Tres invidentes
mantenían en este pueblo la Sociedad Provincial de Ciegos de Huelva, junto con
la Beneficencia Municipal que le aportaban sustento y mantenimiento económico
mensuales, documentados en los años de 1935 y 1936.
Terminada la Guerra
Civil, a propuesta de Falange Española se aprueba por decreto 13 de diciembre
de 1938, motivado por la festividad de Santa Lucía. Meses después en el mes de
mayo de 1939, celebran el primer sorteo pro-ciegos en Huelva, y para aquellas
personas discapacitadas que, tanto produjo la pasada Guerra Civil.
No se recuerdan del
todo bien, en que años dio comienzo la venta por las calles de este pueblo,
aquellas voces tan comunes que decían:
“Dos iguales para hoy”, que hacía referencia a la venta de
dos cupones juntos para el sorteo del día, que eran transmitido por las noches
en la radio de Huelva para toda Provincia.
Los mayores
actuales, mantienen en el recuerdo, a los antiguos vendedores de cupones, al
Nicodemo y a su mujer María, a Pedrita de la Ermita, al singular “Currito el
Lucenero” de la calle del Arenal, y marido de la singular y entrañable,
“Juanita la Cucharita”. Además de ser el último “pregonero” local, en sustitución
del conocido, “Piltraque”, y algunos más cuponeros, que no mantenemos en el
recuerdo en estos momentos.
Ya por los años
80 del siglo pasado, da comienzo con la venta callejera, Manuel Garrochena “El
Chanera”. Para dar paso años después, al más singular de los cuponeros, el
apreciado y estimado Pedro Ramos “El Rano”, amigos de sus amigos, por el cual le
dedico este homenaje póstumo, a tan apreciada persona.
A Pedro Ramos, le
tocó vivir la edad de oro de las ventas cuponeras, después de dar varios
premios seguidos, de poca cuantía, debido a que los sorteos, todavía se
realizaba en Huelva para beneficio provincial, para seguirle acompañándole en
la su labor de ventas, la conocida “Pepa García”.
Fue en estos años
citados, cuando los cupones de la Once se dispara su venta, motivando que se
formasen grandes colas de vecinos, por la mañana entre la esquina del Banco de
Andalucía, (actualmente el Santander), hasta la puerta de la Plaza de Abasto,
por la espera de la llegada de Pedro Ramos, hacía muchas veces que en una hora
de venta ya había agotado sus tiras para la rifa, donde no faltaban algunos
casos de alborotos de mala educación. Era todo un espectáculo para un tiempo
metido en crisis. Gracia al nuevo sistema de premio de la organización y a unos
anuncios en la Televisión, contribuyó a difundir la buena marcha emprendida por
lo ONCE que mereció la pena, de que todos los días por cincuenta pesetillas,
(hoy 0´30 euros actuales), quitados a los gastos de la compra, te daba la
posibilidad de conseguir aquellas cien mil pesetas, que no te arreglaba la
vida, pero te ayudaba a solucionar algunos problemas personales.
El entrañable amigo Pedro Ramos "El Rano" (Que descanse en Paz).
La prensa que por aquellos días hacía público
que, para sostener esta demanda, estaban intentando construir una nueva
imprenta para la impresión de cupones. Además, explicando que la organización
de la Once no puede ni debe acumular dinero, si no tener la misión de dar un
trabajo digno y una jornada laboral justa para sus vendedores.
Pero en poco años
después toda esta opinión cambió, aparece como Presidente Nacional, un joven invidente gallego para
formar el Grupo Social ONCE, llamado Alberto Duran, Licenciado en Derecho,
Doctor en Economía y Dirección de Empresas, que consigue que esta organización,
pasaran a ser el cuarto empleador en España, con una plantilla de más de 77.000
trabajadores, (donde el 60% son personas discapacitadas).
Fue el creador de
la cadena hotelera Ilunión Hotel, que cuenta actualmente con 32 hoteles,
repartidos por toda España entre capitales y zona de vacaciones, teniendo
algunos de ellos como declarados de alto estandig.
Así, que nuestra
cuponera diaria Alicia, contribuye como una de las muchas que, con las rascas y
las rifas, hagan caja anualmente cerca de 3.000 millones de Euros para esta
social Empresa.
José García Díaz.