sábado, 7 de mayo de 2022

Los pescadores de Mazagon.

                                                                        


   Alarma de los pescadores del litoral de Huelva.

   Todo se debe a las prospecciones petrolíferas que se realizan en el Golfo de Cádiz y Mazagón, y en donde la Dirección General del ramo ha ordenado un informe al Instituto Oceanográfico.

   Se ha propagado, con expresiones alarmantes, el hecho que, en virtud de las prospecciones petrolíferas en el Golfo de Cádiz y en Huelva, frente a las playas de Mazagón, ha de provocar grandes perjuicios y daños para la industria de litoral onubenses, en cuanto que las especies autóctona de aquellas aguas resultan muertas.

   Informada la prensa por persona autorizada al efecto se puede aclarar lo siguiente sobre dicho tema tan particular:

    Ante la realidad de lo que hubiese acerca del mismo, por la Dirección General de Pesca se autorizó la verificación de estudios y experimentos para precisar cuanto se pudiera sobre aquellos perjuicios, y proceder de la forma más justa y conveniente a todos los intereses.

   Con tal motivo, se desplaso a Huelva hace unos días, el biólogo del Instituto Oceanográfico, don Fernando Lozano, quién montó en ésta el correspondiente laboratorio para dichos estudios.

  Como se ha dicho en la prensa estos días, hasta ahora sólo se ha realizado una fase experimental sobre las prospecciones en la influencia que pueda ejercer en los distintos tipos de peces. Parece ser, según los informes recogidos que los daños que se originan sólo afectarían a los peces que se mueven en las aguas a unos veinte metros de profundidad, por lo que la pesca de arrastre que se efectúe a cincuenta y más metros no queda perjudicada.

  También se nos dice que las repetidas prospecciones se realizarán periódicamente, con lo que el perjuicio queda atenuado. El informe del señor Lozano ha sido enviado a dicho Instituto, y por la citada Dirección General de Pesca se tomarán las medidas y decisiones que se estimen procedente.

    Es esto cuanto hasta el momento hay una relación a los rumores, que ya han tenido constancia en la Prensa, por los que se pondera el posible y grave riesgo de desaparición de la pesca que constituye la materia prima y el básico medio económico de los pueblos del litoral onubenses.

    Días después, la prensa publica la siguiente nota el 22 de agosto de 1966 por parte de la Subsecretaría de la Marina Mercante desde Madrid: No se perjudica para nada la pesca de arrastre en la costa de Mazagón en Huelva. Porque antes de efectuarse las prospecciones petrolíferas, con explosivos, se comprueba la existencia de bancos de superficie. Donde la Subsecretaría citada envió a dicha zona dos biólogos especialistas del Instituto Español de Oceanografía, al objeto de investigar los daños que las explosiones pudieran causar a la pesca en aquellas aguas.

   Se hicieron las pruebas utilizando los servicios de un pesquero de arrastre, que realizó pescas experimentales, en unos casos inmediatamente después de verificarse las explosiones, para estudiar los efectos inmediatos, y en otros, cuarenta y ocho horas después, para comprobar asimismo la duración de dichos efectos.

    En primer caso se comprobó que en fondos de veinte metros la mortandad sólo alcanzaba al diez por ciento de los peces capturados por la red, y que los parcialmente afectados por la explosión de las cargas se recuperaban totalmente a los diez minutos de ser depositados en tanques de agua de mar corriente.

En fondos de treinta metros, los efectos sobre los peces de fondo son pequeñísimos, y a partir de los fondos de cincuenta metros desaparecen los efectos totalmente.

                                                                 


  En cuanto a los peces de superficie (sardinas, caballas, etc.) la mortandad es también relativamente pequeña y se ha comprobado que, pescando en una zona determinada, como es frente la Torre del Oro, a las cuarenta y ocho horas de haber lanzado las cargas explosivas de prospección, la pesquería se ha recuperado íntegramente.

   Para evitar interpretaciones maliciosas, que pretenderán deducir de estas experiencias que la pesca con explosivos no es dañina, la Subsecretaría de la Marina Mercante advierte que lo sería en grado sumo si se provocasen las explosiones con continuidad y mas cerca del fondo, que no es el caso de estas prospecciones, que se efectúan por tiempo muy limitado y comprobando con el “sonar” la no existencia en el momento de bancos de pesca de superficie.

 Estudios científicos extranjeros realizados con el mismo motivo corroboran totalmente el resultado obtenido por nuestros expertos en sus experiencias de Huelva.

  Los pescadores, pues, pueden estar tranquilos, ya que las pruebas que se efectúan, si bien son espectaculares y pueden impresionar su ánimo, sólo causan daños mínimos en el momento y los efectos desaparecen completamente en corto plazo.

 Jose Garcia Diaz,

   

 

   

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