiles o baranda de hormigón finalmente enlucidas, dan una muestra de firmeza y protección eficaz. Todo esto, unido al extremo donde se ha situado un espacioso abanico que sirve de ejes de cruces de tres carretera distinta, que se prolongan en sus muros respectivos con sus muy adaptadas cornisas y muy especialmente como base fundamental, las ménsulas resistentes de artístico perfil ondulado que con sus líneas, dan una sensación en su conjunto que simboliza con la obra de estilo romano del puente.
       La vieja construcción data de hace de dos mil años; consta de nueve arcos, sobre los cuales discurren las aguas del Río Tinto. Es curioso y científico observar el enorme peso que se le ha agregado en bloques de hormigón y hierro para conseguir sus fines prácticos.
         No obstante diremos como dato singularísimo que si la obra romana merece atención suma, más por sus aspectos técnicos lo merece la emplazada, que sin interrumpir la circulación ni un momento, a pesar de su intento tráfico y cargas elevadísima, pues se evalúan de 60 a 80 toneladas en camión que por él han transitado, no ha habiendo necesidad de impedirla y resultando obrar las cargas durante un transcurso de tiempo sobre las ménsulas laterales de reciente construcción.
        Ha sido y será unos trabajos y obra admirable en donde no se han tenido que lamentar accidentes, solo algún que otro automóvil que salió de su límite por no tener precaución a las obras; que por ciertos milagrosamente salieron ilesos sus ocupantes.
       Sirvan estas líneas como reconocimiento de un triunfo más que añadir a la larga lista obtenida por los distinguidos e ilustres ingenieros de Obras Públicas de la provincia y orgullo de España.
    A ellos mi felicitación más cordial y sincera.
                   
J. Pablo Méndez Barroso.

         Bonares, en la calle Esperanza el 19 de Abril de 1933.
 
        José García Díaz.


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